Mourinho defiende a Vinicius: protección y contención emocional
Mourinho se alía con Vinicius: “No es un santo, pero lo que le hacen es demasiado”
José Mourinho salió del RCDE Stadium con tres puntos, un susto final evitado y un mensaje muy claro para todos: Vinicius Junior necesita contención… pero, sobre todo, protección.
“Tiene que mostrar mucha contención emocional. Hablé con él y le dije: ‘Si marcas un gol, fíjate en cómo lo celebras’”, explicó el técnico tras el partido del sábado, en una noche en la que cada intervención del brasileño encendió a la grada del Espanyol. Cada control, cada regate, cada caída: un silbido, un insulto, un murmullo hostil.
No es nuevo. Le pasa casi siempre lejos del Bernabéu. El internacional brasileño se ha convertido en objetivo fijo de las aficiones rivales en los partidos del Real Madrid como visitante. Esta vez, sin embargo, el contexto tenía un peso añadido: Mourinho arrastra una historia incómoda con el propio Vinicius.
Del conflicto al cobijo
En febrero, todavía al frente del Benfica, el portugués se situó en el ojo del huracán durante el escándalo racista en el duelo de Champions entre los lisboetas y el Real Madrid. Entonces, tras el gol de la victoria de Vinicius y su celebración provocadora frente a la grada local, Mourinho deslizó parte de la culpa hacia el jugador.
“Algo no está bien, porque pasa en todos los estadios. En un estadio donde juega Vinicius, siempre ocurre algo”, dijo entonces en Amazon Prime Video, señalando ese festejo desafiante después del 1-0.
Meses después, el guion ha cambiado por completo. Ahora lo defiende con vehemencia.
“Ahora Vini es mi jugador. Vini no es un santo, pero lo que le hacen es demasiado”, subrayó tras el ajustado triunfo en el estreno liguero. “Empieza desde el primer minuto. Creo que hay un cierto patrón detrás, algo que se repite de un rival a otro”.
Mourinho ha sustituido este verano a Álvaro Arbeloa en el banquillo blanco y ha llegado con discurso de choque… pero también de protección. “Vivimos en una era social de anti-bullying. Con Vini seguimos en la fase de bullying, ya sea por parte del rival o de la grada. Tenemos que educarlo lo mejor posible y prepararlo lo mejor posible”, remarcó.
Una noche gris de Vini, una victoria agónica
Sobre el césped, la noche no fue brillante para Vinicius. Le costó aparecer, apenas dejó destellos y nunca terminó de imponer su fútbol. Estuvo más rodeado de ruido que de balón.
El partido, en cambio, sí tuvo pulsaciones altas. Jude Bellingham abrió el marcador temprano, confirmando su peso inmediato en el equipo. El Real Madrid pareció encarrilar el choque, pero el Espanyol reaccionó y encontró el 1-1 a la media hora gracias a Cala, que encendió el estadio y apretó el encuentro.
La segunda parte se convirtió en un ejercicio de paciencia y nervios. El Madrid empujaba sin claridad, el Espanyol resistía y la tensión sobre Vinicius se mantenía constante, cada vez más cargada. Hasta que, cuando el reloj ya rozaba el minuto 90, apareció un recién llegado.
Carlos Espi, fichaje nuevo y suplente de inicio, firmó el 2-1 en el tramo final y desató el alivio en el banquillo blanco. Gol de tres puntos, de inicio feliz para Mourinho y de aviso: este Madrid aún está lejos de su mejor versión, pero gana.
Un nuevo ciclo… con Vini en el centro
Tras dos temporadas decepcionantes, el regreso de Mourinho al Bernabéu —ya estuvo entre 2010 y 2013— llega con una misión evidente: devolver al Real Madrid a su antigua grandeza competitiva. Para eso, el portugués sabe que necesita a Vinicius en plenitud, tanto futbolística como emocional.
El brasileño, por su parte, ha despejado el ruido de mercado. Tras semanas de rumores insistentes sobre una posible salida y una supuesta oferta récord del Arsenal, el atacante reafirmó su compromiso con el club blanco. A principios de agosto firmó un nuevo contrato de larga duración, hasta 2032.
Mourinho ya ha marcado la línea: exigencia máxima puertas adentro, defensa férrea hacia afuera. Vinicius, señalado en casi cada estadio, vuelve a estar en el centro del huracán. La diferencia es que ahora, desde el banquillo del Real Madrid, tiene a alguien dispuesto a plantarse por él. La temporada dirá si esa alianza basta para cambiar el relato.






