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Derby County: Una hora de cambio de dueño y un rumbo firme

Derby County estuvo a una hora de cambiar de manos. A una hora de que David Clowes, el empresario inmobiliario de Derbyshire que rescató al club de la administración en el verano de 2022, entregara las llaves del proyecto a Turki Al-Sheikh, alto cargo del gobierno saudí y figura de enorme peso en el boxeo mundial.

La operación estaba pactada. Contaba con el visto bueno del nuevo regulador independiente (IFR) y de la English Football League (EFL). Todo encarrilado. Y, de repente, frenazo.

Turki Al-Sheikh se retiró. Sin previo aviso. Sin margen de reacción.

Stephen Pearce, director ejecutivo del club, no oculta el golpe que supuso para el vestuario y los despachos. «Se nos fue todo el viento de las velas, totalmente», explicó en BBC Radio Derby. «No esperábamos que se viniera abajo, básicamente, una hora antes de cuando pensábamos que se iba a completar».

Un verano en “modo espera”

Las semanas de revisión de la oferta dejaron a Derby atrapado en una especie de “patrón de espera” durante buena parte del mercado estival. El club no podía moverse con la agilidad que exige una Championship feroz, mientras los informes y controles se acumulaban sobre la mesa de los reguladores.

Y, sin embargo, el parón no frenó a Clowes.

Mientras el futuro del club parecía encaminarse hacia Al-Sheikh, el propietario ya había dado luz verde a un presupuesto ambicioso y a varios fichajes clave. Invirtió como si fuera a seguir. Aun creyendo que no vería de vuelta ni una libra.

Los números son claros:

  • 6 millones de libras para cerrar el fichaje definitivo de Bobby Clark desde RB Salzburg.
  • Un acuerdo de cesión con opción de compra por Sam Szmodics desde Ipswich, valorado en 2,7 millones.
  • Alrededor de 600.000 libras para incorporar a Alex Mowatt desde West Bromwich Albion.

Todo costeado por Clowes en pleno proceso de venta.

«Por eso es un propietario increíble», subrayó Pearce. «Pensaba que la venta se iba a hacer, sabía que nunca iba a recuperar ni un penique de todo ese dinero que gastó en esos jugadores y aun así lo hizo».

La alternativa era sencilla, casi lógica: cerrar el grifo.

«Podría haber dicho el 1 de julio, a nosotros y a John [el entrenador John Eustace]: “Mirad, creo que esto va a salir, las señales son que el club se va a vender, vais a tener que esperar porque cada penique que ponga ahora en traspasos no lo voy a recuperar”». No lo hizo. Apostó igual. Y ahí, según Pearce, se explica la solidez actual del proyecto: «Nos respaldó sin condiciones y por eso estamos en una posición tan fuerte».

De club en venta a proyecto blindado

Clowes nunca ocultó su intención de atraer nuevos inversores para impulsar el asalto a la Premier League. El acuerdo con Al-Sheikh se interpretó como el gran salto: músculo económico, proyección internacional y un socio con enorme influencia en el deporte global.

Cuando la operación se vino abajo, la reacción del propietario fue tan rápida como contundente. Derby County salió del mercado. Se acabaron las conversaciones de venta. El foco se desplazó de inmediato al césped, a reforzar al equipo que, la temporada pasada, se quedó a las puertas del play-off.

El movimiento más potente tras el fiasco de la venta fue el fichaje de David Ozoh desde Crystal Palace por unos 4 millones de libras, la mayor inversión del verano. A ese desembolso se sumó una batería de llegadas a coste cero y cesiones, incluida una reunión de última hora de mercado con Eiran Cashin, que volvió en el tramo final del periodo de fichajes.

No fue el comportamiento de un club que se repliega. Fue el de un club que dobla la apuesta.

El objetivo Premier no se toca

La pregunta era inevitable: ¿ha frenado este verano turbulento las aspiraciones de ascenso a la Premier League?

La respuesta de Pearce no dejó espacio para dudas. «En absoluto, si no, no habríamos gastado todo el dinero que hemos gastado», afirmó. «Queremos avanzar. Queremos progresión esta temporada».

Derby, con un dueño que estuvo a una hora de marcharse y que, aun así, siguió financiando fichajes que pensaba no disfrutar, se planta en la Championship con un mensaje claro: el proyecto no se detiene porque una venta se caiga a última hora.

El club que hace poco luchaba por sobrevivir a la administración ahora vuelve a mirar hacia arriba. La Premier League sigue lejos, sí. Pero con Clowes todavía al mando y el dinero ya puesto sobre la mesa, la siguiente pregunta no es si Derby County quiere subir.

Es cuánto tiempo más podrá la Championship contenerlo.