Manchester City busca a Enzo Fernández en un mercado tenso
Manchester City se prepara para un último movimiento de peso antes del cierre del mercado: ir a por Enzo Fernández. En el Etihad lo tienen claro desde hace semanas. Para Enzo Maresca, el argentino es el objetivo número uno para reconstruir el centro del campo tras la salida de Rodri.
El club ya ha dado un primer paso con la llegada de Ayyoub Bouaddi, internacional marroquí de 18 años, muy bien valorado tras su irrupción en el último Mundial. Un fichaje de futuro. Pero Maresca quiere algo más inmediato, un mediocentro dominante para hoy, no solo para mañana. Y ahí el nombre de Enzo vuelve a encender todas las alarmas.
City también sigue de cerca a Alex Scott, del Bournemouth, y a Manu Koné, del Roma. Alternativas, sí. Pero ninguna con el peso específico, el perfil competitivo y la ascendencia táctica de Fernández. El plan es claro: reforzar la sala de máquinas con al menos una incorporación más de nivel alto.
Un ultimátum ignorado y una relación rota
La operación, sin embargo, viene cargada de tensión. Chelsea fijó a principios de mes un ultimátum muy claro: hasta las 17:00 de un viernes, hace casi dos semanas, para recibir ofertas por Enzo Fernández por un valor de hasta 120 millones de libras. Ese era el precio. Esa era la ventana.
Manchester City ignoró el plazo.
Pese a ello, el interés sigue vivo. El propio contexto sugiere que aquel “deadline” no era tan inamovible como se quiso vender desde Stamford Bridge. Cuando James Savundra, de Sky Sports News, habló la semana pasada con Xabi Alonso, el técnico del Chelsea no ofreció garantías sobre la continuidad del argentino. Nada de promesas. Solo insistió en que el jugador trabajaba duro antes del duelo de Monday Night Football ante Fulham.
Y ahí el relato dio un giro.
Con varias bajas importantes, entre ellas la de Moisés Caicedo, lo lógico habría sido ver a Enzo Fernández de inicio. No ocurrió. Xabi Alonso apostó por Reece James junto a Roméo Lavia en el eje del centro del campo. Enzo quedó relegado al banquillo, una decisión que no pasó desapercibida.
Cuando entró al campo, el ambiente fue revelador. Abucheos desde la grada del Fulham. Aplausos, en cambio, desde el sector del Chelsea, aunque ya venía de una reacción dividida en el último amistoso de pretemporada ante Real Sociedad en Stamford Bridge, unos diez días antes. La relación con la grada no es sencilla, pero tampoco está rota. Es un jugador en el centro del huracán.
Un precio altísimo y cuentas pendientes
La gran incógnita ahora no es si el City lo quiere. Eso está claro. La cuestión es qué tipo de negociación está dispuesto a aceptar el Chelsea con un club con el que mantiene una relación, como mínimo, tensa.
La herida se abrió en Navidad. La marcha de Enzo Maresca descolocó la temporada del Chelsea y el City tuvo que pagar 17 millones de libras en concepto de compensación por llevarse al técnico. Un golpe deportivo y económico que en Stamford Bridge no han olvidado. Ahora, con Fernández en el escaparate, el tablero se vuelve político además de financiero.
Se sabía que el listón estaba en torno a los 120 millones de libras. Falta por ver si el Chelsea mantiene esa cifra, la eleva aprovechando la urgencia del City o cede algo de terreno para cerrar un capítulo incómodo.
Al otro lado, en Manchester, hay munición. El club ha vendido un número récord de jugadores en esta ventana y dispone de margen para una gran operación. La pregunta es directa: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar el City por el futbolista que Maresca considera la pieza clave de su proyecto?
El mercado se agota. El pulso entre Etihad y Stamford Bridge entra en sus últimas horas. Y el futuro de Enzo Fernández, otra vez, vuelve a depender de una cifra astronómica y de una relación entre clubes que ya no admite gestos de cortesía.






