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Chelsea acelera la limpieza: tres defensas en la puerta de salida

El proyecto de Xabi Alonso en Chelsea ha empezado con bisturí. El técnico español ha colocado a once jugadores en el escaparate y el club ya está a punto de cerrar tres salidas de peso en la línea defensiva, mientras el mercado sigue girando a toda velocidad en Stamford Bridge.

La revolución no sorprende. Chelsea ha vuelto a ser uno de los grandes agitadores del verano, con las llegadas de Morgan Rogers, Maxence Lacroix, Jordan Henderson y Danny Welbeck, a las que se suma otro fichaje ya acordado esta misma semana. Entradas constantes, pero también una necesidad urgente: aligerar una plantilla gigantesca que amenaza con desbordar cualquier planificación deportiva.

Más de 100 millones de libras ya han entrado en caja gracias a las ventas de Andrey Santos, Marc Cucurella y Tyrique George. No es poco. Aun así, el club sigue abierto a más movimientos. Enzo Fernández, Pedro Neto y Malo Gusto figuran entre los nombres que suenan para abandonar Londres, y ninguno de ellos está en la lista de “no se vende” este verano, según The Athletic.

El interés de Manchester City se ha ido desplazando dentro del vestuario blue. Tras vigilar de cerca a Fernández y Gusto, ahora es Pedro Neto quien se asoma al radar del vigente campeón inglés. Y no es el único con la puerta entreabierta.

El mismo informe apunta que Liam Delap, Nicolas Jackson, Marc Guiu, David Datro Fofana y Emmanuel Emegha también están disponibles en el mercado. En defensa, el mensaje es aún más contundente: Benoit Badiashile, Axel Disasi y Trevoh Chalobah tienen el camino marcado para salir.

Chalobah, el primero en irse; Badiashile y Disasi, en la rampa

El primer movimiento de ese trío defensivo está prácticamente hecho. Trevoh Chalobah será el pionero en abandonar Stamford Bridge después de que esta semana se haya informado de un acuerdo con Como, club de la Serie A, para su incorporación. Un destino inesperado para un jugador formado en Cobham, pero que encaja con la nueva realidad del vestuario: no hay sitio para todos.

La cascada puede no quedarse ahí. Benoit Badiashile y Axel Disasi están muy cerca de seguir el mismo camino, cada uno con un rumbo distinto, pero con el mismo punto de partida: la puerta de salida de Chelsea.

El periodista Nicolo Schira ha desvelado que Badiashile tiene ya un acuerdo de principio con Napoli para un contrato hasta 2031, estructurado como una cesión de una temporada más cuatro años adicionales, con un salario de 2,8 millones por curso. Las conversaciones entre Napoli y Chelsea avanzan para cerrar una cesión con opción de compra. Un movimiento que permitiría al central francés relanzar su carrera en un entorno menos congestionado y a los londinenses ganar margen financiero y espacio en la plantilla.

En el caso de Axel Disasi, el escenario es diferente, pero el desenlace apunta en la misma dirección. Tras su cesión a West Ham la temporada pasada, el central buscaba un nuevo destino estable. Crystal Palace se ha movido con decisión y, según Schira, está muy cerca de asegurarse sus servicios con una fórmula similar: cesión con opción de compra, que podría transformarse en obligación al cumplirse ciertas condiciones. Una apuesta calculada para Palace y otra pieza que Chelsea libera en su proceso de reconstrucción.

Tres defensas, tres salidas casi encadenadas. La zaga que hace no tanto se presentaba como un proyecto de futuro se desmantela a golpe de mercado, empujada por la necesidad de cuadrar cuentas y dar forma al nuevo equipo de Alonso.

Un regreso sensible: Mudryk y el reto de recuperar a un talento tocado

En medio de esta agitación, Xabi Alonso se enfrenta a un caso muy distinto, más emocional que contable: el de Mykhaylo Mudryk. El ucraniano ha reaparecido tras cumplir una sanción por dopaje y su situación se ha convertido en un asunto delicado dentro del club.

Mudryk volvió a los terrenos de juego en la derrota de esta semana ante Juventus. Pocos minutos, pero cargados de simbolismo. Después del encuentro, Alonso explicó que había decidido darle entre 10 y 15 minutos y subrayó lo que suponía ese momento para el jugador y para el club. El técnico habló de emoción, de la alegría del vestuario al verlo de nuevo sobre el césped tras un periodo tan largo lejos de la competición.

El gesto no es menor. Chelsea necesita ventas, necesita recortar, necesita ordenar su plantilla. Pero también necesita recuperar talento. Y Mudryk, pese a todos los vaivenes desde su llegada a Londres, sigue siendo una incógnita demasiado valiosa como para ignorarla.

Alonso tendrá que decidir qué papel le reserva en este nuevo Chelsea que se está dibujando a toda velocidad entre entradas, salidas y cesiones estratégicas. Mientras los nombres de Badiashile, Disasi y Chalobah se alejan del puente de Stamford, la gran cuestión es otra: ¿será Mudryk parte del futuro que Alonso quiere construir o una próxima pieza en la siguiente oleada de cambios?