El Madrid de Mourinho inicia La Liga en Cornellà con importantes ausencias
El nuevo curso de La Liga arranca a lo grande para el Real Madrid: lejos del Santiago Bernabéu, en un RCDE Stadium que se ha acostumbrado a incomodar a los grandes, y con José Mourinho volviendo a sentarse en el banquillo blanco en partido oficial. No es un estreno suave. Ni mucho menos.
Espanyol llega lanzado. Ese 3-0 a Levante en la primera jornada ha encendido el ambiente en Cornellà y ha devuelto al equipo catalán una confianza que no se veía desde hace tiempo. El calendario le pone ahora delante a uno de los grandes candidatos al título. Perfecto para medir de verdad su nivel. Perfecto también para aguarle la fiesta al técnico portugués en su regreso.
Espanyol, con moral alta pero bajas sensibles
Los locales no llegan indemnes. Cabrera cumple sanción y se cae del once, mientras que Javi Puado y Kike García siguen fuera por lesión. Tres ausencias que obligan a ajustar el plan, pero que no rebajan el impulso con el que el Espanyol se presenta al duelo tras su convincente victoria inicial.
El vestuario blanquiazul sabe que este tipo de noches marcan temporadas. Puntuar ante un aspirante al título, tan pronto, puede cambiar la narrativa de un año entero.
Mourinho, regreso entre urgencias
Enfrente, un Real Madrid lleno de estrellas… y de problemas físicos. Según detalla el diario “Marca”, la lista de ausencias es larga y pesada: Mendy, Asensio, Militao, Tchouameni, Thiago Pitarch, Rodrygo y Endrick no estarán disponibles por diferentes molestias.
Demasiado para cualquiera, incluso para Mourinho, que se ve obligado a tirar del filial. Mario Rivas, Cestero y Alexis Ceria suben desde la cantera para completar una convocatoria que mezcla galácticos, piezas clave y jóvenes con hambre. No es el escenario ideal para un debut, pero sí el tipo de situación en la que el técnico portugués suele disfrutar: contra las cuerdas, con margen para el discurso de la resistencia y el orgullo.
Un once de lujo… pese a todo
Las bajas no impiden que el posible once que maneja “Marca” impresione: Courtois bajo palos; Arnold, Konaté, Huijsen y Carreras en la línea defensiva; Valverde, Bernardo Silva y Brahim Díaz en la sala de máquinas; Arda Güler, Vinicius y Kylian Mbappé como tridente ofensivo.
Sobre el papel, talento a raudales. Ritmo, desborde, pegada. Una alineación que mezcla potencia física, creatividad y gol, pero que llega sin red de seguridad en el banquillo por la plaga de lesiones. Si el partido se tuerce, Mourinho tendrá menos margen de maniobra del habitual.
El reto: recuperar el trono
El contexto es claro: el Real Madrid quiere recuperar una Liga que ha cedido a Barcelona en las dos últimas temporadas. No hay espacio para dudas desde la primera jornada. Cada tropiezo cuenta. Cada punto perdido pesa en abril y mayo.
Espanyol, en cambio, juega con otra presión. Viene de una victoria amplia, se mide a uno de los gigantes y tiene al público de su lado. Si logra golpear pronto o aguantar el arreón inicial blanco, el partido puede transformarse en una trampa perfecta para un Madrid todavía en construcción física y táctica.
Mourinho vuelve al campeonato que le vio levantar títulos, pero lo hace con la obligación de mandar un mensaje inmediato. En Cornellà no se juega solo tres puntos. Se juega el tono de toda una campaña.






