Manchester United invierte en mediocampo: ¿es Baleba la respuesta?
Manchester United ha invertido más de 150 millones de libras en un nuevo centro del campo. Y, aun así, una gran pregunta sigue en el aire.
Un nuevo eje para el United
Después de reconstruir la delantera el verano pasado, el club ha dejado claro dónde está ahora la prioridad: el mediocampo. Carlos Baleba se convirtió el martes en el tercer fichaje para esa zona, tras las llegadas de Andrey Santos y Youri Tielemans.
El centrocampista camerunés aterriza desde Brighton en una operación que puede alcanzar los 70 millones de libras. Es un notable paso atrás respecto a las exigencias iniciales del club del Amex Stadium, que en el verano de 2025 llegó a pedir más de 100 millones cuando el United se interesó por él.
Aquella tasación se apoyaba en varios factores: el nivel mostrado por Baleba con los Seagulls y el dinero ingresado por la venta de Moises Caicedo a Chelsea. Pero una campaña 2025/26 por debajo de lo esperado ha rebajado el precio y convierte el movimiento en una apuesta con riesgo evidente.
Desde Old Trafford, sin embargo, el riesgo se ve asumible. En su mejor versión, Baleba ofrece equilibrio, sostiene al equipo por dentro y permite encajar distintas estructuras tácticas alrededor de él.
El vacío en el centro del campo
En los últimos años, el United ha sufrido por la falta de solidez en la medular. Ha probado perfiles de mediocentro defensivo de todo tipo, sin encontrar continuidad. Casemiro y Manuel Ugarte llegaron para endurecer la base del centro del campo, pero cada uno arrastró sus propios problemas. El brasileño, de hecho, terminó destacando más cerca del área rival en su última temporada.
Los números de Baleba en su gran curso 2024/25 en el Amex ayudan a entender el fichaje, aunque no lo expliquen todo. Según las estadísticas oficiales de la Premier League, completó 79 entradas, cifra que le situó empatado en el puesto 25 del campeonato, apenas por detrás de Casemiro y Bruno Fernandes.
Su impacto sin balón se ve mejor en otra métrica: de acuerdo con Fotmob, fue 14º de la liga en intercepciones por 90 minutos, con un promedio de 1,6. Entre los jugadores del United, solo Harry Maguire mejoró ese registro. El pasado curso igualó esa media, aunque pasó de 46 intercepciones totales a 29.
Rio Ferdinand se ha declarado abiertamente admirador del camerunés. En su canal de YouTube, el excentral campeón de la Champions describió a Baleba como un futbolista que aporta recorrido, potencia física, fuerza en los duelos y capacidad para resistir la presión rival. Destacó también su progresión vertical con balón, su velocidad en la conducción y la manera en que complementa a cualquier otro centrocampista con el que comparta línea.
La sombra de una mala temporada
El matiz es inevitable: su 2025/26 no estuvo a la altura de las expectativas. Ese será el argumento de quienes miren el fichaje con recelo. Pero hay contexto.
El técnico de Brighton, Fabian Hürzeler, llegó a sugerir que el interés del United pudo distraer a Baleba en el arranque de la temporada. A eso se sumó la interrupción de la campaña por la Copa África de Naciones, un condicionante que esta vez no existirá.
“Seguro que cuando un chico joven lee que hay interés de Manchester United con una oferta muy, muy grande, eso le puede afectar muy dentro”, explicó Hürzeler a comienzos del curso 2025/26. El entrenador habló de un proceso de aprendizaje: rendir bien, atraer a un gran club, convivir con los rumores y, pese a todo, seguir empujando, mantener la humildad y crecer todavía en Brighton. Recordó también que Baleba no es una máquina que se enciende y se apaga, sino un futbolista joven con emociones, historia y un contexto que el cuerpo técnico debe entender y gestionar.
Lesión, minutos y un centro del campo por definir
Baleba llega lesionado. Eso obliga a rebajar la urgencia y a pedir paciencia a la grada de Old Trafford. Pero hay otro ángulo: el volumen de minutos que ha acumulado en las últimas temporadas.
Tielemans, Kobbie Mainoo y Santos no tuvieron demasiado rodaje el curso pasado por distintos motivos. Tielemans jugó 1.863 minutos con Aston Villa, lastrado por dos lesiones. Mainoo se quedó en 1.654, después de un inicio con poco protagonismo antes de la llegada de Michael Carrick. Santos sumó 1.255 minutos de liga con Chelsea, aunque en el total de competiciones superó al canterano del United.
Se puede leer de dos maneras. Por un lado, tres centrocampistas relativamente frescos. Por otro, dudas razonables sobre la capacidad del trío para rendir cada fin de semana, con la exigencia añadida de adaptarse entre sí y asumir roles nuevos en el corazón del equipo.
Ahí entra Baleba. En 2024/25 disputó 2.673 minutos de Premier League, una cifra que habla de resistencia y continuidad. La temporada pasada, pese a marcharse a la Copa África en diciembre, alcanzó los 1.662 minutos. El rol que le espera en Old Trafford exige precisamente eso: durabilidad, fiabilidad, presencia constante. Si responde, Carrick ganará margen para rotar y mantener fresco a su centro del campo.
La apuesta de Baleba y el reto de Carrick
El propio jugador dejó claro el peso que le otorga al entrenador en esta decisión. “No puedo esperar para trabajar con Michael Carrick; su experiencia y conocimiento del juego le convierten en el entrenador perfecto para ayudarme a alcanzar el máximo nivel”, declaró tras cerrarse el traspaso.
Tiene las condiciones para dar ese salto. Potencia, lectura defensiva, conducción agresiva y una edad que invita a pensar en un ciclo largo en Manchester.
La cuestión ya no es solo qué puede ser Baleba, sino qué quiere ser este nuevo United. Después de gastar más de 150 millones de libras en su centro del campo, el club ha puesto el foco, el dinero y buena parte del proyecto en esa zona. Si el camerunés demuestra que la pasada temporada fue la excepción y no la norma, el plan puede despegar.
Si no, la gran pregunta que hoy flota sobre Old Trafford seguirá sin respuesta.






