Jeremy Doku renueva con el Manchester City hasta 2031
El proyecto del Manchester City post‑Guardiola empieza a tomar forma con un gesto contundente: Jeremy Doku se queda. El extremo belga ha llegado a un acuerdo para renovar su contrato hasta 2031, el último de una serie de compromisos largos que apuntalan el futuro del campeón de las copas domésticas en Inglaterra.
Doku, internacional con Bélgica, aterrizó en el Etihad en 2023 procedente del Rennes por 55,4 millones de libras. Un año después, el club ha decidido blindar a un futbolista de 24 años que encarna exactamente lo que quiere Enzo Maresca en banda: desborde, agresividad y amenaza constante. La firma aún no es oficial, pero en el City dan por hecho el anuncio la próxima semana.
La apuesta no es caprichosa. Doku jugó 48 partidos la pasada temporada, firmó ocho goles y fue pieza importante en la conquista de la FA Cup y la Carabao Cup, los dos títulos que despidieron la etapa de Pep Guardiola. No fue el máximo goleador ni la gran estrella, pero sí uno de esos jugadores que cambian ritmos, estiran defensas y abren partidos cerrados.
No está solo. Se convierte en el cuarto jugador que amplía su vínculo este verano, tras las renovaciones de Phil Foden y de los defensas Josko Gvardiol y Abdukodir Khusanov. El mensaje es nítido: el City no quiere reconstruir desde cero tras la marcha de Guardiola; quiere evolucionar sin perder su núcleo joven.
Nico Gonzalez, entre los rumores y la convicción
Mientras Doku asegura su futuro, otro centrocampista vive un verano de miradas cruzadas. Nico Gonzalez, fichado del Porto en enero por 50 millones de libras, no ha terminado de asentarse como titular fijo, pero no tiene intención de hacer las maletas.
El español, de 24 años, participó en 41 partidos en todas las competiciones el curso pasado y dejó una de las imágenes de la temporada: un golazo decisivo en la semifinal de la FA Cup ante el Southampton. Un destello de calidad en un año irregular, marcado por entradas y salidas constantes del once.
En esta pretemporada lo está jugando casi todo. Ha participado en los amistosos frente al Inter de Milán y la selección K‑League XI, mientras a su alrededor crecían los rumores sobre una posible salida apenas 19 meses después de llegar. Él mismo se ha encargado de enfriar el ruido.
“Estoy feliz aquí. No quiero irme y creo que el club quiere que me quede. No he visto nada, pero estoy feliz aquí”, ha dejado claro cuando le han preguntado por su futuro. Y ha ido más allá: “Cuando juego, creo que hago un muy buen trabajo. Un buen ejemplo fue la semifinal de la FA Cup. Cada oportunidad que tuve, di lo mejor de mí”.
No jugó la final de la FA Cup, pero no hubo rastro de resentimiento: “Estuve fuera, pero ganamos, así que fue un día increíble. Si ganamos, yo estoy feliz. Mi sueño es ganar títulos. Si no juego ningún partido y ganamos la Champions League el año que viene, seré muy feliz”. Un discurso que encaja con la cultura de vestuario que el City presume de haber construido.
Un mercado tranquilo, pero con un golpe de efecto
A las puertas de la segunda semana de agosto, el City solo ha incorporado a un futbolista destinado a ser titular inmediato: Elliot Anderson. Uno, pero enorme. El club pagó al Nottingham Forest 116 millones de libras por el internacional inglés, una cifra récord en la historia de la entidad.
Anderson, de 23 años, llega con la etiqueta de relevo natural de Bernardo Silva, que terminó contrato y se marchó al Real Madrid. Cambia el perfil, cambia el acento del juego, pero la exigencia será idéntica: creatividad, trabajo sin balón y capacidad para aparecer en los momentos grandes.
El resto de movimientos han sido de fondo de armario y futuro. El joven extremo Jeremy Monga, reclutado del Leicester, apunta de inicio a minutos en la academia. El guardameta Pierce Charles y el extremo Mathys Detourbet han salido cedidos de inmediato para foguearse lejos de Manchester.
Enzo Maresca, nuevo jefe del banquillo, no esconde que falta trabajo en los despachos. El técnico italiano explicó el martes que el director de fútbol, Hugo Viana, y el director ejecutivo, Ferran Soriano, se han desplazado a Corea del Sur, donde el equipo realiza la pretemporada. Desde allí lanzó un mensaje claro: “Necesitamos hacer algo” en materia de fichajes.
La frase suena a urgencia. La realidad interna es distinta.
Calma en el Etihad y una plantilla joven que pide paso
En los despachos del Etihad hablan de calma. Admiten que el club no ha estado tan activo como les habría gustado, pero insisten en que mantienen plena confianza en su plan. Recuerdan que operaciones importantes se adelantaron a enero: Antoine Semenyo y Marc Guehi eran objetivos para este verano y terminaron llegando en invierno. Ambos han tenido un impacto positivo inmediato.
Con esos movimientos anticipados, la dirección ve un grupo “joven” y “emocionante”, capaz de sostener el nivel competitivo. El equipo ya demostró el curso pasado que puede ganar las dos copas nacionales mientras se renueva por dentro. Y todavía hay más talento emergente: el brasileño Vitor Reis, de 20 años, regresa tras una cesión en el Girona y se espera que forme parte del primer equipo.
No todo son entradas y renovaciones. Hay frentes abiertos en las salidas. Rodri aún no ha firmado un nuevo contrato y empieza a atraer miradas pesadas desde España: tanto el Real Madrid como el Barcelona siguen de cerca su situación. Su futuro es, sin discusión, el gran tema silencioso del verano sky blue.
Otro centrocampista, Tijjani Reijnders, apunta a la puerta de salida y cuenta con interés del Nottingham Forest. En banda, Savinho ya dejó caer el mes pasado, según desveló BBC Sport, que está abierto a marcharse, con el Tottenham explorando un posible movimiento. De momento, sin avances concretos.
La hoja de ruta del club es simple: si alguien importante se va, llegará un sustituto. Sin fuegos artificiales innecesarios, pero sin dejar agujeros.
Objetivos sobre la mesa
Mientras tanto, el City mantiene varios nombres en el radar. Gusta Pedro Neto, del Chelsea, para reforzar las bandas. En el centro del campo, continúan las conversaciones por el marroquí Ayyoub Bouaddi, del Lille. En la portería, el objetivo es Geronimo Rulli, del Marseille, para apuntalar la competencia bajo palos.
No hay sensación de pánico, ni filtraciones de ofertas desesperadas. Más bien lo contrario: una directiva convencida de que el bloque que ya tiene es suficiente para competir desde el primer día, y que los retoques llegarán cuando el precio y el perfil encajen.
Con Jeremy Doku atado hasta 2031, Elliot Anderson como fichaje récord y una columna vertebral que mezcla juventud y experiencia, el City se planta ante la primera temporada sin Pep Guardiola en más de una década con un mensaje claro: la era ha cambiado, la ambición no. La próxima respuesta ya no estará en los despachos, sino en el césped.






