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José Mourinho expresa su preocupación por el parón de selecciones

José Mourinho no se anduvo con rodeos en Valdebebas. A 24 horas del duelo de Liga en el Bernabéu ante el Málaga (16:00 BST), el técnico del Real Madrid apuntó directamente al nuevo calendario de selecciones de septiembre. Y no le gusta nada.

«El parón de selecciones sí me preocupa. Es mucho tiempo», soltó el portugués, visiblemente incómodo con una ventana internacional que, este curso, se estira hasta las tres semanas.

Un parón más largo y un problema mayor

El primer parón internacional de la temporada 2026-27 llegará el mes que viene y será diferente: ya no habrá dos ventanas, una en septiembre y otra en octubre. Se fusionan. Tres semanas seguidas para partidos de selecciones, con cuatro encuentros en lugar de los habituales dos.

Las fechas de noviembre, marzo y junio se mantienen, pero esta modificación altera la rutina de los clubes. El Madrid de Mourinho lo notará de lleno.

El técnico no se queja tanto por los que viajan para ser protagonistas. Le preocupa otro perfil.

«Los jugadores que van con sus selecciones para jugar no me preocupan tanto. Son los que van y luego no participan de verdad los que me preocupan», explicó. Tres semanas fuera, con entrenamientos, viajes, cambios de horario… y sin minutos. Un cóctel que, para Mourinho, no tiene ningún sentido desde la óptica del club.

«Veremos cómo podemos organizarnos y trabajar con los que se quedan. Pero no tener jugadores a mi disposición durante tres semanas es una situación difícil», remarcó.

Mundial tardío, viajes y lesiones en el punto de mira

El cambio de formato no nace de la nada. El Mundial de 2026 acabará el 19 de julio, la fecha más tardía para una final de una Copa del Mundo de verano desde 1966. Entre esa cita, las exigencias de los calendarios nacionales y los viajes intercontinentales, los organismos han intentado compactar ventanas y reducir desplazamientos.

Sobre el papel, la medida busca proteger al futbolista. Mourinho, sin embargo, ve el reverso de la moneda: más tiempo lejos del club, más carga acumulada y un riesgo que ya conoce demasiado bien.

«Respeto totalmente las decisiones de los jugadores y no quiero dramatizar demasiado, pero muy a menudo se lesionan durante esos parones y justo después de volver», advirtió. Lo ha visto antes. No necesita estadísticas para saberlo; le basta con las bajas que ha tenido que gestionar en otros años.

«Así que sí, me preocupa, pero las cosas son así y no podemos hacer mucho al respecto», asumió, con resignación, pero sin disimular la molestia.

Bellingham, Mbappé, Cucurella y un verano al límite

El portugués ya ha hablado en varias ocasiones de la carga que arrastran sus internacionales, en especial los que llegaron de un verano exigente. Nombres propios: Jude Bellingham, Marc Cucurella, Kylian Mbappé. Jugadores que apenas han respirado entre torneos, giras y compromisos con sus países.

Mourinho dejó claro que el club trabaja para gestionar al milímetro su carga de minutos, sus entrenamientos y sus descansos. La prioridad es obvia: reducir el riesgo de lesiones en una plantilla diseñada para competir hasta el último día de la temporada.

Jude, el motor silencioso

En medio de la preocupación por el calendario, Mourinho se detuvo para elogiar a una de sus piezas clave. Jude Bellingham volvió a recibir un reconocimiento público del técnico, que subrayó su impacto más allá de los goles o las asistencias.

«Es un tipo de jugador único, extremadamente importante para el equipo», sentenció. Y luego desgranó por qué: «Su fortaleza mental, su capacidad táctica, la forma en la que recupera balones, cómo presiona, cómo juega arriba».

No se quedó solo en el inglés. El discurso se abrió a las otras estrellas, pero con un matiz: la jerarquía de nombres no tapa el bloque.

«Nos gusta hablar de Kylian, de Vini y de Jude, pero estoy muy contento con todos los jugadores. Tenemos grandísimos jugadores aquí», remarcó.

El mensaje es claro: talento sobra, pero el calendario aprieta. Entre un parón de tres semanas, un Mundial que se alarga hasta casi agosto y una plantilla plagada de internacionales, la pregunta ya no es solo cómo va a jugar este Real Madrid. Es cuánto tiempo podrá hacerlo con todos sanos.