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Mike Dean se defiende de sus "mini-juegos" con el silbato

Mike Dean, uno de los árbitros más reconocibles de la historia reciente de la Premier League, se ha visto obligado a salir al paso tras la polémica generada por unas confesiones muy llamativas: admitió que, durante algunos partidos, jugaba a “mini-juegos” para entretenerse, como intentar aguantar el máximo tiempo posible sin pitar una falta o permanecer en el círculo central.

En el podcast de Jamie Vardy, Dean relató cómo él y otros colegiados se marcaban retos durante los encuentros: “Solíamos decir: ‘Sacamos de centro ahora. A ver cuánto aguantamos sin pitar una falta’”, contó. Y fue más allá: “Lo he hecho unas cuantas veces en la Premier League, antes del VAR obviamente: llegué a 20, 25 minutos sin usar el silbato”.

Las palabras del exárbitro, de 58 años, han provocado una fuerte reacción. Otro antiguo colegiado de la Premier League, Mark Halsey, aseguró a BBC Sport que ese tipo de comentarios solo añade más presión a los árbitros actuales y alimenta la desconfianza hacia el colectivo.

Ante el revuelo, Dean publicó un comunicado en su cuenta de Instagram. No se desdijo de lo que había contado, pero sí trató de contextualizarlo y proteger su reputación profesional.

“Durante mis 25 años como árbitro profesional, siempre apliqué las Reglas de Juego lo mejor que pude”, escribió. “Mi enfoque como árbitro siempre fue permitir que el juego fluyera y, siempre que fuera posible, prefería aplicar un umbral alto en el contacto, algo que gustaba a los jugadores. Sin embargo, si veía una entrada que requería que tomara la acción adecuada, la sancionaba desde la posición correcta. En ningún momento fue mi intención cuestionar, criticar o socavar la integridad del arbitraje en este país. Siempre he respetado la profesión y la responsabilidad que conlleva ser árbitro”.

La gran duda, inevitable, aparece entonces: ¿hay pruebas reales de que Dean llevara esos “juegos” al extremo que describió?

Mark Halsey lo ve inviable. Aseguró que sería “imposible” mantener el silbato mudo durante varios minutos, y mucho menos durante más de 20, en un partido de máximo nivel. Esa afirmación llevó a BBC Sport a revisar los datos.

El análisis se centró en los partidos de Premier League dirigidos por Dean entre las temporadas 2008-09 y 2018-19, justo antes de la implantación del VAR. Se estudiaron 214 encuentros que estaban 0-0 a los 15 minutos, para eliminar la necesidad de pitar un saque de centro tras un gol y aislar así las interrupciones por faltas u otras infracciones.

La pregunta era directa: ¿aparecía algún partido que respaldara de forma clara la versión de Dean?

Solo encontraron cuatro ejemplos que pudieran encajar, y ninguno alcanzó esos 20 minutos que él mencionó. El registro más largo fue de 18 minutos y 20 segundos, en un duelo entre Crystal Palace y Stoke.

Los datos, sin embargo, sí sostienen otra parte de su discurso: Dean manejaba un “umbral alto” para sancionar el contacto. El estudio no detectó un patrón de faltas claras ignoradas, sino más bien una tendencia a dejar jugar y a cortar el juego lo menos posible.

El debate queda servido: ¿entretenimiento privado de un árbitro con personalidad o un relato exagerado que choca con la realidad estadística? En una era en la que cada decisión se revisa al milímetro, cualquier gesto, cualquier frase, puede volver a colocar a los colegiados en el centro del huracán. Y Dean, incluso retirado, sigue siendo un imán para la controversia.