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Mundial 2023: Cuartos de Final con Partidos Imperdibles

El nuevo formato del Mundial ya ha entregado varios partidos memorables. Y lo que viene no se queda corto. Seis selecciones europeas, una africana y una sudamericana se juegan el pase a semifinales en cuatro duelos con aroma a clásico… aunque algunos nunca lo hayan sido.

Cuatro partidos, cuatro historias distintas. Y casi todos en horarios amables para el público europeo. Casi.

Francia – Marruecos, Atlanta Stadium, jueves 21:00 BST

El campeón de África contra el coloso europeo

Marruecos ya no admite diminutivos. Ni “sorpresa”, ni “cenicienta”. El campeón de la Copa de África —a la espera de la apelación de Senegal tras aquella final polémica de enero— llega a estos cuartos con una racha de 34 partidos sin perder y un fútbol que mezcla dinamismo, intensidad y una confianza casi desafiante.

Frente a Canadá, el seleccionador marroquí solo repitió a cuatro futbolistas de aquel equipo que cayó ante Francia en semifinales hace cuatro años en Qatar. Es otra generación, con más fondo de armario, más piernas y menos complejo. Juegan con ritmo alto, saltan líneas con decisión y no se encogen ante nadie. Francia lo sabe: será su examen más duro hasta ahora.

El conjunto de Didier Deschamps también se ha reinventado desde 2022. Solo tres titulares de aquella semifinal contra Marruecos arrancaron en la victoria del sábado frente a Paraguay. La irrupción del central William Saliba ha dado solidez a la zaga, mientras que Michael Olise aporta imaginación y pausa entre líneas, un nuevo cerebro creativo para un equipo que ya era poderoso.

Y, por encima de todos, sigue Kylian Mbappé. El delantero francés persigue dos carreras a la vez: el Botín de Oro del torneo y la condición de máximo goleador histórico en Mundiales, con Lionel Messi como gran rival a distancia. Cada partido parece una página más en esa pugna estadística y emocional.

Los datos dibujan un contexto incómodo para Francia. La mitad de sus derrotas mundialistas en este siglo se las han infligido selecciones africanas: tres de seis. Sin embargo, el peso de la historia se inclina hacia los galos. Marruecos nunca ha ganado a Francia. Y el equipo de Deschamps llega con siete victorias consecutivas y 11 triunfos en sus últimos 12 encuentros.

Invicto contra imbatible. Racha contra jerarquía. Si Francia quiere seguir marcando época, tendrá que sobrevivir a una selección marroquí que ya no entiende de complejos.

España – Bélgica, Los Angeles Stadium, viernes 20:00 BST

La muralla roja contra la artillería belga

Bélgica viene desatada. Trece goles en el torneo, solo por detrás de Argentina y Francia, ambas con 14. En sus tres últimos partidos —ante New Zealand, Senegal y USA— el equipo ha jugado a tumba abierta, con un ataque que huele a pólvora en cada llegada.

Romelu Lukaku no está en su versión más estilizada, pero su impacto es brutal: tres goles saliendo desde el banquillo, uno cada 67 minutos de media. Puro depredador de área. A su alrededor, Leandro Trossard ha asumido galones: dos tantos, dos asistencias, y la sensación de que cada vez que recibe puede desmontar una defensa.

El problema para Bélgica es que ahora aparece España. Y ahí cambia todo.

El equipo de Luis de la Fuente aún no ha encajado un solo gol en este Mundial. Seis porterías a cero consecutivas —contando su último partido en la edición de 2022—, la mejor racha defensiva de cualquier selección en la historia del torneo. No es solo una cuestión de nombres, sino de estructura: presión alta bien coordinada, líneas juntas, centrales cómodos defendiendo lejos del área.

Las cifras lo confirman: España presenta un promedio de 0,3 goles esperados en contra por partido, el registro más bajo desde que existen estos datos. Traducido: los rivales apenas encuentran un tiro claro.

En eliminatorias, el historial reciente de De la Fuente es impecable: seis de seis clasificaciones superando cruces de Mundial o Eurocopa. Y esta será la primera vez que España pisa unos cuartos de final mundialistas desde aquel título en Sudáfrica 2010, un regreso que se vive casi como una obligación histórica.

El pasado también pesa. España no pierde ante Bélgica desde hace 11 enfrentamientos: nueve victorias, dos empates. Los belgas se agarran a un recuerdo lejano, pero poderoso: México 86, cuartos de final, clasificación por penaltis ante la propia España. Cuarenta años después, buscan repetir la hazaña.

Choque de estilos, choque de eras. La defensa más fiable del torneo frente a uno de los ataques más productivos. Si Bélgica consigue romper la muralla española, el Mundial puede cambiar de guion.

Noruega – Inglaterra, Miami Stadium, sábado 22:00 BST

Haaland y Kane, un duelo que parece inevitable

Erling Haaland llega a estos cuartos como un huracán. Siete goles en cuatro partidos. Dos de ellos para eliminar a la pentacampeona Brasil en octavos, con esa frialdad quirúrgica que ya es marca registrada. Sus números en la selección asustan: 62 goles en 54 encuentros, uno cada 71 minutos. Y una racha de 14 partidos seguidos viendo puerta con Noruega, 27 tantos en ese tramo. Una máquina.

Al otro lado, casi como si el guion lo hubiera pedido, aparece Harry Kane. El capitán inglés está a solo un gol de Haaland en la carrera por el Botín de Oro. Su penalti ante México decidió un clásico mundialista y prolongó un año casi irreal: con 32 años y la camiseta del Bayern Munich, firmó 73 goles entre club y selección en la temporada 2025-26, más que nadie en Europa.

En Norteamérica ha seguido igual. Con 14 tantos, ya es el máximo goleador inglés en la historia de los Mundiales. Y este cruce ante Noruega se presenta como una oportunidad perfecta para agrandar esa cifra.

Inglaterra pisa su undécimo cuarto de final mundialista, solo por detrás de Brasil y Alemania, ambas con 14. El dato tiene trampa: de esos 10 anteriores, solo ganó tres. El país que inventó el juego sigue buscando convertir presencia constante en títulos.

Noruega, en cambio, vive un territorio desconocido. Solo ha jugado cuatro Mundiales en toda su historia y es la primera vez que alcanza los cuartos de final de un gran torneo. Lo ha hecho a su manera: marcando y encajando en todos sus partidos. Un ida y vuelta permanente que recuerda a la vieja West Germany de 1954, la única selección que llegó a semifinales con ese patrón.

Partido abierto, delanteros en estado de gracia y una diferencia clara de experiencia. Inglaterra sabe lo que es vivir con la presión del “ahora o nunca”. Noruega, con Haaland como estandarte, parece no tener nada que perder. Y esos equipos suelen ser los más peligrosos.

Argentina – Suiza, Kansas City Stadium, domingo 02:00 BST

El campeón sufre, Suiza no se intimida

Argentina avanza, pero a trompicones. Es la tercera eliminatoria consecutiva en la que parte como favorita indiscutible. Ninguna ha sido tranquila.

Ante Cape Verde, en dieciseisavos, el campeón del mundo necesitó la prórroga para evitar el desastre. En la siguiente ronda, contra Egypt, firmó la remontada más tardía de la historia de los Mundiales, en un final que dejó a los africanos desatados, hablando de “injusticia” y decisiones que aún escuecen.

Al otro lado espera una Suiza áspera, incómoda, perfectamente reconocible bajo el mando de Murat Yakin. No regala espacios, no se desordena, y tiene chispa arriba. El gran agitador es Johan Manzambi, 20 años, un talento que ya se ha ganado el foco, aunque se perdió por lesión la tanda de penaltis ante Colombia en octavos. Pese a la juventud de algunas piezas, el grupo no parece intimidarse por el escenario.

No debería. Suiza no alcanzaba unos cuartos de final mundialistas desde 1954. Setenta años después, vuelve a esa altura con la sensación de que el peso de la presión lo lleva otro: una Argentina veterana, con muchos kilómetros en las piernas y un margen de error mínimo.

En medio de todo, Messi. Sus estadísticas siguen siendo casi irreales, pero el último dato que ha añadido a su colección no es precisamente glorioso: se ha convertido en el primer jugador en fallar dos penaltis en Mundiales. Aun así, su gol posterior le permitió despegarse de Mbappé en la carrera por el Botín de Oro, con ocho tantos.

Argentina vive en el filo: sufre, se equivoca, reacciona tarde… y sigue viva. Suiza llega sin el ruido, sin el cartel, pero con un plan claro y la convicción de que el campeón ya ha mostrado demasiadas grietas.

Los cuartos de final se abren con promesas de goles, tensión y relatos cruzados. Al final de estos cuatro partidos, solo quedarán cuatro selecciones a un paso de la gloria. Y alguna de ellas, seguro, no estaba en los pronósticos iniciales.