Laporta acelera negociaciones de fichajes en el Barça
Joan Laporta apareció este martes en la Ciudad Deportiva antes de que amaneciera el ruido de los balones. Llegó pronto, con intención clara: saludar a Hansi Flick, pisar vestuario y dejar un mensaje de tensión competitiva justo antes del entrenamiento. Después, despacho. Reunión larga con el área deportiva para repasar, uno por uno, los expedientes que siguen abiertos a solo una semana del cierre del mercado estival.
Deco, director deportivo, entró prácticamente a la vez. No fue casualidad. El Barça tiene varios movimientos pendientes y el calendario ya no perdona: el 1 de septiembre marca la línea roja.
El ‘9’, prioridad absoluta
En la cima de la lista, un objetivo que nadie discute: un delantero centro puro. Tras la salida de Robert Lewandowski, en los despachos entienden que la plantilla necesita un especialista en el área. Hay nombres sobre la mesa, varios, y ahora llega el tramo más delicado: acelerar contactos con futbolistas y clubes para descubrir qué operaciones son realmente viables en estos últimos días.
Laporta y Deco vigilan este asunto casi a diario. Han mantenido reuniones constantes en las últimas semanas, cruzando informes y llamadas, midiendo cada movimiento de un mercado que se encarece cuando se acerca la medianoche del plazo.
El equipo ha arrancado el curso con brillo ofensivo. La goleada por 5-0 a Elche ha reforzado el discurso optimista en el césped, pero no ha cambiado el diagnóstico en los despachos: falta un ‘9’ específico. No quieren depender solo de atacantes que “pueden” jugar ahí, sino de alguien que viva en el área.
Opciones internas hay. Raphinha, Anthony Gordon y Hamza Abdelkarim pueden actuar por dentro, pero en el club insisten en que su mejor versión aparece cuando se mueven en su posición natural. Forzarlos como solución permanente sería, a ojos de la dirección deportiva, desaprovechar su talento.
El caso de Gordon es paradigmático. Su polivalencia fue uno de los grandes argumentos para lanzarse a por él: puede partir de banda, puede caer al centro, puede ofrecer a Flick una variante distinta para cambiar partidos sobre la marcha. Precisamente por eso, en el club no quieren encasillarlo como ‘9’ fijo.
El futuro de Balde, otro frente abierto
El delantero no es el único asunto que ocupa las horas en los despachos. El futuro de Alejandro Balde sigue en el aire después de que Manchester United haya mostrado su interés por el lateral español. El club inglés se abre a estudiar una cesión, mientras que el Barça se inclina por una venta definitiva.
Ese matiz lo cambia todo. Si Balde sale, en la planificación aparece otro hueco: reforzar la defensa con un central zurdo. Una pieza más que añadir a la lista de deberes antes del cierre de mercado y que obliga a recalcular presupuestos, fichas y prioridades.
Cada decisión se encadena con la siguiente. Un traspaso puede financiar al ‘9’. Un préstamo puede dejar a Flick corto en una zona del campo. El margen de error, con solo siete días por delante, se reduce al mínimo.
Un arranque fuerte, pero sin relajación
El contundente 5-0 ante Elche ha dado aire y confianza al proyecto. Laporta salió encantado del resultado, satisfecho con la respuesta del equipo y con la puesta en escena de Flick. Pero esa goleada no ha relajado a la dirección deportiva. Al contrario: ha reforzado la idea de que el momento de empujar es ahora, con el equipo en dinámica positiva.
Queda una semana. Siete días para resolver el fichaje del delantero, aclarar el destino de Balde y cerrar cualquier otra operación que todavía esté viva. Laporta y Deco se mueven con prisa calculada, rastreando las oportunidades que aún resisten en el mercado.
El reloj ya corre. La cuestión es si el Barça llegará a tiempo para darle a Flick el ‘9’ que reclama el plan deportivo y encajar, al mismo tiempo, todas las piezas de un puzle que se decide en el último suspiro del verano.





