Franco Baresi: Despedida del Capitán Eterno en Milán
Miles de personas tomaron las calles de Milán este martes para despedir a Franco Baresi. No fue solo un funeral. Fue el último homenaje de una ciudad a su capitán eterno.
El cortejo avanzó entre aplausos, bufandas al viento y camisetas rossonere con un número que ya nadie viste, pero que todos recuerdan: el 6. Baresi, fallecido la semana pasada a los 66 años tras un periodo de problemas de salud, volvió a llenar de rojo y negro el corazón de la ciudad, una vez más.
El capitán que lo ganó casi todo
Defensa central de otra época, símbolo de un club y de una manera de entender el juego, Baresi capitaneó al Milan durante 15 temporadas. Firmó 719 partidos y 33 goles con la camiseta rossonera, pero las cifras apenas rozan lo que significó su figura en el césped y en el vestuario.
Su palmarés habla con contundencia: 18 títulos con el Milan. Seis ligas italianas, tres Champions League, cuatro Supercopas de Italia, tres Supercopas de Europa y dos Copas del Mundo de Clubes. Una colección que lo sitúa, sin discusión, entre los grandes defensas de la historia.
Con Italia también dejó huella. Jugó 81 partidos con la azzurra, formó parte del grupo que conquistó el Mundial de 1982 y, doce años después, fue capitán en la final de 1994 ante Brasil, perdida en los penaltis. Del júbilo absoluto a la derrota más cruel. Siempre en el centro de la escena.
En 2020, el Milan lo nombró presidente de honor, un gesto institucional a la altura del respeto que ya le profesaba la grada desde mucho antes. Su dorsal 6 fue retirado al final de su carrera, un privilegio reservado a los intocables.
Una basílica, una ciudad, una generación
El funeral se celebró en la Basílica de Sant'Ambrogio, escenario solemne para una despedida que reunió a varias generaciones de leyendas. En los bancos, nombres que definieron una era: Paolo Maldini, Marco van Basten, Clarence Seedorf, Roberto Baggio, Alessandro Costacurta. Ídolos que, antes que estrellas, ayer fueron compañeros y discípulos.
Fuera, la gente. Apretada, emocionada, en silencio o cantando. Muchos no vieron jugar a Baresi en directo, pero conocen cada imagen, cada corte al límite, cada gesto con el brazalete. Otros crecieron con él como referencia, como capitán inamovible en un Milan que dominó Europa.
Un adiós que cruza continentes
La actual plantilla del AC Milan se encuentra en Australia, en plena gira de pretemporada. El calendario no permitió una presencia masiva del vestuario en Milán, pero algunos jugadores del primer equipo que no viajaron sí acudieron al funeral. Entre ellos, el delantero estadounidense Christian Pulisic, representante de una nueva era que mira hacia Baresi como punto de partida, no como recuerdo lejano.
El vínculo, sin embargo, no se quedará en las paredes de la basílica. El club ha anunciado que rendirá tributo a su ex capitán antes del amistoso frente al Inter del miércoles. Un derbi, aunque sea de verano, teñido esta vez por el luto y la memoria.
En un Milan–Inter no hay minutos de cortesía. Pero esta vez, antes de que ruede el balón, San Siro se detendrá para mirar atrás. Para recordar al defensa que convirtió la zaga en un arte y la cinta de capitán en un símbolo. Para que el último aplauso a Franco Baresi suene, como tantas noches de gloria, en el estadio que fue su casa.






