El Madrid recupera a Tchouameni, Pitarch y Endrick para la Champions
El domingo trajo por fin una buena noticia a Valdebebas. Aurelien Tchouameni, Thiago Pitarch y Endrick volvieron a trabajar con el grupo y se suben a contrarreloj al tren que lleva al debut en la Champions League ante Inter Milan, el próximo martes.
No llegan en las mejores condiciones. Los tres se han perdido más de un mes de pretemporada y ritmo competitivo. Eso pesa. Y en el cuerpo técnico lo saben: su presencia en el once inicial se antoja muy complicada, casi una apuesta temeraria para una noche de máximo nivel europeo.
Un centro del campo en cuadro
El problema para José Mourinho es que no le sobran alternativas. Eduardo Camavinga, Arda Güler y Bernardo Silva están sancionados y se perderán el estreno continental. Tres ausencias de golpe en la misma zona, justo donde se cocina el juego y se marca el tono del equipo.
El técnico portugués se ve obligado a rediseñar su sala de máquinas. Sin Camavinga, sin la creatividad de Güler y sin la influencia de Bernardo Silva, el Madrid pierde pie en su zona más determinante. Tchouameni, Pitarch y Endrick aparecen como soluciones, pero llegan sin rodaje y con la obligación de acelerar procesos que normalmente requieren semanas.
Contrarreloj hacia el Inter
Los próximos días serán una carrera intensa para los tres. Trabajo físico, balón, automatismos. Tchouameni, Pitarch y Endrick necesitan ganar fondo, pero también confianza, y sobre todo entender de nuevo —o por primera vez, en el caso de algunos— los mecanismos del sistema de Mourinho.
El plan es claro: exprimir cada sesión para que, al menos, puedan ofrecer minutos de calidad desde el banquillo si el partido lo exige. El Inter espera con oficio y colmillo. El Madrid llega tocado en su centro del campo, herido por la reciente derrota ante Betis y con la obligación de reaccionar.
La pregunta es sencilla y brutal: ¿le bastará a Mourinho este puñado de días para reconstruir su medio y arrancar la Champions con autoridad?






