Frank Lampard: el nuevo rostro de la Premier con Coventry City
La segunda entrega de la nueva temporada de The Football Interview, que se emite cada sábado a las 12:45 en BBC One durante la Premier League y también está disponible en BBC iPlayer, BBC Football YouTube y la web y app de BBC Sport, tiene a un invitado con mucho que contar: Frank Lampard, actual técnico de Coventry City, frente al músico y aficionado de los Sky Blues Tom Grennan.
Sentado ya en el lado del banquillo desde hace ocho años, Lampard mira atrás y ve un desfile de gigantes. Jose Mourinho, Carlo Ancelotti, Guus Hiddink, Rafael Benítez… y hasta su tío Harry Redknapp. De todos aprendió, pero de dos en particular tomó el molde de su propio estilo.
“Jose y Carlo son como las dos caras de la moneda”, cuenta el técnico de 48 años en la entrevista con BBC Sport. Y la frase le encaja perfecto.
Mourinho, explica, estaba siempre encima del jugador, transmitía una autoconfianza feroz, pero marcaba los límites con dureza. Ancelotti, en cambio, imponía calma, un entorno “chill”, sereno, donde el futbolista sentía la confianza del entrenador. “Intento coger pequeños trocitos. Probablemente estoy en un punto intermedio”, admite Lampard, que compartió vestuario con ambos en Chelsea y levantó con ellos Premier League y FA Cup.
Entre Jose y Carlo, buscando el punto justo
Lampard reconoce que vive en esa tensión diaria: “A veces empiezo a ir hacia ser Jose, otras veces soy un poco más Carlo”. Y en esa oscilación construye al Coventry que ha devuelto a la élite 25 años después.
Su discurso ha madurado con la experiencia. Confiesa que, como muchos técnicos jóvenes, al principio sentía la necesidad de criticar con fuerza un mal rendimiento o señalar a quien llegaba tarde. Hoy su mirada es distinta: “He aprendido que todos son humanos”. Un jugador que entra tarde puede tener una historia detrás. Saltar sobre él para ejercer de “entrenador duro” ya no le parece siempre la respuesta. Ahí aparece el Lampard más “Carlo”.
Pero el péndulo también se mueve al otro lado. Cuando el equipo se relaja sobre el césped y no cumple con su trabajo, emerge el Lampard más “Jose”, el que aprieta, exige y no deja pasar una.
Del “dudoso” entrenador al hombre del ascenso
La narrativa alrededor de Lampard como técnico ha sido todo menos lineal. Tras colgar las botas con un palmarés monumental —tres Premier League, una Champions en 2012, cuatro FA Cups, dos League Cups y una Europa League—, su carrera en los banquillos arrancó con brillo y golpes.
En Derby, a partir de 2018, llevó al equipo hasta la final del play-off de ascenso a la Premier, donde cayó ante Aston Villa. Ese trabajo le abrió la puerta de Chelsea. Allí duró 18 meses antes de ser destituido en enero de 2021. Más tarde, en Everton, la historia fue aún más corta: menos de un año en Goodison Park, finiquitado en enero de 2023.
Por eso, cuando tomó las riendas de Coventry en noviembre de 2024, la etiqueta de “apuesta arriesgada” le acompañaba. La respuesta fue contundente: campeón del Championship con 95 puntos y billete directo a la Premier.
Lampard asegura que no vive obsesionado con convencer a los escépticos, aunque admite que la ambición personal “de demostrar a los que dudan” siempre está ahí, en un segundo plano. “He estado en la Premier League como jugador, he estado como entrenador, entiendo el reto. No puedo adelantarme ni preocuparme demasiado por el mundo exterior, porque si no sucumbes a ello y empiezas a tomar decisiones diferentes”, explica.
El ascenso, a la altura de Múnich
Pocas noches pueden competir con aquella de Múnich en 2012, cuando Chelsea conquistó la Champions. Para Lampard, fue “la mejor noche futbolística” de su vida como jugador. Y, sin embargo, coloca el ascenso con Coventry en un escalón similar.
“Cuando te ascienden, es difícil compararlo con ganar la Champions con Chelsea”, reconoce. Pero enseguida matiza: lo que ha vivido con un club que ha atravesado tantos problemas y con un vestuario que califica como extraordinario le ha marcado de una forma distinta. “Nunca había experimentado, especialmente como entrenador, un grupo tan bueno”.
La imagen que se le queda grabada es la del día del ascenso ante Blackburn. “Tuve una oleada de emoción pura, todo se me vino encima”, confiesa. Para alguien que lo ha ganado casi todo como futbolista, no es una frase menor: ese día entra “de lleno” en la lista de sus grandes logros.
El reto de la Premier: valentía y ajustes
Ahora el escenario cambia. La fiesta del Championship se apaga y se encienden los focos de la Premier. Lampard sabe que el guion no puede ser el mismo, sobre todo sin balón. “Queremos mantener las cosas buenas del año pasado”, apunta, pero avisa: sería una ingenuidad pensar que podrán “jugar como en el ‘Champ’ cada semana”, dominando tantos partidos como entonces.
La prioridad pasa por adaptarse defensivamente a un nivel superior, sin perder la identidad que los llevó hasta aquí. Y ahí entra el mensaje que el técnico repite a sus jugadores: ambición sin miedo.
“Todo el mundo me va a preguntar: ‘¿quedarse en la liga es tu objetivo?’”, admite. No lo esconde: sí, la permanencia sería un éxito, “porque es un reto enorme” para Coventry. Pero su discurso inicial va más allá de sobrevivir: “Al principio vamos a entrar diciendo: saquemos pecho y seamos valientes”.
Es un llamamiento directo al vestuario: estos futbolistas se han ganado el derecho a estar en la Premier. Toca demostrarlo. “Hay mucho que perder, pero salid y mostraos”, les reclama.
El estreno no fue amable. Derrota por 3-0 ante el vigente campeón, Arsenal, en la primera jornada. Un baño de realidad. El siguiente examen llega ya en casa, ante otro recién ascendido, Hull City, en el primer partido en su estadio esta campaña.
Será la primera vez que la Premier vuelva a Coventry en un cuarto de siglo. Y será también la prueba de hasta dónde puede llegar ese Lampard que se mueve, día a día, entre el gen competitivo de Jose y la calma de Carlo.






