Derby County destaca en amistoso con jóvenes ante Mansfield Town
Derby County se llevó algo más que una victoria en su amistoso de pretemporada ante Mansfield Town. Se llevó señales claras de que su relevo generacional empieza a llamar con fuerza a la puerta del primer equipo. El 3-1 final llegó gracias a los goles en la segunda parte de los jóvenes Charlie Smith y Cruz Allen, en una tarde pensada para los “fringe players” y los talentos de la academia, mientras el grueso de la plantilla se reserva para el compromiso en Burton Albion.
El equipo de John Eustace golpeó primero. Una jugada limpia, sencilla y bien ejecutada: Lars-Jorgen Salvesen apareció por banda, puso un centro medido y Dajaune Brown atacó el área con decisión para convertirlo en el 1-0. Manual de delantero centro en un partido que, sobre el papel, debía servir para rodar piernas, pero que pronto se convirtió en un examen serio.
Mansfield, lejos de conformarse con el papel de invitado, encontró la forma de incomodar a Derby. El aviso se transformó en castigo cuando Michael Smith fue habilitado en la derecha. Control, recorte hacia dentro, cambio de pierna y rosca con la zurda al palo largo, fuera del alcance de Josh Vickers. Un viejo objetivo de Derby firmaba el empate con un gesto de calidad que recordó por qué estuvo en su agenda.
El gol espoleó a los visitantes y obligó a Vickers a lucirse. El guardameta tuvo que intervenir con una parada de mérito para negar el tanto a un viejo conocido del fútbol inglés, David McGoldrick, que amenazó con su zurda antes del descanso. Derby llegaba al intermedio con la sensación de haber perdido el control inicial del choque.
Segunda Mitad
La segunda mitad arrancó con el mismo guion abierto. Smith rozó su doblete con un cabezazo al larguero tras un saque de esquina que silenció por un instante a los aficionados de Derby. La respuesta llegó desde el corazón del mediocampo local: Owen Eames rompió líneas con una conducción agresiva y encontró de nuevo a Salvesen, que esta vez se topó con el guardameta Lewis con un disparo demasiado centrado.
El partido se había desatado. De área a área, sin red. Vickers volvió a imponerse ante McGoldrick, esta vez volando para desviar un disparo potente desde fuera del área. Esa intervención cambió el tono del encuentro. El siguiente golpe fue de Derby.
Charlie Smith, que había ido creciendo con el paso de los minutos, recogió el balón a unos 20 metros de la portería y no dudó. Control orientado, mirada rápida y un derechazo seco, ajustado al palo, imposible para el portero. Un gol de esos que levantan cabezas en el banquillo y hacen tomar nota al cuerpo técnico: 2-1 y sensación de que el amistoso ya no lo era tanto para los jóvenes.
Con el marcador a favor, Derby olió sangre. Las piernas de Mansfield empezaron a acusar el esfuerzo y el equipo local encontró espacios. El trabajo por banda de Corey Blackett-Taylor abrió la grieta definitiva. Desborde, claridad en el último pase y aparición en el momento justo de Cruz Allen, que definió con calma ante Harris para firmar el 3-1 y poner tierra de por medio.
El tramo final sirvió para administrar esfuerzos y, sobre todo, para que los chicos de la academia se acostumbraran a algo que no se entrena en los campos de juveniles: cerrar un partido ante profesionales, sostener la ventaja y jugar con la confianza de haber dado un paso adelante.
En una pretemporada que siempre se mide en detalles más que en resultados, Derby County encontró en Mansfield una prueba útil y, sobre todo, respuestas. Los nombres de Charlie Smith y Cruz Allen ya están subrayados. La cuestión es cuánto tardarán en dejar de ser “jóvenes prometedores” para convertirse en piezas habituales del primer equipo.






