Leagues Cup: Messi vuelve y Miami se hunde
El rompecabezas empieza, por fin, a tener sentido. La Leagues Cup sigue siendo un caos de calendario interminable, cruces enrevesados y cálculos de diferencia de gol que marean a cualquiera. Pero ese desorden tiene un efecto inmediato: drama por todos lados.
Y en esta segunda jornada grande, todo giró alrededor de un solo nombre: Lionel Messi.
El regreso más doloroso: Messi vuelve y Miami se cae
Inter Miami saltó al césped con una misión clara: no solo ganar a León, sino golear. Necesitaba tres puntos y un buen puñado de goles para sostener sus opciones. El problema: enfrente estaba uno de los equipos más serios del torneo. León llegaba perfecto, con triunfos sobre Orlando y Nashville. Miami, en cambio, llegaba tocado. German Berterame todavía sin estar al cien por cien. Luis Suárez, suspendido.
En medio de ese panorama apareció la noticia que nadie esperaba tan pronto: la vuelta de Messi. El argentino, aún golpeado por el reciente fallecimiento de su padre y después de admitir que no sabía si podría volver a jugar, se presentó en el estadio sin haber entrenado en toda la semana y se declaró listo.
El guion parecía ideal para su entrada. Miami ganaba 1-0 y necesitaba acelerar. Pero el partido tomó otro rumbo. Los Herons se desmoronaron y terminaron perdiendo 3-2. Messi dejó destellos, se movió entre líneas, pidió la pelota, generó fútbol. No alcanzó. El gran favorito al título se queda fuera de la Leagues Cup antes de tiempo. Golpe durísimo.
Mientras tanto, la sensación es otra si se mira el torneo con un poco de perspectiva: los equipos de Liga MX se están acomodando mejor que la mayoría de los de MLS. León es un hueso durísimo. Monterrey, si sobrevive a la fase de grupos, puede competir con cualquiera. Cruz Azul, Club América y hasta Toluca se asoman como amenazas reales. El torneo no había estado tan equilibrado en años.
Cincinnati pasa del paseo al derrumbe
FC Cincinnati recibió un calendario de pesadilla. El sistema de siembra, diseñado para producir choques llamativos, le puso un camino espinoso. Pero durante dos partidos lo manejó con autoridad: Pachuca y Pumas cayeron por un global de 5-1. Evander, en un estado de forma brillante tras el parón por el Mundial, participó en goles en ambos encuentros y se convirtió en la brújula del equipo.
Todo apuntaba a otra noche plácida el martes. Evander volvió a marcar justo antes del descanso y Cincinnati dominaba en casa, con el partido bajo control. Hasta el minuto 79.
Ahí empezó el desastre. El veterano portero Evan Louro no blocó un disparo relativamente sencillo. Folrian Monzon aprovechó el regalo. Cinco minutos después, casi el mismo error, el mismo castigo. Dos fallos calcados que tiraron por tierra un trabajo impecable hasta entonces. El intento de redención llegó en el añadido, con un posible penalti que el VAR revisó largamente… y terminó anulando. Ahora, Cincinnati necesita una cadena de sorpresas en otros campos para aspirar a los cuartos de final.
En Columbus, sufrimiento con premio
En la otra punta de Ohio, la historia fue igual de tensa, pero con final feliz. Pumas aterrizó en el duelo contra Columbus Crew ya eliminado. Solo le quedaba el orgullo, la opción de aguar la fiesta. Y casi lo consigue.
Columbus golpeó pronto: Tarun Karumanchi abrió el marcador a los nueve minutos. Parecía el inicio de una noche tranquila. Sin embargo, justo antes del descanso apareció Álvaro Angulo para igualar y enfriar el ambiente. Después, un nombre se adueñó del partido: Keylor Navas.
El guardameta costarricense sostuvo a Pumas con tres intervenciones de enorme nivel en la segunda parte. Cerró su arco y empujó el encuentro hasta los penaltis. Para el Crew, con la clasificación pendiendo de un hilo, esa tanda lo era todo: ocho puntos marcaban la frontera para estar en la siguiente fase.
En los once metros, Pumas falló dos lanzamientos y Nicolás Hagen detuvo un tercero. El 2-2 en el marcador final nunca había sabido tan bien en Columbus.
Liga MX se parte en dos… y Monterrey se aferra
Mientras la MLS ofrece un rendimiento irregular, la Liga MX se ha partido con claridad entre candidatos y víctimas. Diez equipos quedaron fuera tras la segunda jornada, varios con goleadas dolorosas. En el otro extremo, León, Club América y Cruz Azul prácticamente han sellado su boleto a los últimos ocho.
Monterrey hizo su parte en el último turno del miércoles. Rayados necesitaba ganar en los 90 minutos a un Nashville muy rotado para seguir con vida. Lo consiguió al límite. Cuando el empate parecía definitivo, apareció un viejo conocido de la MLS: Hugo Cuypers. El delantero firmó una volea magnífica en el descuento de la segunda parte para el 2-1. El triunfo no garantiza nada todavía; Monterrey depende de otros resultados. Pero vencer a uno de los conjuntos más sólidos de la MLS mantiene viva la esperanza y lanza un mensaje al resto.
Charlotte se duerme y Pachuca no perdona
Charlotte tuvo el pase en la mano durante casi todo el partido ante Pachuca. Y lo dejó escapar en la última jugada. El contexto invitaba al optimismo: hay equipos de Liga MX de enorme peso en esta Leagues Cup —Toluca, Tigres, Cruz Azul, Club América— y Pachuca hoy está un escalón por debajo. Con Salomón Rondón como referencia inteligente en ataque, pero sin ese plus de talento diferencial que sí tienen los grandes candidatos, el cuadro hidalguense se presenta como un bloque de media tabla, sólido pero accesible.
Para un equipo como Charlotte, la tarea parecía asumible. Le falta algo de filo arriba, sí, pero la llegada de Allan Saint-Maximin se percibe como un movimiento astuto y atrás hay estructura suficiente para, al menos, amarrar un empate ante un rival sin nada en juego.
No fue así. Charlotte ofreció muy poco con la pelota, se fue metiendo atrás y terminó pagando su pasividad. En el minuto 91, la defensa se partió y Alan Bautista encontró el hueco. Su gol no fue una obra de arte; fue un castigo. Control, definición y silencio en la grada. Ese tanto, gris en la forma pero brutal en sus consecuencias, puede haber cerrado antes de tiempo la aventura de Charlotte en el torneo.
La Leagues Cup, tan desordenada como adictiva, va filtrando candidatos. Y, por ahora, la sensación es clara: mientras la MLS duda, la Liga MX huele sangre.






