Darwin Núñez se acerca a su regreso a Portugal
Darwin Núñez está a un paso de cambiar de aires otra vez. El delantero uruguayo, actualmente concentrado con Al Hilal en la pretemporada en Austria, ha conseguido el visto bueno del club saudí para salir cedido, con una opción de compra válida hasta junio de 2027. Es exactamente lo que llevaba semanas buscando: una vía de escape.
El ariete presionó internamente para encontrar una solución y, tras varias conversaciones, las partes han aparcado la idea de una rescisión de contrato y se han alineado en torno a una fórmula menos traumática: un préstamo con opción de compra. Para que la operación encaje, Núñez está dispuesto a renunciar a parte de su salario, mientras que Al Hilal asumirá otra porción de la ficha durante una temporada. Un gesto que revela hasta qué punto quiere marcharse.
Portugal llama de nuevo
El siguiente capítulo de su carrera apunta con fuerza hacia un escenario conocido. Según el diario saudí Arriyadiyah, recogido por SPORT, Núñez está muy cerca de regresar a la liga portuguesa, con Porto y Benfica como grandes candidatos para hacerse con sus servicios.
No es un destino cualquiera. En Lisboa vivió la etapa más brillante de su trayectoria. Benfica apostó por él cuando aún jugaba en Almería, adelantándose entonces a FC Barcelona con un pago de 25 millones de euros que terminó siendo una de las grandes operaciones recientes del club lisboeta. Sus actuaciones allí le catapultaron a Liverpool, que desembolsó más de 75 millones de euros para llevarlo a la Premier League.
Ese salto, sin embargo, no tuvo la continuidad esperada. Núñez no logró consolidarse plenamente en Inglaterra y su aventura posterior en Arabia Saudí tampoco ha cuajado. Demasiados cambios, demasiada poca estabilidad para un delantero que necesita confianza, minutos y un contexto que potencie su agresividad y su zancada al espacio.
Portugal, en cambio, le ofrece algo distinto: memoria, contexto conocido y un campeonato donde ya demostró que puede ser determinante. No es casualidad que tanto Porto como Benfica estén en la pelea por su fichaje. Lo conocen, saben qué puede dar y entienden que, en un mercado inflacionado, una cesión con opción de compra puede convertirse en una oportunidad mayúscula.
Barcelona mira, pero no entra
En paralelo, el nombre de Núñez también apareció en los despachos del FC Barcelona. El club catalán lo tenía en el radar como alternativa de menor coste a Julián Álvarez. Sus representantes ofrecieron al uruguayo al Barça y la propuesta se valoró internamente. No pasó de ahí.
La entidad azulgrana, condicionada por su situación económica y por la planificación deportiva, no dio el paso definitivo. La prioridad sigue siendo Julián Álvarez, aunque en el club ya empiezan a asumir que la operación por el argentino puede no llegar a concretarse. Aun así, no han reactivado la vía Núñez.
Mientras tanto, otros pretendientes también lo intentaron. Atlanta United, desde la MLS, y Besiktas se interesaron por su situación y realizaron aproximaciones. Ninguna de esas gestiones alcanzó un acuerdo satisfactorio para todas las partes. El propio jugador, seducido por la opción de volver a Portugal, tampoco veía con los mismos ojos esos destinos.
Cuenta atrás en Austria
Las negociaciones entre Al Hilal, el entorno del jugador y los clubes portugueses avanzan con un calendario claro: la intención es cerrar la operación antes del 3 de agosto, fecha en la que el conjunto saudí regresará de su concentración en Austria a Arabia Saudí.
Ese plazo marca el ritmo de unas conversaciones en las que todavía deben cuadrarse los últimos detalles económicos, especialmente el reparto de la ficha y las condiciones exactas de la opción de compra. Pero la voluntad común de llegar a un acuerdo empuja el trato hacia la línea de meta.
Núñez, que ya sabe lo que es reinventarse en Portugal, se asoma de nuevo a un cruce de caminos. De un lado, la comodidad de seguir en un contrato potente en Arabia. Del otro, la posibilidad de reencontrarse con la versión que le abrió la puerta de la élite europea.
Todo indica que elegirá el desafío. Y si vuelve a pisar los campos portugueses con la misma voracidad que mostró en Benfica, la pregunta no será por qué se fue tan pronto de Al Hilal, sino cuánto tardará en llamar otra vez a la puerta de los gigantes de Europa.






