Inglaterra domina el grupo pero teme por sus laterales
Inglaterra aún no ha cerrado su fase de grupos, pero ya ha pasado por todo el catálogo emocional en este Mundial. Del enfado crudo a la ilusión desatada. Y ahora, a la preocupación.
La defensa blanda ante Croacia desató las primeras dudas. Después llegó una segunda parte de autoridad, de esas que se recuerdan durante años, quizá la mejor de la era Thomas Tuchel al frente de la selección. El optimismo se disparó. El empate gris ante Ghana, sin chispa ni ritmo, volvió a enfriar el ambiente.
Aun así, la clasificación está encarrilada. Inglaterra manda en el grupo y depende de sí misma para sellar el primer puesto ante Panamá, en un duelo que huele a trámite… sobre el papel. El problema está en la enfermería.
El susto con Reece James
El principal foco de alarma se llama Reece James. Según ha informado el periodista John Cross, el lateral es una seria duda y apunta a perderse el partido ante Panamá. Lo que inquieta en St. George’s Park no es solo el domingo, sino lo que viene después: las eliminatorias.
James no participó en la última sesión de entrenamiento en Kansas City por molestias en el isquiotibial antes de que la expedición volara a New Jersey. El defensa de Chelsea ya se perdió un tramo importante de la última temporada por un problema similar. La Federación explicó que siguió un programa específico, pero sin marcar una fecha clara para su regreso. Nada tranquilizador.
Para Tuchel, es otro dolor de cabeza en el mismo costado. Ya había perdido a Tino Livramento, probablemente el recambio más natural para James, en la víspera del torneo. Ahora se encuentra a las puertas de las rondas decisivas con su mejor lateral derecho entre algodones.
Con todo el respeto para Panamá, hay partidos peores para que falte una pieza clave. Pero el contexto pesa: el torneo es más largo, más exigente, y Inglaterra ni siquiera ha pisado aún el cuadro final.
Saka, Rice y la factura del título con Arsenal
El parte médico no termina en la banda derecha. Bukayo Saka llegó al Mundial tocado del tendón de Aquiles. Declan Rice terminó el duelo ante Ghana con un vendaje en la pantorrilla y gestos de molestia. Ambos arrastran una temporada durísima con Arsenal, coronada con un título de Premier League que el club llevaba más de veinte años persiguiendo. La gloria en el norte de Londres ha dejado secuelas en la selección.
Saka pelea por ser titular ante Panamá, pero hasta ahora Tuchel lo ha dosificado desde el banquillo. Noni Madueke dejó detalles interesantes frente a Croacia, encaró, desequilibró a ratos, pero Inglaterra echa de menos al líder ofensivo del Arsenal. No es lo mismo.
Rice, por su parte, sería una baja mayúscula en el corazón del equipo. De momento, las informaciones apuntan a que el problema que le impidió entrenar el jueves no reviste gravedad. Aun así, cualquier contratiempo en una pieza tan nuclear altera los planes.
El agujero en el lateral derecho
En el caso de James, siempre cabe la lectura benévola: quizá Tuchel lo habría reservado igualmente ante Panamá, vista su fragilidad física en los últimos años. No es un choque de alto voltaje y el torneo es largo. Pero el verdadero lío aparece si la ausencia se prolonga.
Sin James ni Livramento, las alternativas cambian el dibujo del equipo. Ezri Konsa y Jarell Quansah se perfilan como las opciones para cubrir ese hueco. El primero apunta a desplazarse desde el centro de la zaga para ocupar el costado diestro en el próximo encuentro. Son buenos defensas, sobrios, fiables. Pero no son James.
Su perfil es otro. Ambos actúan como centrales en sus clubes, no ofrecen la misma proyección ofensiva ni la capacidad de desbordar por fuera. En un escenario de largo recorrido, se corre el riesgo de colocar “piezas cuadradas en un agujero redondo” en el lateral derecho.
La paradoja se hace más evidente si se mira a quien no está. Ninguno encaja tan bien en el rol de James como Trent Alexander-Arnold, descartado por Tuchel para esta convocatoria. El seleccionador apostó fuerte: eligió a James como único lateral derecho puro de máximo nivel, sin otro especialista que pudiera compartir la carga. Djed Spence puede actuar en esa banda, pero se ha asentado más en la izquierda pese a ser diestro de origen.
Una apuesta de Tuchel bajo la lupa
La alineación probable ante Panamá apunta a un once con Pickford; Konsa, Stones, Guehi, O’Reilly; Anderson, Mainoo; Saka, Bellingham, Rashford; Kane. Un equipo suficientemente potente para cerrar el grupo por la vía rápida, incluso con rotaciones y ajustes.
Si James se recupera a tiempo y disputa la mayoría de los partidos importantes, el debate se apagará solo. Todo quedará en un susto, una gestión prudente de minutos en un cruce menor.
Si no es así, las preguntas serán inevitables. ¿Por qué acudir a un Mundial de este calibre sin otro lateral derecho ortodoxo? ¿Por qué asumir ese riesgo en un torneo tan largo y comprimido?
Inglaterra domina su grupo, tiene talento de sobra y un camino abierto hacia las rondas finales. Pero en un campeonato decidido a menudo por detalles, un costado mal cubierto puede convertirse en la grieta que nadie vio venir hasta que ya es demasiado tarde.





