Everton considera a Jamie Vardy como solución de emergencia
Everton mira al mercado de agentes libres con urgencia y un nombre sobresale entre todos: Jamie Vardy. A sus 39 años, el ex internacional inglés vuelve a escena como posible solución de emergencia para un equipo que se ha quedado con un solo delantero centro senior tras un final de mercado tembloroso.
La salida de Beto en el último día de fichajes dejó a los de Goodison Park desnudos en ataque. El intento por incorporar a Folarin Balogun se quedó en nada y el cierre de la ventana ha obligado a David Moyes a cambiar de plan sobre la marcha: ya no se trata de elegir, sino de sobrevivir hasta enero.
Un veterano en el escaparate… y con pretendientes
Tras su salida de la Serie A, Vardy ha sido vinculado con varios clubes y, según las informaciones, ya habría rechazado el interés de Wrexham. No le faltan opciones, pero la posibilidad de regresar a la élite inglesa, aunque sea en un papel más puntual, cambia el escenario.
La sorpresa es que el movimiento no genera rechazo en la grada de Goodison. Al contrario. Las reacciones de la afición en X han sido, en gran mayoría, favorables. En otras circunstancias, la noticia de que el club valora a un delantero de 39 años, sin pretemporada a sus espaldas y lejos de su pico físico, habría encendido todas las alarmas. Hoy, con la plantilla como está, suena a oportunidad.
Everton, al límite en la delantera
La realidad es cruda: con solo Barry como referencia ofensiva hasta el mercado de invierno, Everton camina sobre una cuerda floja peligrosísima. Una lesión, una mala racha, un bajón de confianza… y el equipo podría pagarlo con puntos que, en una Premier cada vez más apretada, suelen costar posiciones y objetivos.
Por eso, explorar el mercado de libres ya no es un capricho, sino una necesidad deportiva. Vardy no llega como salvador ni como estrella, pero sí como un recurso que puede marcar la diferencia en momentos concretos.
Vardy todavía ve puerta
Los números recientes del inglés sostienen la apuesta. En su última campaña con Cremonese, Vardy firmó siete goles en la Serie A y fue elegido Jugador del Mes del campeonato en noviembre. No es la versión devastadora que asombró con Leicester City, pero sí la de un delantero que sigue entendiendo el área y conserva instinto para el gol.
Nadie en Everton espera que repita esas cifras en Goodison Park si termina firmando. No se trata de pedirle 15 tantos, sino de algo mucho más pragmático: un par de goles clave, un par de victorias desbloqueadas, unos puntos que permitan llegar vivo a enero.
Para Moyes, eso ya sería oro.
Una apuesta de riesgo calculado
La edad pesa. La falta de pretemporada también. El margen de error, sin embargo, es mínimo para un club que no puede permitirse otra temporada coqueteando con el abismo. De ahí que la afición vea con buenos ojos una operación que, a corto plazo, podría ofrecer más beneficios que dudas.
El club, de momento, solo figura en los informes como “considerando” el fichaje. No hay oferta oficial, no hay acuerdo, solo conversaciones internas y un nombre que cada día suena con más fuerza en los alrededores de Goodison.
La pelota está en el tejado de Everton. Vardy espera. Y la pregunta ya resuena en la Premier: ¿se atreverán a darle una última gran noche en Inglaterra?






