Logotipo completo Alargue Final

Liverpool podría aprovechar el fracaso de Nottingham Forest en el mercado

Liverpool olfatea sangre en el mercado. Mientras Nottingham Forest veía a Ousmane Diomande como el gran golpe de su verano, la operación se ha atascado y abre una puerta que en Anfield conocen bien: llegar tarde… y llegar más fuerte.

Forest se enreda con Sporting

Forest llevaba semanas trabajando en la llegada del central de Sporting. Diomande no era un nombre más en la lista: era el objetivo prioritario, el fichaje de impacto para apuntalar la defensa y mandar un mensaje al resto de la Premier League.

A finales de julio, BBC Sport informó de que el club de City Ground estaba “cerca de completar” el acuerdo con Sporting. El trato parecía encarrilado. Pero el verano es largo y las negociaciones, frágiles. En las últimas semanas, el optimismo se ha ido deshilachando.

El miércoles, el diario portugués A Bola hablaba de avances y describía la operación como “prácticamente finalizada”. El relato sonaba a recta final, a firma inminente. Un día después, otro informe dio un giro brusco: el acuerdo se había venido abajo. El propio A Bola, en su actualización del viernes, ya reconocía problemas serios entre Forest y el club de Alvalade por el traspaso del defensa.

El punto de fricción es claro. Sporting exige un fijo de, como mínimo, 40 millones de euros, con variables que podrían elevar el total hasta los 45 millones y, además, una participación en la plusvalía de una futura venta. Según la información del medio portugués, las partes habían aceptado esas cifras. Lo que ha dinamitado la negociación es el calendario de pagos. Ni plazos, ni estructura del desembolso, ni garantías han terminado de encajar.

El resultado es un acuerdo en pausa, con temor a que se rompa de forma definitiva, pero todavía con una rendija abierta para reconducirlo. Una rendija que, para un club como Liverpool, puede convertirse en autopista.

Liverpool mira la grieta… y calcula

El verano en Anfield ha sido relativamente discreto. Hasta ahora, solo han llegado Jeremy Jacquet y Victor Muñoz, movimientos de fondo más que titulares. Las informaciones que rodean al club apuntan a un foco principal: reforzar el ataque, con el dúo de PSG, Bradley Barcola e Ibrahim Mbaye, en el radar.

Pero la foto de la plantilla cuenta otra historia. Las lesiones han dejado corta la nómina de centrales y las opciones en los laterales no sobran. La zaga necesita aire, piernas y jerarquía. Ahí encaja Diomande, 22 años, internacional marfileño, perfil moderno de central y un nombre que lleva tiempo seguido por los ojeadores de los Reds.

El periodista Sebastien Vidal lo resumió en X con un mensaje que ha encendido las especulaciones: Liverpool podría aprovechar el fracaso de las negociaciones entre Nottingham Forest y Sporting por Ousmane Diomande. El defensa, valorado en torno a esos 40 millones de euros que exige el club portugués, sigue en el mercado y continúa en el radar de Anfield para reforzar el eje de la defensa.

No hay oferta sobre la mesa, ni acuerdo, ni negociación avanzada confirmada. Pero hay algo que en el mercado suele pesar más que cualquier comunicado: el contexto. Un club grande, con necesidad real en una posición concreta, observando una operación que se complica para un rival con menos músculo financiero.

Forest ha hecho el trabajo duro, ha empujado la puerta, ha acercado posturas con Sporting. Ahora, con el trato bloqueado por los términos de pago, la sensación es que cualquier movimiento decidido de Liverpool podría cambiar el tablero en cuestión de días.

La pregunta ya no es solo si Nottingham Forest logrará salvar la operación. La pregunta, a estas alturas del verano, es otra: ¿permitirá Liverpool que un central de este perfil y a este precio termine vistiendo de rojo… pero en City Ground y no en Anfield?