McBurnie regresa a la selección escocesa tras cinco años
Sebastien Pocognoli no ha tardado en dejar su huella. En su primera convocatoria al frente de la selección de Escocia, el nuevo seleccionador recupera a Oli McBurnie cinco años después de su última citación y abre la puerta a una oleada de caras nuevas que apunta a un cambio de ciclo.
El delantero de Hull City, de 30 años, no vestía la camiseta de su país desde 2021. Suma 16 internacionalidades desde su debut en 2018, aún sin goles en juego abierto, aunque fue uno de los encargados de transformar un penalti en la tanda que selló el billete para la Euro 2020 aplazada. Su regreso, en un momento de madurez y con más oficio, simboliza la mezcla de experiencia y renovación que persigue Pocognoli.
Ola de debutantes y apuestas fuertes
La lista llega cargada de estrenos. Luis Binks, Colby Donovan, Jon McCracken, Josh McPake y Stephen Welsh figuran por primera vez en una convocatoria absoluta, todos ellos bajo la lupa del nuevo técnico. A ellos se suman dos nombres que se esperaban: Luke Graham, defensa del Stoke City, y Robbie Ure, delantero de Sevilla, reciben también su primera llamada con la selección mayor.
Binks, central de 25 años de Brondby, ya había pasado por las categorías inferiores tanto de Inglaterra como de Escocia. Donovan, de 20 años, se ha ganado un hueco a base de soluciones urgentes: ha brillado en Celtic cubriendo la baja del lateral canadiense Alistair Johnston. Como McBurnie, conoce bien el entorno internacional tras su paso por las selecciones sub-19 y sub-21.
Graham llega lanzado. Tras una temporada de irrupción con Dundee, en la que se llevó los premios de jugador de la temporada y jugador joven del año del club de la Premiership escocesa, ya estuvo en la concentración previa al Mundial en mayo. Entonces fue suplente sin minutos en el amistoso de despedida ante Curazao, el último partido de Steve Clarke en Hampden Park. Ahora, con 22 años, se presenta como titular habitual en un Stoke City que encadena cuatro partidos invicto en Championship, con él como fijo en el once.
En la portería, aparece de nuevo Scott Bain, guardameta de Falkirk con cuatro internacionalidades, acompañado por Jon McCracken, ahora en Bradford City. Ambos ya habían sido citados por Clarke, pero ahora entran en la primera era Pocognoli.
El peso de Hearts y la puerta que se cierra
El nuevo seleccionador no ha pasado por alto el buen momento de Heart of Midlothian. Su compatriota y técnico del club, Wouter Vrancken, ya se mostraba “confiado” en que varios jugadores de Tynecastle tendrían premio. Tenía razón: el extremo Josh McPake y su compañero de ataque James Wilson, que ya suma dos internacionalidades, se cuelan en la lista gracias a su arranque de curso. En cambio, el también extremo Calvin Miller se queda fuera.
Stephen Welsh, defensa de Swansea City, podría debutar con la absoluta, mientras que el atacante de Sassuolo Kieron Bowie, el lateral zurdo Josh Doig y el centrocampista de Udinese Lennon Miller también entran en la convocatoria, subrayando la apuesta por futbolistas que ya compiten en ligas de alto nivel.
Entre los regresos, además de Bain, figuran Kieron Bowie, Josh Doig, Lennon Miller y James Wilson. Todos ellos recuperan sitio en la selección. Quien no lo hace es Che Adams: el delantero de Torino se cae de la lista, con su ausencia enmarcada en los informes que apuntan a una lesión.
Ure, el goleador de moda que Escocia no quiere perder
Uno de los nombres que más miradas atraerá es el de Robbie Ure. Formado en la academia de Rangers, el delantero de 22 años vivió una explosión goleadora en Suecia con Sirius: 20 tantos y tres asistencias en 20 partidos, números que dispararon el interés de media Europa. Ese rendimiento le valió un traspaso de 5,5 millones de libras a Sevilla este verano.
En LaLiga aún no ha marcado, pero su caso va más allá del presente inmediato. Ure es elegible también para Ucrania, y la sensación es clara: Pocognoli quiere atarlo cuanto antes. Su inclusión, junto a las de Bowie, McBurnie y Wilson, refuerza la línea ofensiva en un momento en el que falta Adams.
La nueva Escocia arranca con una lista que mezcla pasado reciente, presente en forma y futuro por pulir. Ahora falta lo más difícil: que toda esta apuesta se traduzca en resultados cuando el himno vuelva a sonar.






