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Inglaterra respira: Tuchel confía en Declan Rice ante Ghana

La primera victoria de Inglaterra en el Mundial 2026 dejó un 4-2 vibrante ante Croacia… y un pequeño susto. Declan Rice, eje del centro del campo inglés, pidió el cambio en la segunda parte y encendió las alarmas. Thomas Tuchel, sin embargo, bajó el volumen de la preocupación nada más acabar el partido.

El seleccionador explicó con claridad lo ocurrido. Detectó algo raro en su mediocentro. “Declan tuvo algunas pérdidas de balón inusuales y le vi un poco de incomodidad”, comentó después del encuentro. Rice señaló la zona lumbar y la parte alta del isquiotibial. Dolor, sí. Emergencia, no.

Tuchel reaccionó rápido. No quiso jugar con fuego en el debut mundialista. “No quería correr ningún riesgo, así que decidí sacar a Declan, algo que nunca quería hacer, pero era el momento de protegerle”, detalló. El técnico destacó, además, el rendimiento de Reece James, que ocupó ese rol en el centro del campo y cumplió en un escenario exigente.

Hasta el cambio, Rice había firmado un partido a la altura de su estatus: personalidad con balón, agresividad en la presión, liderazgo silencioso en un duelo que Inglaterra llegó a dominar con autoridad. Tuchel lo subrayó sin matices: “Tuvo un partido fantástico”. De ahí que el gesto hacia el banquillo encendiera todas las miradas.

El propio Rice, sin embargo, se encargó de calmar cualquier temor. A la salida del vestuario, el centrocampista se mostró tranquilo y restó dramatismo al episodio. Aseguró que se trata de molestias conocidas, algo que ya arrastraba en el tramo final de la temporada con Arsenal: pequeños dolores neurales, manejables, más incómodos que preocupantes.

El mensaje fue claro: nada grave, pura precaución. Rice insistió en que se siente bien y que espera estar disponible para el siguiente compromiso de la fase de grupos, un choque de alta carga física ante Ghana que exigirá al máximo al mediocampo inglés.

Inglaterra se marchó del estreno con cuatro goles, tres puntos y una señal inequívoca de carácter ofensivo. Y, si nada se tuerce, también con su faro en la medular listo para volver a mandar en el siguiente capítulo.