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Manchester City acelera por el fichaje de Elliot Anderson

Manchester City ha dejado de tantear el terreno y ha pasado a la acción. El campeón de la Premier League acelera para cerrar el fichaje de Elliot Anderson, estrella de Nottingham Forest, en una operación que apunta a romper récords y a marcar el inicio de una nueva etapa en el centro del campo del club.

Las conversaciones entre clubes ya están en marcha y la hoja de ruta está clara: cerrar el acuerdo antes de que Inglaterra vuele hacia el Mundial de este verano en Norteamérica. City quiere llegar al torneo con el futuro de Anderson resuelto. Y no es el único.

El nuevo eje de la Inglaterra de Tuchel… y del City del futuro

A sus 23 años, Anderson se ha convertido en uno de los centrocampistas más valorados del fútbol inglés tras un par de temporadas sobresalientes con Nottingham Forest. Sus actuaciones lo han catapultado a la órbita de la selección y, dentro del Etihad, lo ven como algo más que una simple oportunidad de mercado: lo consideran una pieza fundacional para la próxima era del club.

No es casualidad que, mientras Manchester United mantiene su admiración a distancia, City lleve tiempo en primera fila, trabajando en silencio. El trabajo de fondo ahora aflora. Según distintas fuentes, el club de Manchester ya tiene un principio de acuerdo en lo personal con el jugador: un contrato largo, de cinco años, listo para firmarse en cuanto haya entendimiento total en el precio y la estructura del traspaso.

En paralelo, la selección también mira de reojo. El cuerpo técnico de Inglaterra vería con buenos ojos que Anderson llegue al Mundial con su situación de club resuelta, sin distracciones, listo para compartir el centro del campo con Declan Rice en el sistema de Thomas Tuchel. Dos pilares de la nueva Inglaterra… y, si todo cuadra, uno de ellos también estandarte del nuevo proyecto del City.

Un precio de mercado “top” y un récord en juego

En Nottingham Forest nadie se hace ilusiones: el club lleva tiempo preparándose para la posibilidad de perder a su gran activo este verano. Pero no piensa regalarlo. Internamente están convencidos de que el internacional inglés se ha ganado una valoración de “tope de mercado” y están dispuestos a exigirla.

El mensaje es claro: si City quiere a Anderson, tendrá que pagar como nunca antes. El club del Etihad está dispuesto a romper su propio techo, fijado en las 100 millones de libras que desembolsó por Jack Grealish en 2021. Forest, por su parte, considera que Anderson debe ir incluso más allá y convertirse en el futbolista inglés más caro de la historia, por encima de las 105 millones de libras que Arsenal pagó a West Ham United por Declan Rice.

No se trata solo del talento presente. Es la combinación de edad, estatus de jugador formado en casa y una trayectoria que apunta hacia la élite mundial lo que sostiene esa tasación. Para Forest, sería una de las ventas más grandes de la historia de la Premier League. Para City, una apuesta sin red por el jugador llamado a liderar su reconstrucción en la medular.

La reconstrucción del centro del campo del City

En los despachos del Etihad lo tienen claro: el centro del campo que ha sostenido la era de gloria reciente se está reconfigurando. La salida de Bernardo Silva y la posible marcha de Rodri obligan a un movimiento fuerte. No basta con apuntalar. Hay que redefinir.

Ahí encaja Anderson. En el club destacan su energía, su lectura táctica, su capacidad para conducir el balón y su versatilidad para ocupar distintos roles por dentro. No lo ven como un complemento, sino como un futuro líder de la zona ancha y uno de los grandes centrocampistas del mundo en los próximos años.

Ese convencimiento explica la urgencia. Dentro del City existe la sensación de que cerrar el fichaje antes del Mundial no solo evitaría una posible subasta si brilla con Inglaterra, sino que blindaría un activo estratégico antes de que su precio se dispare aún más.

Una carrera contrarreloj antes del Mundial

Manchester United sigue en segundo plano, atento, sin perder de vista a un jugador que lleva tiempo en su radar. Pero el terreno preparado por el City y el estado avanzado de las conversaciones sitúan al campeón en una posición dominante.

Forest, por su parte, mantiene firme la línea roja: no habrá rebajas. O llega una oferta que refleje el peso de Anderson en el proyecto y en el mercado, o seguirá siendo el faro del equipo en el City Ground.

Las negociaciones avanzan, el City aprieta y el reloj del Mundial ya corre. Sobre la mesa no está solo uno de los grandes traspasos del verano, sino posiblemente la operación que definirá el próximo gran centro del campo del fútbol inglés. La pregunta ya no es si Elliot Anderson dará el salto. Es cuándo, por cuánto… y si alguien será capaz de apartar al City de la meta en el último suspiro.