Jacob Devaney se une a Hibernian con ambición de títulos
Jacob Devaney aterriza en Hibernian con un mensaje claro: viene a por títulos.
El centrocampista de 19 años llega cedido desde Manchester United y Hibs se ha guardado una opción de compra, una cláusula que deja claro que en Easter Road ven este movimiento como algo más que un simple préstamo de formación. La temporada pasada ya se fogueó en Escocia con un paso por St Mirren y ahora regresa al país decidido a dejar huella.
Devaney llega después de una pretemporada sólida con los Red Devils y no esconde su ambición. Quiere que este sea el año en el que su carrera dé un salto. Y quiere que ese salto se produzca vestido de verde.
“Estoy muy ilusionado por estar aquí”, explicó en HibsTV. “He estado entrenando los dos últimos días y lo he disfrutado mucho: el ambiente del club y la ciudad deportiva”.
No necesitó demasiado tiempo para convencerse.
Lo que le empujó definitivamente fue la dimensión del proyecto. “El tamaño del club fue lo que me atrajo. Jugar aquí la temporada pasada influyó mucho en mi decisión de venir, y también la competición europea: ojalá nos clasifiquemos el jueves por la noche”, subrayó el mediocentro.
Esa palabra, Europa, no es casual. Devaney sabe que Hibernian vive con la exigencia constante de pelear arriba.
“Conozco la expectativa sobre Hibs, sobre la afición. Quiero luchar por títulos, ya sea la liga o las copas, y obviamente también llegar a Europa”, remarcó, alineando su discurso con la ambición histórica del club.
Pese a su corta edad, no se ve como un simple complemento en el equipo de David Gray. Aspira a marcar el ritmo. “Fue sin duda la decisión correcta venir a Escocia”, aseguró. “Me va bien el estilo de juego y veo a Hibs como el siguiente paso en mi camino”.
Su carta de presentación es clara: personalidad con balón y carácter. “Puedo dominar la pelota y ojalá conseguir que el equipo juegue. Me veo como una especie de líder, así que me gustaría pensar que puedo traer también ese lado de mi juego a Hibs”.
Hibernian gana un centrocampista joven, con recorrido y con hambre declarada de trofeos. Ahora falta lo más difícil: que esa ambición se traduzca en metal en una temporada en la que ya nadie quiere conformarse solo con competir.






