Harry Kane apunta a Ronaldo y Klose en el Mundial
Harry Kane salió del Estadio de Mexico City con algo más que un billete a cuartos de final. Salió instalado, de pleno derecho, en la conversación de los grandes goleadores de la historia del Mundial.
Su penalti en la victoria 3-2 de Inglaterra ante México no fue uno más. Fue el gol número 14 de su carrera en la Copa del Mundo, suficiente para entrar en el top 5 histórico y alcanzar a una leyenda como Gerd Müller.
De Rusia a Norteamérica, una escalada constante
Kane lleva años construyendo este registro. En 2018 se llevó la Bota de Oro con seis tantos. En Qatar sumó dos más. Y en este torneo, en suelo norteamericano, ya ha firmado seis goles que lo han catapultado hacia la élite absoluta.
El capitán de Inglaterra abrió su campaña con un doblete ante Croacia, añadió otro tanto frente a Panamá, firmó un doblete decisivo contra DR Congo y, ante México, volvió a asumir la responsabilidad desde los once metros para sellar el pase a cuartos. Frialdad, rutina, historia.
Ese penalti lo elevó a 14 goles en Mundiales, igualando a Gerd Müller y dejando atrás a nombres que durante décadas parecían intocables: Cristiano Ronaldo (11), Pelé (12), Jürgen Klinsmann (11). También superó en solitario a Just Fontaine, que conservaba un récord tan brillante como frágil: 13 goles, todos en la edición de 1958, la mayor cifra en un solo torneo.
Ahora, Kane ya no mira hacia atrás. Mira hacia arriba.
Ronaldo y Klose, a tiro
La tabla de goleadores históricos se ha movido como nunca en este verano. Lionel Messi y Kylian Mbappé ya han dejado atrás el registro de Miroslav Klose y se disputan la cima mientras pelean por la Bota de Oro con Kane y Erling Haaland.
Hoy, el listado manda un mensaje claro:
- Lionel Messi – 21 goles
- Kylian Mbappé – 20 goles
- Miroslav Klose – 16 goles
- Ronaldo – 15 goles
- Gerd Müller – 14 goles
- Harry Kane – 14 goles
Messi, con 39 años y seis Mundiales a sus espaldas desde aquel debut hace dos décadas, se ha ido hasta los 21 tantos. Mbappé, en plena plenitud, ya suma 20 y ha firmado ocho en este torneo, igual que el argentino.
En ese escenario, Kane se ha colocado a un suspiro de dos gigantes. Ronaldo, el héroe de Brasil en 2002 con ocho goles en aquella edición, está a solo uno, con 15 en total. Klose, durante años dueño en solitario del trono con sus 16 dianas entre 2002 y 2014, apenas le saca dos.
Un cuarto de final en Miami ante Noruega le ofrece al inglés la oportunidad de seguir derribando peldaños. Un partido, quizá dos o tres más si Inglaterra avanza, pueden cambiar el orden de una lista que parecía escrita en mármol.
Récords con Inglaterra y un brazalete histórico
Mientras persigue a Ronaldo y Klose, Kane ya ha reescrito la historia de su selección. En este Mundial ha superado el registro de Gary Lineker, que se había quedado en diez goles en Copas del Mundo. La nueva referencia inglesa es él.
Su impacto no se limita al área rival. También ha establecido un nuevo récord de internacionalidades como capitán de Inglaterra. Rompió la marca de 90 partidos que compartían Bobby Moore y Billy Wright en el duelo ante DR Congo, y alcanzó las 92 apariciones con el brazalete en la victoria frente a México.
Cada vez que cruza la línea de cal, agranda una carrera que combina cifras de videojuego con una influencia total en el juego del equipo.
El siguiente escalón
El contexto no podría ser más exigente. Messi y Mbappé, con ocho goles cada uno en este torneo, marcan el ritmo en la lucha por la Bota de Oro. Haaland empuja desde Noruega. Y Kane, ahora mismo cuarto en esa clasificación, se mantiene en la estela, esperando su momento.
Lo que viene es simple y brutal: un Noruega–Inglaterra en Miami, un capitán que ya ha derribado las puertas de los mitos, y un objetivo que se ve con nitidez. Un gol para alcanzar a Ronaldo. Dos para dar caza a Klose. Más allá, un terreno que hasta hace nada solo ocupaban Messi y Mbappé.
La historia ya lo ha aceptado en su mesa principal. La pregunta es cuántos escalones más piensa subir antes de que se apague la luz de este Mundial.





