Jordan Pickford listo para la guerra por Tuchel ante RD Congo
La frase cayó como una declaración de intenciones. Jordan Pickford, guardián habitual de las grandes noches de Inglaterra, aseguró que la selección está preparada para “ir a la guerra” por su seleccionador Thomas Tuchel antes del duelo de octavos de final del Mundial ante RD Congo, un cruce que marcará el rumbo de una generación que lleva años rozando la gloria.
Inglaterra llega a la fase eliminatoria con el pecho hinchado. Cerró la primera fase como líder del Grupo L tras un sólido 2-0 ante Panamá en New Jersey y se planta en el último tramo del torneo con una obsesión que ya es histórica: romper una sequía de títulos que se estira desde 1966. Cada Mundial, cada Eurocopa, se carga con el peso de los fantasmas; esta vez, el discurso desde dentro suena distinto.
Pickford no habla desde la teoría. Fue parte de las selecciones que, bajo Sir Gareth Southgate, enlazaron dos finales de Eurocopa. Ha vivido la euforia, también la frustración. Y, aun así, nunca ha dejado de insistir en que Inglaterra tiene nivel para conquistar un gran torneo.
Preguntado por BBC Sport sobre qué diferencia a esta campaña de las anteriores, el portero del Everton fue directo: hay una convicción renovada. “Creencia, unión. Creo que ya lo habíamos tenido antes, pero el entrenador tiene esa fe en nosotros”, explicó, poniendo el foco en el efecto Tuchel dentro del vestuario.
La forma en que el técnico alemán maneja las reuniones de equipo se ha convertido en un tema recurrente puertas adentro. Pickford lo describió sin rodeos: “Las charlas que el entrenador tiene con nosotros son como si estuvieras listo para ir a la guerra. Te mete esa creencia. Tiene diferentes reuniones tácticas y es como: ‘sí, es hora de ir’”. Y ahí remató la idea de grupo: “Todos queremos lo mismo, todos queremos ese objetivo final y, con la plantilla que ha elegido, estamos de buen ánimo y en buenos momentos de nuestras carreras”.
No es solo discurso. El guardameta también se ha propuesto pulir cada detalle de su rendimiento. Sigue trabajando con un psicólogo deportivo para afinar la concentración y llegar más nítido a los instantes en los que un Mundial se decide por centímetros o por un par de manos firmes.
En declaraciones a ITV Sport, Pickford habló de su propia evolución con una madurez poco habitual en un entorno tan expuesto: “Es mucho crecimiento en el que estoy trabajando y ser la mejor versión de mí mismo. Tenemos objetivos, con la persona con la que trabajo, y se trata de ser la mejor versión de mí y ver hasta dónde puede llevarme. Sabemos el viaje que puede suponer, creer en eso y ser yo”.
El siguiente capítulo de ese viaje se llama RD Congo. El rival alcanzó los octavos como uno de los mejores terceros tras vencer a Uzbekistán el sábado. Equipo físico, orgulloso, acostumbrado a partidos de máxima exigencia continental. Un mal día ante un rival así suele costar caro.
Pickford, especialista en penaltis y figura clave en varias tandas recientes de Inglaterra, podría convertirse en protagonista si el partido se alarga más allá de los 90 minutos. Aun así, su mensaje fue claro: la prioridad es cerrarlo a tiempo. “Queremos ganar el partido en 90 minutos, pero estaremos preparados como equipo, como grupo, como Inglaterra, para hacer lo que haga falta para lograr la victoria”, afirmó ante los micrófonos de ITV.
El portero insistió en que el plan contempla todos los escenarios: “Si va a penaltis, prórroga, tenemos la capacidad, tenemos a los chicos para salir desde el banquillo, nuestra unión está a un nivel alto y eso es para lo que estamos aquí”.
El respeto por el rival también apareció en su discurso, sin rebajar ni un ápice la ambición inglesa. “Estamos aquí para hacer el trabajo. Sabemos que Congo es una nación dura, sabemos cuántos equipos africanos se han clasificado para la siguiente ronda. Son una nación orgullosa y tenemos que estar listos para lo que ellos traigan, pero también se trata de lo que nosotros aportamos como grupo, y vamos a ir a por ellos desde el primer minuto”.
Con Tuchel marcando el tono en las salas de vídeo y Pickford levantando la voz en el vestuario, Inglaterra se prepara para un cruce que no admite excusas. La guerra de la que habla su portero empieza ahora, y no habrá mucho margen para los errores.





