Isak enciende la esperanza del Liverpool en Anfield
El Liverpool llega al domingo con la sensación de ir hacia arriba… y con una espina clavada. Los resultados han mejorado, la confianza también, el equipo marca goles y remonta partidos. Pero Anfield ha dejado de ser la certeza absoluta que fue durante años. Y eso, en plena Premier League, se paga caro.
Un Liverpool eficaz… pero con cicatrices
El equipo de Andoni Iraola reaccionó con carácter tras el 3-0 encajado ante Manchester City. No se hundió. Se revolvió. Ante Brentford, empezó perdiendo y acabó ganando 2-1, con tantos de Víctor Muñoz y Alexander Isak después de que los locales se quedaran con diez. Fue uno de esos triunfos que no lucen en los resúmenes, pero que construyen temporadas: áspero, lleno de interrupciones, trabajado. Y, cuando tocó, controlado.
Días después, otro examen superado, esta vez en Europa. Un 4-3 frente a Villarreal, levantando un 0-2 que amenazaba con romper la racha perfecta continental del curso. Partido vibrante, caótico por momentos, de los que levantan al público. Brillante en ataque, menos sólido atrás. El Liverpool golpea, pero todavía se obliga a remar demasiado.
Alexander Isak, el filo de este Liverpool
El regreso de Alexander Isak ha afinado el colmillo ofensivo. Volvió al once contra Brentford tras perderse dos encuentros por lesión y decidió el partido con el gol de la victoria. Ante Villarreal, entró desde el banquillo y volvió a mostrar esa mezcla de agresividad y calma que le convierte en referencia.
Su propia lectura, en declaraciones a liverpoolfc.com, fue tan directa como su juego: se perdió poco tiempo, no siente que haya perdido ritmo y se ve bien. Nota al equipo en un buen momento. Está ilusionado. Y se le nota.
Los datos lo sostienen. Isak suma cinco goles en seis apariciones en la Premier League esta temporada. Cuatro de esos tantos han sido directamente decisivos en triunfos ante Ipswich Town, Bournemouth y Brentford. Añádase otro detalle: ha marcado cinco goles en sus últimos cinco partidos ligueros. Ahí está hoy el filo del Liverpool. En su delantero centro, en su instinto dentro del área.
Anfield, de fortaleza a interrogante
Y, sin embargo, el problema está en casa. Literalmente. El Liverpool encadena cinco partidos de liga sin ganar en Anfield. Para un club que se mira en el espejo de los títulos, es una costumbre peligrosa y costosa. En la historia reciente de la Premier League, solo ha habido dos rachas peores en este estadio: siete encuentros sin ganar en la 2002-03 y ocho en la 2020-21.
El calendario, al menos, ofrece un dato que invita al optimismo. El registro reciente frente a Brighton en Anfield es claramente favorable: una sola derrota en los últimos nueve duelos ligueros como local, con seis victorias y dos empates. La excepción, ese 0-1 de febrero de 2021, aún escuece, pero confirma que el tropiezo fue eso, una anomalía.
El escenario es nítido. El Liverpool llega con el delantero más en forma, con la inercia positiva de las últimas semanas y con un rival al que suele someter en su estadio. Ahora solo falta resolver la gran duda que planea sobre el club: si Anfield volverá a ser un fortín… o si esta temporada obligará a ganar la Premier lejos de casa.






