Críticas a la elección de Salah por Trabzonspor
El fichaje de Mohamed Salah por Trabzonspor no ha convencido a todos. Entre las voces más críticas, la del comentarista argelino Hafid Derradji ha sonado con fuerza. Para él, el egipcio, tras todo lo que construyó en Europa, se ha quedado corto en su última elección.
En un mensaje publicado en Facebook tras el debut de Salah con su nuevo club, Derradji fue directo: “Qué lástima”. No cuestionó el talento del delantero ni su vigencia, pero sí el nivel del desafío que ha elegido para la recta siguiente de su carrera.
Según Derradji, Salah tenía fútbol y físico para seguir varios años más en la élite absoluta. Podía haber apuntado, sostiene, a un proyecto más alineado con sus ambiciones técnicas y con el estatus que se ganó durante su etapa en Liverpool, donde se instaló entre las grandes figuras del fútbol mundial.
El analista argelino no niega el peso de Trabzonspor. Reconoce que el club turco tiene fuerza económica, respaldo popular y un contexto exigente. Aun así, considera que, desde el punto de vista puramente futbolístico, la elección no está a la altura de lo que representa Salah.
Ahí entra su comparación con otros destinos dentro del propio país. Derradji apuntó que un salto a un gigante como Galatasaray o Fenerbahce habría significado otra dimensión: más competencia interna, una presión mucho mayor y un escaparate europeo más potente. En resumen, un entorno que habría exprimido al máximo al egipcio en esta fase de su carrera.
Las declaraciones llegaron justo después del primer partido de liga turca de la temporada para Trabzonspor, ante Kasimpasa. El duelo terminó 1-1. Salah, con el dorsal de su nuevo equipo por primera vez, entró en el minuto 59 y empezó a escribir su nueva etapa en Turquía.
El debate, sin embargo, no gira en torno a si Salah sigue siendo decisivo. Derradji fue claro en ese punto: para él, el egipcio no ha perdido brillo. La cuestión está en el escenario. En la sensación de que, con el cartel que arrastra tras años intensos en Liverpool, podía haber elegido un reto con un listón técnico más alto.
El movimiento de Salah a Trabzonspor, precisamente por todo lo que significa su nombre, ha generado una atención masiva. Cada paso del delantero, cada cambio de club, se convierte en tema de discusión entre aficionados, analistas y comentaristas. Esta vez no ha sido diferente.
La pregunta ahora no es si llenará el estadio ni si seguirá marcando goles. La verdadera incógnita es otra: ¿bastará el contexto de Trabzonspor para satisfacer la ambición competitiva de una estrella que se acostumbró a vivir en la cima?






