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Julian Alvarez y su futuro incierto en el Atlético: tercer día sin entrenar

El pulso por el futuro de Julian Alvarez en el Atlético se tensa: tercer día sin entrenar con el grupo, mercado al límite y un nombre que lo condiciona todo: Barcelona.

Tercer día ausente y sin Sevilla en el horizonte

Alvarez volvió a faltar este viernes al entrenamiento colectivo del Atlético de Madrid. Ya son tres días consecutivos sin incorporarse a la dinámica de Diego Simeone, un dato que alimenta todas las dudas sobre su continuidad inmediata en el club.

Desde España se apunta que el argentino podría reaparecer este mismo viernes en la ciudad deportiva, pero no con el resto de sus compañeros. Si vuelve, lo hará en solitario, apartado del grupo, y con un plan de trabajo individual. En cualquier caso, en el club dan por hecho que no entrará en la convocatoria para la visita a Sevilla en LaLiga este sábado.

La escena es clara: el equipo se prepara para una cita importante y su delantero vive en un limbo, físicamente cerca, futbolísticamente lejos.

El sueño del Barça, el muro del Atlético

El trasfondo es conocido. Alvarez aprieta para fichar por Barcelona. Es su prioridad, su gran deseo. Pero se ha topado con un muro: la postura del Atlético, firme en no reforzar a un rival directo.

Gil Marín lo dejó cristalino el jueves, mezclando ambición deportiva y mensaje político:

«Nuestra intención y mi sueño personal es que se quede con nosotros, que siga en el Atlético», afirmó el consejero delegado.

Y subió el tono en la segunda parte de su mensaje:

«Para competir entre los grandes, necesitas grandes jugadores, y Julian lo es. Si él considera que seguir en el Atlético ya no es viable, buscaremos una alternativa, pero nunca, jamás será Barcelona».

No hay margen para la interpretación. Mientras el jugador mira al Camp Nou, el club cierra esa puerta con llave.

Arsenal espera su oportunidad

Con el cierre del mercado fijado para la noche del martes, el reloj corre. El escenario es delicado: un futbolista clave, descentrado; un club que no quiere vender a un rival directo; y un tercer actor que se mantiene al acecho.

Arsenal sigue trabajando en la sombra. Desde el entorno de la operación se entiende que el Atlético sí escucharía una propuesta del club inglés si llega a la cifra adecuada. Hay predisposición a negociar con los londinenses, no con Barcelona.

Falta, sin embargo, lo más importante: la decisión del propio jugador. Alvarez todavía no ha dado el visto bueno a la opción de Arsenal. En el club inglés aguardan una señal, un gesto, una llamada de sus representantes que no termina de llegar.

Mientras tanto, cada día sin entrenar con el grupo añade una capa más de tensión.

Un jugador confundido y bajo presión

Gil Marín también dibujó el estado anímico de Alvarez, dejando entrever un conflicto que va más allá de lo deportivo:

«Julian lo está pasando realmente mal», admitió. «Ha habido personas que han intentado engañarle y confundirle, y lo siento mucho por eso».

El dirigente insistió en su relación con el delantero: «Le conozco y llevamos tiempo trabajando con él. Es un gran profesional y un gran futbolista, pero está muy confundido y atravesando un momento muy difícil, tanto en lo personal como en lo profesional».

El mensaje combina respaldo y reproche velado. El club le protege en público, pero también señala que hay influencias externas que han desestabilizado al jugador.

Un final abierto a contrarreloj

El Atlético necesita claridad. Simeone prepara partidos sin uno de sus atacantes más determinantes. El club mantiene su línea roja con Barcelona. Arsenal aguarda una oportunidad. Y Alvarez, entre su sueño y la realidad del mercado, se entrena solo o directamente no aparece.

Quedan apenas unos días. ¿Encontrará salida antes del martes o tendrá que recomponer su relación con el Atlético tras un verano que ya ha dejado cicatriz?