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Michael Owen y el sueño de Haaland y Mbappé en el Real Madrid

El nombre de Erling Haaland lleva años orbitando alrededor del Real Madrid. Mucho antes de su fichaje por el Manchester City, cuando destrozaba defensas con la camiseta del Borussia Dortmund, ya se le situaba como el ‘9’ del futuro en el Bernabéu.

Pero el club blanco apostó todas sus fichas por Kylian Mbappé. Y esa decisión, según Michael Owen, condiciona por completo cualquier intento de ir ahora a por el noruego.

El exdelantero del Real Madrid, campeón de Europa con el Liverpool y Balón de Oro, fue tajante en unas declaraciones recogidas por el medio Defensa Central a partir de una entrevista en Skinradar. Su mensaje va directo al corazón del debate que agita al madridismo: ¿caben Mbappé, Vinícius Júnior y Haaland en el mismo proyecto?

“Uno u otro”: el veredicto de Owen

Owen no se anduvo con rodeos. Para él, la llegada de Haaland al Real Madrid solo se entendería tras una gran venta.

«Mientras Mbappé esté ahí, no veo que gasten esa cantidad para fichar a Haaland», explicó. El inglés recordó que ya existe un encaje delicado con Vinícius: «Ya hay quienes se preguntan si Vinícius y Mbappé pueden jugar juntos, porque a Mbappé le gusta jugar un poco en el lado izquierdo, y ya hay dudas sobre eso».

La pregunta se dispara sola: si ya es un rompecabezas juntar a Mbappé y Vinícius, ¿qué pasaría si en la ecuación entra también Haaland?

Owen fue más allá: «Si la pareja es Mbappé y Haaland, ¿cómo van a jugar juntos? ¿Vas a hacer que Mbappé juegue en el lado izquierdo? Creo que será uno u otro, honestamente». Y remató con una frase que pesa como una losa sobre el sueño de un ataque galáctico: «No creo que puedas tener a dos de los mejores delanteros puros del mundo, Mbappé y Haaland, en el mismo equipo. Personalmente, no creo que puedan formar parte de la misma plantilla».

El coste, el vestuario y el recuerdo de los Galácticos

Para Owen, el problema no es solo táctico. Es estructural. Es de dinero, de jerarquías y de gestión de vestuario.

«Quiero decir, se trata del coste, luego de intentar hacer que eso funcione, y para que suceda, creo que Mbappé se vería obligado a irse», apuntó el exdelantero.

En su reflexión apareció un eco directo del pasado reciente del club: la era de los Galácticos. Owen la vivió en primera persona, compartiendo vestuario con figuras como Zinedine Zidane, Ronaldo Nazário, David Beckham o Luis Figo.

«Intentaron la idea de los Galácticos hace muchos años, en mi generación. Simplemente reunir a los grandes jugadores no es necesariamente la solución perfecta», advirtió.

Su mensaje golpea en un punto sensible: el Real Madrid actual presume de estrellas, pero también de equilibrio, de bloque, de una estructura en la que cada pieza parece tener un lugar claro. Un Haaland-Mbappé-Vinícius haría temblar cualquier pizarra.

Cariño intacto, dudas muy claras

Owen cerró sus palabras dejando claro que su análisis no nace de ningún resentimiento. Al contrario. Insistió en que mantiene «mucho cariño y admiración» por el club blanco, al que sigue muy de cerca.

Pero precisamente por conocer la casa y haber vivido desde dentro el experimento de los Galácticos, su conclusión suena firme: el fichaje de Haaland, con Mbappé ya en el Bernabéu y Vinícius consolidado como bandera, no es una operación sencilla ni lógica.

El madridismo sueña con juntar a los dos grandes depredadores del área de esta generación. Owen, desde la experiencia y la memoria, lanza otra pregunta al aire: ¿de verdad necesita el Real Madrid repetir la fórmula que ya puso al límite a todo un vestuario de estrellas?