Elanga silencia a Liverpool en debut de Iraola
El estreno competitivo de Andoni Iraola al mando de Liverpool no pudo empezar peor. Ni cinco minutos de respiro en St James' Park y Newcastle ya había encontrado la grieta. Un zarpazo temprano, directo al corazón de la nueva era.
El protagonista del primer mazazo fue Anthony Elanga. El sueco atacó el espacio como si el verano no hubiera existido, se lanzó a por un pase profundo de William Osula y convirtió la primera carrera seria del partido en un problema mayúsculo para los visitantes. Milos Kerkez intentó emparejarse con él, pero se quedó atrás. Superado en velocidad, superado en decisión.
Elanga encaró, abrió el ángulo y cruzó el disparo al segundo palo, fuera del alcance de Alisson, que nada pudo hacer para evitar el 1-0. O al menos eso pareció a primera vista. En televisión, Gary Neville no tardó en poner el foco en el portero.
“Alisson podría estar un poco demasiado cerca de ese primer palo y eso deja un hueco enorme para que Elanga lo encuentre. Ese hueco es demasiado grande”, señaló el exdefensa en la retransmisión de Sky Sports, apuntando directamente a la colocación del guardameta brasileño.
La jugada, en realidad, fue un resumen de lo que Iraola no quería ver en su debut: línea defensiva desajustada, espacio a la espalda y poca agresividad en el duelo inicial. Newcastle olió sangre y no perdonó.
Neville fue más allá. No solo miró a Alisson. También señaló a los dos centrales, Virgil van Dijk y el recién llegado Jeremy Jacquet, por su papel en la acción de Osula previa al gol.
“Esperas que Van Dijk y Jacquet salten con Osula, pero le dejan caer y girarse”, añadió. “No aprietan. Están 15-20 yardas más atrás de donde deberían. Ves a los defensas de Arsenal hacerlo a la perfección”.
Esa comparación dolerá en Liverpool. Jacquet había ganado la carrera por la titularidad frente a otro fichaje de peso, Ronald Araujo. Una decisión de Iraola que ya se leía como un mensaje de confianza antes de que el balón echara a rodar.
El propio técnico lo explicó en la previa: fue una elección difícil. “Fue una decisión complicada. Los dos jugaron bien en el último amistoso. Jeremy se siente cómodo con y sin balón”, comentó Iraola, consciente del examen al que se exponía su nueva pareja de centrales. Y avisó del reto: “Jugar contra Osula y Wissa, que son buenos jugadores, no será fácil. Tenemos a Ronald listo si lo necesitamos”.
El contexto hacía todavía más doloroso el tanto encajado. Liverpool no había salido mal al partido. De hecho, había sido el primero en asomarse con peligro. Van Dijk ya había tenido una oportunidad y Cody Gakpo también rozó el gol en los compases iniciales. Había intención, había presencia en campo rival.
Pero el primer desajuste atrás fue letal. Newcastle, con Matthias Jaissle también debutando en el banquillo, no perdonó el regalo. Su equipo encarnó esa idea tan repetida de que la mejor defensa es un buen ataque. Neville lo resumió así: “La mejor forma de defensa de Newcastle es el ataque y la jugada se convierte en un esprint entre Kerkez y Elanga. Liverpool no puede alcanzarlo y él tiene que definir… y lo hace”.
Elanga ganó la carrera. Alisson dejó el hueco que Neville vio enorme. Van Dijk y Jacquet no achicaron como se esperaba. Y la primera página de la etapa Iraola en Liverpool quedó marcada por un gol que, en el vídeo del lunes, se verá una y otra vez en la sala de análisis.
La pregunta, desde ya, es clara: ¿ha sido solo un tropiezo de inicio o la primera señal de que a este nuevo Liverpool aún le queda mucho por ajustar atrás?






