Christos Tzolis: La nueva estrella del Arsenal en ataque
Entre el ruido por un gran fichaje, el Arsenal puede que ya tenga su solución en ataque.
Hace casi cinco años, Christos Tzolis apareció en una de esas tardes que, vistas con perspectiva, cambiaron la historia reciente del Arsenal.
Tenía 19 años, debutaba en la Premier League con el Norwich y lo hacía como titular en el Emirates, pegado a la banda izquierda. Al otro lado, un Arsenal desorientado: tres derrotas seguidas, ni un solo gol, colista. Una nueva caída ante el Norwich y el futuro de Mikel Arteta habría quedado al borde del abismo.
Tzolis no logró ni tirar a puerta. El Arsenal ganó 1-0, sobrevivió y, con el tiempo, se reinventó. El griego lo comprobó de primera mano la temporada pasada, ya con la camiseta del Club Brugge.
“Puedo decir que fue el equipo más difícil al que he intentado atacar hasta ahora”, confesó este verano. “Jugamos contra otros equipos grandes, pero contra el Arsenal tuvimos más dificultades para crear ocasiones claras”.
Hoy, ese muro defensivo de Arteta ya no es un obstáculo, sino el contexto de trabajo diario de Tzolis. Y el extremo que pasó inadvertido en la Premier se ha convertido en la gran noticia ofensiva del verano gunner.
De promesa apagada a arma letal
El Arsenal pagó 34 millones de libras por un futbolista que, a los 24 años, llega con números de videojuego en Bélgica: 22 goles y 29 asistencias en todas las competiciones la pasada campaña con el Club Brugge.
Sí, el contexto importa. La liga belga figura como la séptima más fuerte del mundo según datos de Opta. Pero la producción de Tzolis no se explica solo por el nivel del campeonato.
Su racha actual impresiona: ha marcado o asistido en cada uno de sus últimos 15 partidos oficiales a nivel de clubes, con 25 acciones de gol en ese tramo. Justo lo que el Arsenal echó de menos incluso en una temporada que acabó con el título de Liga.
Los datos de la pasada campaña en el norte de Londres lo retratan: Gabriel Martinelli solo vio puerta una vez en la Premier League. Solo Viktor Gyokeres superó los siete goles en el torneo. Martin Odegaard fue el máximo asistente con seis pases de gol.
El sistema de Arteta ha estado bajo la lupa durante meses, pero el problema no fue solo colectivo. Faltó filo individual. Eficacia. Jugadores que convirtieran buenas posesiones en cifras constantes.
Ahí entra Tzolis.
Un perfil que encaja en el tablero de Arteta
En el club valoraban su versatilidad en todo el frente de ataque y su manejo de las dos piernas, un registro que recuerda a Leandro Trossard. También gustó su carácter. Internamente se creía que elevaría el nivel técnico de la línea ofensiva.
Pero su gran virtud está donde se deciden los partidos: en los últimos 20 o 30 metros. En Bélgica fue demoledor. Y las primeras señales con el Arsenal refuerzan esa impresión.
Llegó con ventaja: dos semanas de pretemporada y un amistoso más con el Club Brugge antes de incorporarse al equipo de Arteta. Resultado: se ha visto un Tzolis fresco, rápido, con confianza.
Ha repartido asistencias ante Borussia Dortmund y Real Betis. Se estrenó como goleador frente al Girona con un disparo curvado al segundo palo. En la Community Shield, ante un rival y un escenario de otro nivel, no se encogió: un cabezazo inteligente para asistir a Kai Havertz en el segundo gol y otro servicio preciso para encontrar a Odegaard en el área.
Con el dorsal 17 a la espalda, conduciendo con toques cortos, atacando por la izquierda y recortando hacia dentro para dar la estocada, la jugada evocó inevitablemente a Alexis Sánchez.
“Se está adaptando, es un chico muy inteligente y tiene una cualidad enorme en los últimos 20-30 metros”, explicó Arteta tras el encuentro. “Está muy tranquilo para encontrar a sus compañeros alrededor del área o para finalizar. Estoy realmente impresionado con él”.
Tzolis no escondió la referencia: “Sabía que Alexis llevaba el 17. Vi mucho fútbol y fue un jugador top para el Arsenal, como extremo izquierdo. Es uno de los jugadores en los que me fijaba de pequeño. Veo algunas similitudes, pero no es la razón por la que elegí el 17. Aun así, es bonito. Alexis Sánchez tenía el 17, así que espero tener el mismo éxito”.
Un mensaje claro para Martinelli
La disposición del Arsenal a escuchar ofertas por Gabriel Martinelli es, en sí misma, una declaración de intenciones. El brasileño ni siquiera entró en la convocatoria de Arteta para la Community Shield. El mensaje es nítido: a día de hoy, Tzolis parte como primer espada para el costado izquierdo.
Esa banda ha sido un quebradero de cabeza durante varias temporadas. El peso ofensivo se ha concentrado en Bukayo Saka y Odegaard, cargando el juego hacia la derecha.
Ahora el dibujo puede mutar. Con Riccardo Calafiori ganando metros desde el lateral zurdo y Tzolis atacando por delante, el equipo empieza a insinuar un equilibrio más natural.
El club no descarta reforzar aún más el ataque. Eberechi Eze, por ejemplo, puede ocupar esa zona izquierda si la operación se concreta. Y si finalmente no se produce la salida de Martinelli antes del cierre del mercado, el brasileño ofrecerá competencia directa para el griego. Un mediocampo con un pasador más progresivo como Bruno Guimarães también podría reactivar al extremo sudamericano.
Pero la realidad actual es otra: el puesto, hoy, pertenece a Tzolis.
¿Necesita un fichaje galáctico el ataque?
Cuando se cerró la llegada del internacional griego, el plan incluía sumar un fichaje de mayor cartel en la parcela ofensiva. Esa idea no ha desaparecido. El gran nombre puede llegar en esta ventana o en la siguiente.
Si eso ocurre, Tzolis podría ver reducidos sus minutos. Forma parte del juego en un club que compite por todo. Pero mientras tanto, se está ganando algo más valioso que cualquier promesa: confianza real en el césped.
Hay otro factor que juega a su favor: la disponibilidad. En dos años en Bélgica solo se perdió cinco partidos, tres de ellos por enfermedad. Un dato que contrasta con los problemas físicos que han golpeado a varios atacantes clave del Arsenal en las últimas temporadas.
El campeón necesita que casi todos sus hombres de ataque eleven el nivel respecto al curso pasado si quiere defender la corona. Para Tzolis, la exigencia es distinta.
A él, con que mantenga lo que ya viene haciendo, le basta. Y eso, en un equipo que busca un golpe de efecto en el mercado, quizá sea la mejor noticia de todas.






