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Haaland guía a City en victoria contundente ante Porto en Champions

Erling Haaland ha vuelto a encender la máquina. Dos goles, mismo gesto frío, mismo efecto devastador. Manchester City abrió su campaña en la Champions League con una victoria cómoda ante Porto, sostenida en el olfato del noruego y en una superioridad que se notó desde el primer minuto.

Venía de decidir en liga ante Coventry. No levantó el pie. En Portugal firmó otro partido de delantero total: abrió el marcador con un cabezazo preciso y cerró su noche con un remate sereno, cruzado, que dejó sin opciones a Diogo Costa. Ya suma 36 goles en la Champions con la camiseta del City… en solo 40 partidos. Un registro de depredador.

City impone su ley desde el inicio

El equipo inglés trasladó a Europa la inercia de sus tres victorias consecutivas en la Premier League. Mandó en el ritmo, en la posesión, en los duelos. Porto apenas pudo respirar en una primera parte que fue un monólogo visitante.

En medio de tanta jerarquía, un nombre propio: Ayyoub Bouaddi. El joven centrocampista, en su primera titularidad con el primer equipo, jugó con una personalidad impropia de su edad. Se ofreció, pidió el balón, rompió líneas. En un escenario grande, no se encogió.

El dominio del City fue tan claro que el dato habla por sí solo: Porto no logró ni un solo disparo en toda la primera mitad. La defensa inglesa apenas tuvo sobresaltos; el balón vivió instalado en campo portugués.

Diogo Costa evita una goleada

Si el marcador no fue más abultado, fue por Diogo Costa. El guardameta internacional portugués sostuvo a los suyos con una serie de intervenciones de mucho nivel, sobre todo antes del descanso.

Le negó el gol a Haaland en dos ocasiones con reflejos felinos, aguantando el mano a mano y sacando manos fuertes en situaciones límite. También frustró los intentos de Phil Foden y Antoine Semenyo, que probaron desde media distancia y dentro del área.

Cada parada de Costa era un pequeño alivio para Porto, pero también un aviso: el City estaba demasiado cómodo, demasiado cerca, demasiado encima.

Porto se estrella ante el salto europeo

El equipo de Francesco Farioli llegaba lanzado. Cinco partidos, cinco victorias en la liga portuguesa. Pleno de confianza. La Champions, sin embargo, les recordó el tamaño del reto.

El paso de competir en casa a medirse a un gigante europeo se notó. Porto no encontró continuidad con la pelota ni profundidad por bandas. Cuando logró asomarse al área rival, lo hizo con cuentagotas.

Alan Varela rozó el gol con un disparo enroscado que se marchó muy cerca del palo. William Gomes tuvo otra ocasión, pero su remate salió desviado. Fueron chispazos aislados, nada parecido a una embestida sostenida.

Al otro lado, Gianluigi Donnarumma vivió una noche plácida. Terminó el encuentro sin tener que intervenir. Para un portero, en Champions, eso lo dice todo.

Una herida que se repite ante equipos ingleses

La derrota profundiza una estadística incómoda para Porto frente a clubes de Inglaterra en competiciones europeas. El conjunto portugués solo ha ganado dos de sus últimos 17 partidos ante rivales ingleses. La tendencia pesa, y cada nuevo tropiezo la hace más difícil de sacudir.

El City, en cambio, vuelve a presentarse como candidato serio. Tras tres temporadas seguidas cayendo ante Real Madrid, el equipo inglés quiere regresar a la cima continental y levantar de nuevo la Champions, algo que no logra desde su temporada del triplete en 2023.

Lo que viene: derbi y reacción obligada

El viaje europeo se detiene unos días, pero el pulso competitivo no afloja. El City regresa a la Premier con un choque de alto voltaje: el derbi de Manchester ante Manchester United, un examen inmediato a su estado de forma y a la pegada que ha mostrado en este arranque.

Porto, por su parte, tendrá que resetear rápido. La visita a Casa Pia en la Liga Portugal llega como oportunidad y obligación: reaccionar, sostener su racha doméstica y demostrar que el golpe europeo no cambia el rumbo de su temporada.

La Champions no espera a nadie. Y este City, con Haaland encendido, tampoco.