Gallagher mantiene invicto del Tottenham en amistoso contra Getafe
Conor Gallagher necesitó solo un toque para mantener vivo el verano perfecto del Tottenham. En un amistoso extraño, comprimido a 35 minutos por parte y sin público en el campo de entrenamiento del club londinense, el centrocampista firmó el 1-1 ante un Getafe serio y bien armado que rozó el golpe completo en el norte de Londres.
No hubo focos, ni ruido, ni atmósfera de gran cita. Pero sí ritmo, tensión y un Tottenham obligado a remar contra corriente para conservar su racha veraniega: cuatro victorias seguidas y ahora este empate.
Un ensayo corto, pero intenso
Roberto De Zerbi aprovechó el escenario discreto para seguir afinando su libreto. De inicio, tres caras nuevas: Sandro Tonali, Jan Paul van Hecke y Andy Robertson, todos en el once. Un mensaje claro: el técnico quiere automatismos cuanto antes. Archie Gray llevó el brazalete de capitán, otro detalle significativo en este laboratorio de pretemporada.
El Tottenham mandó en el balón y en el territorio, pero no en el marcador. La ocasión más clara del primer acto llegó al filo del descanso: falta lateral botada con precisión por Robertson y cabezazo potente de Ben Davies que se marchó por muy poco. Fue la mejor fotografía del plan de De Zerbi: balón parado trabajado, laterales con peso ofensivo, centrales que pisan área rival.
El Getafe, séptimo en LaLiga el curso pasado, aceptó el papel de invitado incómodo. Orden atrás, líneas juntas y paciencia para esperar su momento. No deslumbró, pero compitió. Y eso, en agosto, ya dice algo.
El golpe del Getafe… y la respuesta inmediata
Tras el descanso, el Tottenham apretó. Mikey Moore se lanzó en plancha en el área, pero no llegó por centímetros a un balón que pedía remate. Poco después, Richarlison ganó en el aire un saque de estrategia y obligó a David Soria a intervenir con reflejos de partido oficial.
Cuando el dominio inglés parecía encaminar el encuentro, llegó el zarpazo español. Alberto Risco se inventó la jugada que rompió el guion: pared rápida en la frontal, desmarque limpio y definición precisa ante Antonín Kinsky para el 0-1 en el minuto 55. Un mazazo directo al orgullo del conjunto de De Zerbi.
La reacción fue inmediata. El Tottenham no se descompuso; aceleró. En el minuto 60, un balón filtrado hacia Richarlison sirvió de palanca. El brasileño aguantó, descargó y Gallagher, llegando desde segunda línea, barrió la pelota con un disparo seco para firmar el 1-1. Un gol de centrocampista completo: lectura, tiempo de llegada y ejecución sin adornos.
Richarlison insiste, Soria resiste
El empate no calmó al Tottenham. Al contrario. El equipo londinense olió la posibilidad de remontar en este duelo comprimido a 70 minutos y se instaló definitivamente en campo rival. Richarlison, muy activo en el juego directo y en las acciones a balón parado, volvió a ganar el cielo del área en los instantes finales.
Su nuevo cabezazo llevaba destino de red, pero Soria respondió otra vez. Mano firme, reflejo felino y el Getafe se aseguró el empate en un partido que, por momentos, pareció un examen más serio que un simple amistoso de pretemporada.
El pitido final cerró un ensayo atípico: sin gradas, con menos minutos y con muchos detalles para el cuaderno de De Zerbi. El Tottenham sigue invicto en verano, el Getafe se marcha con un empate trabajado y una pregunta queda flotando en el aire: ¿cuánto de lo visto hoy se trasladará, sin filtros, al primer fin de semana de liga?






