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Jamie Carragher critica el fichaje de Salah por Trabzonspor

Jamie Carragher todavía no asimila el último giro en la carrera de Mohamed Salah. El exdefensa del Liverpool, voz autorizada en Anfield y en la Premier, confesó su sorpresa al ver al egipcio abandonar la élite europea para firmar por Trabzonspor, lejos del escaparate de las cinco grandes ligas.

Hablando en el podcast Football Ramble, Carragher fue directo al grano. Para él, el movimiento desentona con el nivel del jugador y con la trayectoria que había construido en Liverpool.

“Jamás creí que iba a irse a Arabia Saudí, porque, para empezar, es demasiado bueno para eso. Creo que puede jugar en Serie A. Turquía, para mí, se siente un nivel demasiado bajo”, afirmó, dejando claro que su expectativa era ver a Salah en uno de los grandes escenarios del Calcio.

El molde de Cristiano y el vacío de San Siro

Carragher no cuestiona el derecho de Salah a elegir su destino. Lo que le duele es el contexto competitivo que deja atrás. En su cabeza, el egipcio debía seguir el molde de Cristiano Ronaldo en la recta final de su carrera: permanecer en un club “prestigioso”, con focos, historia y presión máxima.

Mientras Trabzonspor celebra un golpe de mercado monumental, el excentral inglés confesó su decepción al no ver al delantero en un gigante italiano.

“Estaba convencido de que acabaría en un AC Milan o Juventus o en algún club así, quizá su salario fue un problema”, explicó. “No lo conozco, nunca he hablado con él. Pero es como Ronaldo, está tan obsesionado, sus números significan muchísimo para él. Pensé que… puede seguir haciéndolo en Turquía, ojo, pero creí que querría jugar en un club realmente prestigioso”.

En el trasfondo de sus palabras aparece una idea clara: Salah, a sus 34 años, todavía tenía fútbol para seguir en la élite pura, en estadios como San Siro, con noches grandes de Serie A y Europa, y no en una liga que él considera de menor exigencia.

Dinero, visibilidad y el peaje competitivo

La crítica de Carragher se asienta en un punto concreto: el equilibrio entre dinero y nivel competitivo. Según las informaciones, Trabzonspor ha armado un contrato de unos 17 millones de euros anuales para convencer al egipcio. Un paquete económico potente, pero en una liga que no soporta comparación con la Premier o la Serie A en términos de intensidad, escaparate y exigencia semana a semana.

Para Carragher, el salto es demasiado brusco para un futbolista que hace nada rechazaba un contrato de 400.000 libras semanales en Liverpool, todavía como pieza central del proyecto de Jürgen Klopp.

“Obviamente, sus exigencias salariales han echado atrás a algunos clubes, pero pensé que quizá las rebajaría un poco para llegar a un club mejor”, continuó. “Ir a un AC Milan o Juventus o quien fuera, jugar en San Siro, seguir en grandes partidos, seguir en Europa. Turquía simplemente se siente como… creo que él es mejor que eso”.

El mensaje es nítido: en la mente de Carragher, Salah ha cambiado minutos de máxima exposición por un contexto más cómodo, menos feroz, aunque bien pagado.

Un rey en el Mar Negro

Mientras tanto, en el norte de Turquía el relato es muy distinto. Salah aterrizó en Estambul recibido como una deidad. La escena en el aeropuerto Atatürk lo dejó claro: cánticos, bengalas, una marea de camisetas de Trabzonspor esperando a su nuevo ídolo. La “Egyptian King” abandona Merseyside con un legado legendario —Premier League, Champions League y todos los grandes títulos posibles con el Liverpool— y llega a un club que sueña con que su aura cambie el mapa del fútbol turco.

Trabzonspor, tercero en la última Super Lig, se juega mucho con esta apuesta. El club quiere recuperar un título liguero que no levanta desde 2022 y cerrar la brecha con Galatasaray y Fenerbahce. No solo suma goles y jerarquía: incorpora una figura global que pone el foco internacional sobre el campeonato.

El equipo, además, no estará fuera del radar europeo: disputará la próxima Europa League, un escenario donde Salah puede seguir alimentando sus números y su instinto competitivo, aunque lejos de la Champions que marcó su etapa en Liverpool.

En el vestuario, el egipcio se reencontrará con viejas caras de la Premier. Compartirá proyecto con Andre Onana, cedido por Manchester United, y con el exdefensa de Manchester City Stefan Savic, en una plantilla que mezcla experiencia internacional y hambre de reivindicación.

¿Último gran acto o desvío inesperado?

Carragher, fiel a su estilo, mantiene el escepticismo. No compra la idea de que la Super Lig sea el lugar adecuado para exprimir los últimos años de prime de Salah. Para él, el delantero todavía tenía sitio en la aristocracia europea, en clubes con vitrinas rebosantes y noches de Champions garantizadas.

Pero el propio Salah parece haber tomado su decisión con plena convicción. Nuevo país, nueva liga, nuevo desafío. Menos brillo mediático, quizá. Más idolatría local, seguro.

La pregunta ya no es por qué se fue, sino qué hará ahora con ese escenario. Si convierte a Trabzonspor en campeón otra vez y lo lleva lejos en Europa League, el relato cambiará de tono. Si no lo logra, la sensación de oportunidad perdida en la élite será difícil de borrar.

Jamie Carragher critica el fichaje de Salah por Trabzonspor