Juventus apuesta por Guglielmo Vicario tras la salida de Martínez
Juventus ha dejado atrás el capítulo Emiliano Martínez y ya tiene nuevo guardián para su portería: Guglielmo Vicario. El club turinés, tras semanas de conversaciones con Aston Villa, decidió levantarse de la mesa en cuanto quedó claro que los ingleses no iban a rebajar ni un euro de los 15 millones de euros que exigían por el argentino. Demasiado alto para una operación que en ningún momento se flexibilizó.
En cuanto el acuerdo por Martínez se cayó, en Turín pisaron el acelerador. Según The Athletic, el lunes se cerró el pacto total con Tottenham para la llegada de Vicario, que vivirá así un regreso a la Serie A apenas un año después de su salida en 2023. El guardameta de 29 años vuelve a casa, pero lo hace en un escenario muy distinto: ahora se le pide ser titular en uno de los gigantes del país.
La fórmula del acuerdo encaja con la nueva línea de contención económica de la Juventus. De acuerdo con Tuttosport, el trato se articula como una cesión con opción de compra no obligatoria de 10,5 millones de euros. Un diseño que permite a los bianconeri probar al portero durante toda la temporada antes de decidir si ejecutan el traspaso definitivo. Menos riesgo, más margen de maniobra y un coste sensiblemente inferior al que exigía Aston Villa.
El movimiento también marca un giro en el proyecto de Tottenham bajo la batuta de Roberto De Zerbi. El técnico ya ha señalado a Antonin Kinsky como su futuro número uno, y la salida de Vicario confirma el cambio de jerarquías en la portería londinense. El italiano dejó sensaciones mezcladas el curso pasado: arrancó con peso, pero alternó paradas de nivel con errores caros y terminó perdiendo el puesto tras pasar por el quirófano por una hernia en marzo.
Su etapa en Inglaterra, eso sí, no fue menor. Vicario aterrizó en Spurs procedente de Empoli por unos 20 millones de euros y se convirtió rápidamente en el heredero de Hugo Lloris. Ahora, tras tres años agitados en la isla, se abre otra etapa: vestir la camiseta de uno de los clubes más exigentes del mundo, donde cada balón que toque con los pies o con las manos será examinado al detalle.
El fichaje sacude el ecosistema interno de la Juventus. Con Vicario llamado a ocupar la titularidad, el futuro de Michele Di Gregorio entra en zona de sombras. Según Fabrizio Romano, el actual guardameta de la Vecchia Signora ya ha sido ofrecido a Olympique de Marseille y a otros clubes europeos en calidad de cedido. Un mensaje claro: la portería se reordena y no hay sitio para todos.
Detrás de la operación también asoma la mano de Luciano Spalletti. El técnico llevaba tiempo insistiendo en la necesidad de contar con un portero cómodo en la salida de balón, capaz de asumir riesgos medidos desde atrás. Vicario mostró ese perfil con frecuencia en sus primeros meses en Tottenham, cuando se atrevía a jugar en corto bajo presión y a iniciar ataques con criterio. Su rendimiento bajó en el tramo final de su etapa en Londres, pero en Turín confían en que el ecosistema táctico de la Serie A le permita reencontrarse con su mejor versión.
El movimiento encaja en una reconstrucción más amplia. Juventus viene de asegurarse también la llegada de Jhon Lucumí desde Bologna, apuntalando una defensa que está en plena mutación. Nuevo central, nuevo portero, nueva forma de entender la fase defensiva. Vicario aterriza en un vestuario en transformación, con la misión de convertirse en pieza clave del sistema de Spalletti.
La apuesta está hecha: Juventus rehace su portería con un guardameta que ya conoce el calcio y que quiere reivindicarse tras un curso irregular en Inglaterra. Ahora la pregunta es otra: ¿estará Vicario a la altura del peso del escudo bianconero cuando el primer disparo serio le apunte al pecho?






