Maresca prepara la rotación: Enzo Fernández podría caer al banquillo
Enzo Maresca no piensa aferrarse al once de la Premier para viajar a Do Dragão. El técnico de Manchester City se dispone a agitar su equipo para el duelo de fase de liga de Champions contra Porto, y uno de los nombres señalados es el de Enzo Fernández.
El centrocampista de 125 millones ni siquiera iba a ser titular el sábado ante Coventry City. Estaba previsto que empezara en el banquillo, hasta que una lesión de Nico O’Reilly en el calentamiento lo cambió todo. Un problema en la espalda dejó fuera al canterano y abrió la puerta al debut completo de Fernández antes de lo planeado.
El argentino respondió con 76 minutos serios junto a Elliot Anderson. Buen ritmo, personalidad, pero también un desgaste evidente en un jugador que aún se está aclimatando al plan de Maresca. Con solo tres días de margen y un derbi de Mánchester asomando en el horizonte, el técnico no quiere quemar piezas.
Ahí entra en escena Ayyoub Bouaddi. El joven mediocentro llega con una carta de presentación que pesa: ya sabe lo que es competir en Champions con Lille. Esa experiencia, unida a su frescura, lo coloca como candidato firme a entrar en el once en lugar de Fernández en Oporto. No sería un simple retoque, sino una declaración de intenciones: la plantilla está para usarse.
Cuatro retoques y una delantera en movimiento
Bouaddi podría ser solo el primero de hasta cuatro cambios respecto al equipo que se impuso a Coventry. Otro foco está en Iliman Ndiaye. El debut del atacante senegalés terminó en el minuto 87, víctima de los calambres. Nada grave, pero sí una señal para el cuerpo técnico: las piernas piden dosificación.
Ndiaye debería estar disponible para el viaje al Estadio do Dragão, pero la ecuación cambia si Phil Foden está al cien por cien. El inglés, bandera del proyecto, apunta a la titularidad en la línea de mediapuntas, ocupando el espacio de Ndiaye y añadiendo una dosis extra de calidad entre líneas. Jeremy Doku sigue fuera por un problema en la pantorrilla, así que cada pieza ofensiva sana cuenta.
En los laterales también se huele movimiento. Abdukodir Khusanov y Josko Gvardiol ocuparon las bandas el fin de semana, una solución funcional pero exigente en lo físico. Para Oporto, Maresca tiene a mano piernas frescas y perfiles distintos: Matheus Nunes y Rayan Ait-Nouri. Más recorrido, más agresividad por fuera y la posibilidad de encarar a un viejo zorro como Pepe y a William Gomes con otro tipo de amenaza.
El dibujo probable mantiene la estructura que Maresca ha ido moldeando: Donnarumma bajo palos; Nunes, Guehi, Dias y Ait-Nouri en la línea defensiva; Anderson y Bouaddi como doble pivote; Semenyo, Cherki y Foden por detrás de Haaland, el faro indiscutible en ataque.
Rotar en Champions siempre entraña un riesgo. Pero con un derbi en el horizonte y una plantilla construida para competir en todos los frentes, la pregunta ya no es si Maresca cambiará, sino hasta qué punto se atreverá a hacerlo en uno de los escenarios más intimidantes de Europa.






