Lionel Messi reflexiona sobre su futuro tras la muerte de su padre
Lionel Messi ha dejado en suspenso su futuro futbolístico. Y lo ha hecho desde el lugar más íntimo posible: una carta abierta en Instagram dedicada a su padre, Jorge, fallecido la semana pasada a los 68 años.
El capitán de Argentina, de 39 años, se desnuda emocionalmente en un texto largo, crudo, donde el dolor se mezcla con una confesión que sacude al fútbol mundial: ya no sabe cuánto más quiere seguir jugando.
«No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir», escribió Messi. «Solo jugué al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de si voy a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste a mi lado desde el principio; quedaba tan poco para el final. ¿Por qué no aguantaste un poquito más así terminábamos juntos?».
El último Mundial, entre la gloria y la angustia
En la carta, Messi revela el peso que arrastró durante el último Mundial, disputado mientras la salud de su padre se deterioraba. Su gran objetivo, admite, no era solo volver a levantar la copa, sino ganar tiempo para que Jorge pudiera recuperarse y viajar a verlo.
Argentina terminó perdiendo 1-0 la final contra España, sin poder defender el título de 2022. Y Messi, que lo había dado todo, reconoce que llegó al límite.
«Me pediste tanto que jugara el último Mundial, y fue en los días antes de que empezara cuando te pusiste peor», recordó. Era el primer gran torneo sin Jorge en la tribuna. «Mamá me decía que te ibas a poner mejor y que ibas a estar bien para viajar. Yo te dije que íbamos a llegar a la final para que pudieras viajar».
El ritual de siempre —el mensaje de su padre después de cada partido— se convirtió en una ausencia insoportable. «Cada vez que terminaba un partido, esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era realmente mala».
La presión, el desgaste, la promesa. Todo lo sostuvo hasta el último día. «Igual, no dejé de pensar en llegar lo más lejos posible, para comprarte tiempo y que pudieras ver un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar».
Messi admite que su cuerpo dijo basta. «Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude: las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi cuerpo, pero no pude. Nunca llegué a sentirme bien».
Cuando por fin se reencontraron, la confusión y el dolor lo invadían todo. «Cuando llegué, vos pensabas que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de lo que pasó. No pudiste disfrutar de nada. No fuimos campeones, pero no tenés idea de cuánto disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar ahí y jugarla».
Jorge, el arquitecto de una carrera irrepetible
El texto de Messi no solo llora a un padre. También reivindica al hombre que construyó, ladrillo a ladrillo, la carrera del mejor futbolista de su generación.
Jorge Messi fue mucho más que un acompañante. Fue el arquitecto de la operación que llevó a un adolescente Lionel a Barcelona, el que convenció al club de apostar por él y de financiar el costoso tratamiento hormonal que necesitaba. El famoso acuerdo sellado en una servilleta es ya parte de la mitología del fútbol moderno.
En su carta, Messi repasa ese rol múltiple con una mezcla de admiración y gratitud: «A muchos de ellos me llevó mamá porque vos estabas trabajando. Obviamente no te perdiste un solo partido. Cómo sufrías viéndome y cómo lo disfrutabas, aunque nunca me diste muchos elogios».
La relación iba mucho más allá del vínculo padre-hijo. «Fuiste papá, amigo y representante. Siempre fuiste la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste. Más allá de algún reproche o discusión, siempre tenías razón. Al final siempre terminaba pasando lo que vos decías».
El fútbol abraza a Messi
El impacto de la carta fue inmediato. Compañeros, rivales y figuras del deporte se volcaron en mensajes de apoyo bajo la publicación del argentino.
Cristiano Ronaldo dejó un mensaje directo y cálido: «Un abrazo muy grande para ti y los tuyos en estos momentos difíciles, Leo. Mucha fuerza». David Beckham, copropietario de Inter Miami, también se sumó: «Estamos contigo y tu familia, Leo, siempre».
El mundo del fútbol, tantas veces dividido por colores y rivalidades, se alineó esta vez alrededor del dolor de Messi.
Un legado que no se detiene
En el cierre de su carta, el argentino se aferra a lo único que parece darle algo de calma: la certeza de que el legado de su padre seguirá vivo en sus propios hijos.
«Te voy a extrañar mucho, pero vas a estar siempre presente, y sobre todo en la crianza de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo», escribió. «Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hiciste acá abajo. Gracias por todo».
Entre líneas, el interrogante que sobrevuela al fútbol es otro: después de una vida entera jugando por y con él, ¿cómo se reinventa Messi sin Jorge a su lado?






