Gerónimo Rulli regresa al Manchester City: dos años para brillar
El círculo se cierra para Gerónimo Rulli. Ocho años después de pasar de puntillas por el Manchester City sin llegar a debutar, el guardameta argentino regresa al Etihad convertido en campeón del mundo, campeón de Europa League y con una mochila de experiencia en las grandes noches.
City ha cerrado su fichaje procedente del Marseille por 2 millones de libras, en un contrato de dos temporadas que lo vincula al club hasta 2028. Llega con un papel claro: ser el guardián de seguridad detrás del titular indiscutible, Gianluigi Donnarumma. Un rol secundario, sí, pero en uno de los vestuarios más exigentes del planeta.
De héroe en Villarreal a reto en el Etihad
El nombre de Rulli quedó grabado en la historia reciente del Villarreal. En la final de la UEFA Europa League 2021 ante el Manchester United, el argentino marcó su penalti en la tanda y, acto seguido, detuvo el lanzamiento decisivo. Una noche que cambió su carrera y le dio un título europeo inolvidable al club castellonense.
Antes y después de aquel momento, Rulli ha construido un recorrido sólido en Europa: Ajax, Villarreal, ahora Marseille y, de nuevo, City. A eso se suma su trayectoria con la selección argentina: ocho internacionalidades y presencia en la plantilla que levantó la Copa del Mundo en Qatar 2022.
Llega, por tanto, un portero curtido. Acostumbrado a escenarios de máxima presión. Justo lo que exige un banquillo como el del City, donde cada entrenamiento se juega a ritmo de final.
Rulli: “Tenía que aprovechar esta oportunidad”
El propio guardameta dejó clara su sensación al firmar su nuevo contrato: no se lo pensó demasiado.
“Esta es una oportunidad increíble para mí, y tenía que aprovecharla. Cuando aparece la posibilidad de unirte al Manchester City, tienes que ir a por ella. Todo el mundo sabe qué club tan impresionante es este. El éxito de City durante tanto tiempo ha sido impresionante. Todos con los que he hablado sobre el City me dijeron que tenía que venir porque es un club con estándares increíblemente altos”, explicó.
Rulli subrayó también qué busca en esta etapa de su carrera: exigencia diaria.
“Todo profesional quiere estar en un entorno de alto rendimiento y estoy deseando empezar porque sé que voy a mejorar y aprender, que siempre es mi prioridad. Ahora mi trabajo es entrenar duro, conocer a los jugadores y al cuerpo técnico y hacer todo lo posible para alcanzar mi mejor nivel”.
Palabras de alguien que entiende su lugar en el proyecto, pero que no renuncia a nada.
Un regreso con sentido
Para Rulli, esta será su segunda etapa en el club. En la temporada 2016-17 ya perteneció al City, aunque entonces no llegó a disputar ni un solo minuto oficial. Aquella fue una estancia casi simbólica. Esta vez, el contexto es muy distinto: llega con galones, con títulos y con un perfil que encaja en la estructura actual de la portería.
El director de fútbol, Hugo Viana, destacó precisamente ese bagaje: “Es un placer dar la bienvenida de nuevo a Gerónimo al club. La experiencia que aporta es evidente: ha jugado al máximo nivel durante muchos años”.
Viana también valoró el carácter del argentino tras las conversaciones previas al fichaje: “Me ha impresionado mucho su fuerte deseo de unirse a nosotros. Es evidente que incorporamos a un gran profesional, además de a un portero de primer nivel”.
El dirigente dejó claro que el cuerpo técnico confía en el encaje del argentino en la plantilla: “Todos en el City están deseando darle la bienvenida de nuevo al club. Las cualidades que aportará son las que necesitamos y, junto con Gigio y Marcus Bettinelli, forman un gran grupo. Nuestros entrenadores de porteros están muy contentos con el trío”.
Competencia feroz bajo palos
El mensaje es transparente: Rulli llega para subir el listón de la competencia interna. Donnarumma parte como dueño de la portería, Bettinelli completa el grupo, y el argentino se sitúa en un punto intermedio ideal: experiencia, jerarquía, hambre.
Su desafío no será sencillo. Jugará menos de lo que está acostumbrado, tendrá que aprovechar cada minuto de copa, cada rotación, cada entrenamiento. Pero lo sabe. Y aun así ha elegido este camino.
En un club que no perdona la relajación, Rulli aterriza con la misión de sostener el nivel cuando le toque y de empujar a los demás el resto del tiempo. Para un campeón del mundo, la pregunta ya no es si está preparado. La cuestión es cuánta huella dejará en este segundo intento en el Etihad.






