Mika Baur busca la fase de grupos en la Champions League
Mika Baur apenas empieza a conocer Glasgow, pero ya tiene claro cuál es su objetivo inmediato: rematar el trabajo ante LASK y tocar su sueño de Champions League con las manos.
El centrocampista alemán de Celtic llega al partido de vuelta del play-off con una ventaja de 3-0 lograda en el primer asalto en Glasgow, un triunfo convincente que coincidió con su estreno en Celtic Park. Antes solo había tenido minutos en Tannadice, en la League Cup, tras su fichaje desde Paderborn.
Su primera noche en el estadio le dejó marcado.
“Fue increíble”, confesó al recordar su debut en casa. “La atmósfera y la energía en el estadio… ya lo conocía de verlo por televisión, pero sentirlo en la vida real es increíble, una sensación muy bonita”.
Para Baur, todo se ordena alrededor de una idea muy simple: llegar a la Champions League.
“Jugar la Champions League es un sueño para cualquier niño que crece viendo fútbol”, admitió el alemán, de 22 años, con la misma naturalidad con la que habla de su proceso de adaptación a un nuevo país, un nuevo club y un nuevo estilo de juego.
La ventaja de tres goles invita al optimismo, pero Martin O’Neill no quiere ni rastro de relajación. El técnico ha insistido en que la eliminatoria no está cerrada y su mensaje ha calado en el vestuario. Baur lo tiene claro: no hay margen para la complacencia.
“Es difícil porque sabemos que son un buen equipo”, advirtió sobre LASK. “Hicieron un buen partido en Glasgow, así que sabemos lo que tenemos que hacer. Necesitamos la misma mentalidad y la misma energía para, con suerte, ganar otra vez”.
El plan es sencillo en su formulación y exigente en su ejecución: repetir intensidad, repetir concentración, repetir colmillo. Nada de especular con el resultado de la ida.
En medio de ese contexto competitivo, Baur también se detiene para valorar la figura de O’Neill, clave en su aterrizaje en Celtic.
“Nos hace sentir cómodos, su manera de gestionar el equipo es diferente a lo que conozco en Alemania, pero es realmente, realmente impresionante”, destacó el mediocampista, que se va soltando en el día a día mientras se adapta a una ciudad y a un fútbol nuevos para él.
Fuera del césped, su vida también va a toda velocidad: nuevos compañeros, nuevo idioma en el vestuario, nuevas rutinas. Y una ciudad por descubrir.
“Está pasando mucho ahora mismo, pero lo disfruto de verdad: conocer gente nueva y jugar con ellos, es un estilo diferente pero me gusta mucho”, explicó. “Pasear por la ciudad, buscar piso… es un momento muy bonito ahora mismo”.
Entre mudanzas, entrenamientos y noches europeas, Baur ya ha encontrado un punto fijo en su brújula: volver a sentir Celtic Park rugiendo y, si todo sale según lo previsto, escuchar el himno de la Champions League como jugador de pleno derecho de la fase de grupos.






