Crystal Palace inicia la temporada 2026/27 contra Everton
El nuevo curso de la Premier League arranca con un reto mayúsculo para Crystal Palace. El equipo de Pierre Sage debuta en liga con una visita incómoda al Hill Dickinson Stadium para medirse a un Everton que se le ha atragantado de forma sistemática en la última década.
El contexto no puede ser más simbólico: primer partido oficial del técnico francés, el estreno completo del proyecto tras el adiós de Oliver Glasner y la ilusión todavía fresca de un título europeo histórico en la Conference League. Ahora toca comprobar si ese impulso viaja también a Merseyside.
El reto de Sage: heredar, cambiar y ganar ya
Sage llega a la Premier con un cartel poderoso. Viene de una temporada brillante con Lens, coronada con la Coupe de France y un segundo puesto en la Ligue 1. No aterriza como aprendiz, sino como entrenador contrastado… pero su primer examen en Inglaterra es precisamente contra un rival que desnuda todas las dudas de Palace.
El historial reciente es contundente. Crystal Palace solo ha ganado uno de sus últimos 23 partidos de Premier League ante Everton: 10 empates, 12 derrotas. Y en todas las competiciones, los de Liverpool encadenan 11 encuentros sin perder frente a las Águilas. El último triunfo de Palace a domicilio ante los Toffees se remonta a la campaña 2014/15. Demasiado tiempo.
Sage, sin embargo, ha dejado claro que no viaja a especular. Ha insistido en que la ambición será el eje de su etapa y que su equipo va a Merseyside a buscar la victoria, no a sobrevivir. Le tocará cambiar inercias desde el primer día.
Hay otro dato que le persigue: Palace no gana en la primera jornada de la Premier desde la temporada 2023/24. Y el banquillo tampoco ayuda a la estadística. Solo dos de los 16 entrenadores permanentes anteriores del club lograron debutar con triunfo en liga. El listón histórico es bajo, pero el margen para fallar en una liga tan exigente también lo es.
El motivo para creer llega por carretera. La pasada temporada, Crystal Palace fue uno de los mejores visitantes del campeonato: 24 de sus 45 puntos llegaron lejos de Selhurst Park. Fuera de casa encontró espacios, velocidad y colmillo. Ese perfil puede ser oro en un campo que aún no se ha convertido en fortín.
Everton, cuentas pendientes con su propio estadio
Mientras tanto, Everton se mira al espejo con cierta incomodidad. Su primer curso completo en el Hill Dickinson Stadium dejó más dudas que certezas. El equipo se sostuvo durante buena parte de la temporada en la pelea europea, pero se desmoronó en el tramo final: siete jornadas consecutivas sin ganar borraron cualquier opción de billete continental.
David Moyes, de vuelta en un banquillo que conoce como pocos, carga con otra losa incómoda: su equipo ha perdido el partido inaugural de liga en cada una de las últimas cuatro temporadas y no ha marcado ni un solo gol en esos encuentros. Un arranque negativo más alargaría una dinámica que ya roza lo inasumible para una grada exigente.
El dato reciente tampoco le favorece: Everton cerró la pasada liga sin ganar en sus últimos siete partidos. Con Moyes nunca ha encadenado ocho choques seguidos sin victoria en la Premier. El límite está ahí mismo.
El duelo, por tanto, enfrenta dos urgencias: la de Palace por romper un muro histórico ante este rival y la de Everton por dejar de tropezar siempre en la misma piedra al inicio de curso.
La asignatura pendiente de Palace: las jugadas a balón parado
Entre los muchos frentes que deberá atacar Sage, hay uno que grita en rojo: las jugadas a balón parado. La temporada pasada, Crystal Palace encajó 20 goles de estrategia en la Premier League, el peor registro de la competición (empatado con otro equipo). Esos tantos supusieron el 39% de todos los goles que recibió en liga, el porcentaje más alto del campeonato.
Cada córner, cada falta lateral, se convirtió en un pequeño drama. En un estadio que suele apretar en este tipo de acciones, no corregir ese punto débil desde el primer día puede costar muy caro.
Everton tampoco llega como un bloque perfecto, pero sabe que ahí puede hacer daño. Si Palace no ha cerrado esa fuga, el partido puede romperse en un detalle aéreo.
Noticias de Crystal Palace: dudas, estrenos y jerarquías
El once de Sage llega marcado por varios condicionantes físicos y por la resaca de un verano cargado de torneos internacionales.
Dean Henderson es duda tras torcerse el tobillo en el último amistoso de pretemporada frente a Freiburg. Si no llega a tiempo, el escenario se abre para el debut competitivo de Walter Benítez, al que en el club describen como “ganador serial”. Un guardameta con experiencia y carácter para un estreno de alto voltaje.
En el carril derecho, Daniel Muñoz podría empezar desde el banquillo. Solo ha disputado 18 minutos en toda la pretemporada tras su participación en el Mundial 2026, un volumen escaso para asumir ya un partido de máxima intensidad. Eso abre la puerta a que el nuevo fichaje, Óscar Mingueza, arranque como titular en el puesto de carrilero diestro, una posición clave en el 3-4-2-1 que se perfila como sistema base.
Arriba, las cuentas son igual de delicadas. Jean-Philippe Mateta no ha vuelto a jugar desde el Mundial, por lo que Jørgen Strand Larsen se presenta como la opción más probable para liderar el ataque. Un delantero más de apoyo y movilidad, llamado a fijar centrales y liberar espacios para los mediapuntas.
Ismaila Sarr, máximo goleador de Palace la pasada campaña con 21 tantos, apunta al once inicial pese a los rumores constantes sobre su futuro. Mientras siga, es el hombre al que todos buscarán cuando el partido se rompa. A su alrededor, Matheus França ha dejado una impresión poderosa en pretemporada con cuatro goles, aunque todo indica que arrancará desde el banquillo, listo para agitar el encuentro en la segunda parte.
Con esas piezas, el once probable de Crystal Palace en su 3-4-2-1 se dibuja con Benítez o Henderson bajo palos; una línea de tres centrales con Mingueza como novedad en el carril derecho; un centro del campo que mezcle trabajo y llegada; y un tridente ofensivo construido alrededor de Sarr y Strand Larsen.
La pregunta es sencilla y brutal a la vez: ¿será suficiente para que el nuevo Palace de Sage empiece derribando uno de sus fantasmas más persistentes en la Premier?






