Roy Keane critica el caos en el Manchester United tras palabras de Lisandro Martínez
El Manchester United vuelve a estar en llamas. Esta vez no por un resultado, sino por las palabras de uno de sus defensas más combativos. Lisandro Martínez rompió el silencio tras la derrota por 2-0 ante Atlético de Madrid en la Champions League y apuntó directamente hacia arriba: a la dirección deportiva y a la falta de refuerzos en verano.
El eco no tardó en llegar. Y desde la vieja guardia.
Keane no perdona: “Es un circo”
Roy Keane, excapitán y voz implacable del vestuario más dominante que tuvo el United, no se mordió la lengua en el podcast The Overlap. Para él, las declaraciones de Martínez son un síntoma más de un club desordenado.
“Como reflejo del club, es obviamente un caos, como un poco de circo”, lanzó el irlandés, sin rodeos.
Keane entiende que el mensaje divide a la grada: “Habrá aficionados que digan que está bien y otros que piense que está dejando tirado al equipo, sobre todo viniendo de un jugador que no ha estado en su mejor nivel cuando el equipo está sufriendo”.
Ahí clavó el cuchillo. Para el excentrocampista, antes de señalar hacia arriba, hay que mirarse al espejo: “Cuando atraviesas un momento difícil como el que vive el United, el problema que tengo con ciertos jugadores que hablan es que siempre tienes que empezar por el hombre en el espejo antes de salir con todos estos comentarios”.
Martínez, internacional argentino, había criticado públicamente que el club no reforzara la plantilla tras la clasificación a la Champions, asegurando que esperaba más inversión y “más de nuestro director técnico [Jason Wilcox]”.
Horas después, en redes sociales, trató de matizar: dijo que sus palabras habían salido de la “rabia y la frustración”.
Un vestuario bajo sospecha
Keane fue un paso más allá. No cree que esto derive en una ruptura monumental dentro del club, pero sí subrayó una preocupación que lleva tiempo repitiendo sobre el vestuario actual.
“No creo que vaya a ser un gran enfrentamiento, porque ya tenemos interrogantes sobre este vestuario”, apuntó. “No creo que haya suficientes caracteres, suficientes hombres ahí dentro”.
Y ahí colocó a Martínez en su sitio dentro de la jerarquía del grupo: “No lo veo como un jugador sénior en el Manchester United. Lo veo como un central que está cometiendo muchos errores”.
El contexto tampoco ayuda al argentino. La derrota ante Atlético de Madrid estiró a cinco la racha sin ganar del equipo y acentuó la sensación de que el proyecto vuelve a tambalearse justo cuando debería consolidarse en la élite europea.
Martínez, de 28 años, termina contrato al final de la temporada, aunque el United dispone de la opción de ampliarlo un año más. Su figura, tanto en el campo como en el vestuario, entra ahora en una zona delicada, entre su carácter combativo y la lupa sobre su rendimiento.
Neville recuerda el caso Rooney
La polémica no solo activó a Keane. Gary Neville, otro histórico del club y excompañero de Wayne Rooney, comparó la situación con las declaraciones que el delantero hizo en 2010, cuando cuestionó públicamente la ambición del United.
“Yo tengo un problema con esto desde la perspectiva del jugador”, explicó Neville. Para él, el mensaje de Martínez no solo va dirigido a la cúpula, sino que salpica directamente al vestuario actual.
“Es un ataque directo a los jugadores con los que estás jugando”, advirtió. “Si yo fuera Harry Maguire o Bruno Fernandes, o cualquier otro jugador sénior, estaría absolutamente furioso con él, porque básicamente estás diciendo que no deberíamos estar aquí y que deberíamos traer a más jugadores”.
El disparo hacia arriba acaba rebotando hacia los compañeros. Y ese es el tipo de grieta que preocupa a los veteranos del club: la sensación de que, en plena crisis de resultados, las tensiones internas empiezan a hacerse públicas.
Leeds en el horizonte y un club bajo el microscopio
En medio de este ruido, el calendario no espera. El Manchester United visita a Leeds United en la Premier League el domingo, con la racha negativa pesando sobre las piernas y el ambiente enrarecido por las críticas cruzadas.
El equipo llega tocado, señalado desde dentro y desde fuera. Keane ve un “circo”. Neville teme una brecha en el vestuario. Martínez habla de rabia y frustración.
La respuesta, ahora, ya no está en los micrófonos ni en las redes. Está en el próximo pitido inicial.






