Carragher defiende a Moyes tras decepción en Everton
Carragher sale en defensa de Moyes: “Es un poco duro el palo que está recibiendo”
Jamie Carragher entiende el enfado de la afición de Everton. Lo comparte en parte. Pero no compra el juicio sumario contra David Moyes tras el desplome del final de temporada.
En el último episodio de The Overlap Fan Debate, con Sky Bet, el excentral de Liverpool puso contexto a un curso que dejó al equipo a las puertas de la Champions en marzo… y fuera de Europa en mayo.
“Siempre he sido fan de David Moyes, incluso cuando jugaba contra sus equipos”, recordó Carragher. “La primera etapa como entrenador de Everton fue brillante, y desde que ha vuelto también ha hecho un trabajo brillante”.
De pelear por la permanencia a rozar la Champions
La fotografía de la temporada tiene dos mitades muy distintas. En marzo, Everton arrolló a Chelsea y se colocó con una “posibilidad remota” de acabar entre los cinco primeros, zona Champions. Siete partidos después, sin una sola victoria, el equipo se quedó sin billete europeo.
Para Carragher, el giro de guion explica la frustración, pero también subraya el salto competitivo que ha dado el club con Moyes.
“El salto desde donde habían estado hasta que, con siete partidos por jugar, hablásemos de una opción, aunque fuera lejana, de Champions… Para Everton, que casi cada año está peleando por no bajar, es enorme”, apuntó. “Normalmente cambiaban de entrenador a mitad de temporada y acababan salvándose. Y en su primera temporada completa, la pasada, con siete u ocho partidos por delante, estabais hablando de la Champions”.
Ahí, dice, se entiende el golpe anímico de ese tramo final: “Entiendo que acabara mal, entiendo la decepción, y lo comprendo. Pero siento que es un poco duro, algo injusto, parte de los palos que está recibiendo”.
Lesiones, decisiones polémicas y un cambio de exigencia
El desplome no llegó solo. En esa racha sin triunfos, el club encadenó decisiones arbitrales adversas. El Key Match Incidents Panel, el organismo que revisa acciones clave, determinó que Everton debió recibir penaltis ante West Ham United y Manchester City. Dos jugadas que, en plena pelea por Europa, pesan.
A eso se sumaron lesiones en piezas importantes: Beto, Jarrad Branthwaite e Idrissa Gueye cayeron en ese tramo, mermando todavía más al equipo de Moyes.
Carragher ve en el tono de la crítica una señal de algo distinto: la exigencia ha subido. Y eso, para él, también es progreso. “Siento un poco por David Moyes que, al inicio de la temporada pasada, todo el mundo habría dicho: solo queremos un año en el que no tengamos que preocuparnos por el descenso”, recordó.
Su comparación fue directa. “Durante bastantes años, en la primera mitad de cada temporada, cambiabais de entrenador para aseguraros la permanencia: Sam Allardyce hace siete u ocho años, luego Marco Silva, Frank Lampard, Sean Dyche… Entrabais en la última campaña diciendo: solo queremos no preocuparnos por el descenso. Eso antes no existía. Y de repente estáis hablando de rozar Europa”.
Una afición herida… y una meta clara
Carragher percibe a la grada dividida, en una especie de pausa tensa. “Tengo la sensación de que los aficionados están casi en medio con él ahora mismo, esperando a ver cómo va todo”, explicó. Un limbo extraño para un técnico que ha sacado al club de la dinámica de miedo constante a la caída.
“El enfado lo entiendo. Los aficionados de Everton, durante tanto tiempo, no han tenido nada a lo que agarrarse. Hay un deseo enorme…”, reconoció. Pero marcó un matiz importante: “No estoy diciendo que deba recibir ya un nuevo contrato, pero el siguiente paso esta temporada es: ¿puede Everton meterse en posiciones europeas?”.
Entre la decepción por lo que se escapó y la ambición por lo que puede llegar, el futuro de Moyes se juega en un terreno conocido para Goodison: la exigencia. Esta vez, no por huir del abismo, sino por volver a Europa.






