Lionel Messi se convierte en dueño del CD Eldense
Lionel Messi se prepara para convertirse en dueño total del CD Eldense, club de la Segunda División española, en una operación que apunta a cambiar por completo el mapa de poder en el fútbol de ascenso. Según informa Marca, el delantero de Miami ha alcanzado un acuerdo de principio para adquirir el 100% de las acciones de la entidad alicantina, sin participación de terceros, a la espera de que concluya el proceso de due diligence y llegue la ratificación definitiva del Consejo Superior de Deportes (CSD) en los próximos días.
Un club modesto en el centro del tablero
El CD Eldense, con base en Elda, ha pasado en pocos años por varias manos. Primero, la compra de Pascual Pérez en octubre de 2025. Después, el control pasó a un grupo internacional de inversión encabezado por el empresario Juan Carlos Trujillo, que tomó las riendas del proyecto con la vista puesta en consolidar al equipo en el fútbol profesional.
En las últimas semanas, el nombre que sonaba con más fuerza era el del inversor argentino Ricardo Pini, dispuesto a poner sobre la mesa una oferta cercana a los 12 millones de euros. Parecía el candidato mejor posicionado.
Hasta que irrumpió Messi.
La entrada del astro argentino cambió por completo el escenario de las negociaciones y desplazó la propuesta de Pini. A partir de ahí, el club de Elda, situado en la provincia de Alicante y relativamente cerca del área de influencia catalana, se encaminó hacia un nuevo propietario con un peso global incomparable.
El mapa Messi: de la élite al barro del ascenso
La operación con el Eldense no es un movimiento aislado, sino un paso más en la expansión del entramado deportivo de la familia Messi. Este mismo año ya se habían hecho con el control de la UE Cornellà, club de la quinta categoría del fútbol español, un proyecto que apuntaba a trabajar la base y el talento emergente.
En paralelo, Messi se asoció con su amigo Luis Suárez para adquirir el club uruguayo Deportivo LSM, reforzando su presencia en Sudamérica. A todo ello se suma Lions FC, entidad en la que su hermano Matías ejerce como presidente y que completa un entramado cada vez más amplio en la gestión y gobierno del fútbol.
El mensaje es claro: Messi ya no solo influye en el césped. También empieza a trazar su propio mapa de poder en los despachos.
Un Eldense en apuros deportivos
Mientras tanto, el césped del Eldense cuenta otra historia, mucho menos brillante. El club acaba de romper con su entrenador, Claudio Barragán, tras un arranque de temporada muy pobre: solo dos puntos en las primeras cuatro jornadas de Segunda División.
La salida de Barragán deja al equipo sin rumbo claro en el banquillo y con la clasificación encendiendo las alarmas. La dirección del club se ve obligada a acelerar la búsqueda de un sustituto que frene la caída y reactive a una plantilla que no termina de arrancar.
La presión es evidente. El margen de error, mínimo.
En este contexto, la inminente llegada de Messi como accionista mayoritario se interpreta como un salvavidas económico y estratégico. Dinero fresco, capacidad de inversión, una marca global y una hoja de ruta más definida para un club que, hasta ahora, vivía entre la supervivencia y la esperanza de asentarse en la categoría.
La incógnita ya no es si Messi comprará el Eldense. La verdadera pregunta es qué tipo de club quiere construir en Elda y hasta dónde piensa llevarlo dentro del exigente ecosistema de la Segunda División.






