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NEC busca aire ante Go Ahead Eagles en la Eredivisie

El Goffertstadion se prepara para una tarde tensa. NEC Nijmegen recibe este domingo a Go Ahead Eagles en la séptima jornada de la Eredivisie con una sensación clara: el margen de error se ha encogido.

El equipo de Dick Schreuder llega décimo, con siete puntos en seis jornadas, pero con una estadística que pesa como una losa: ocho goles encajados sin respuesta en sus dos últimos partidos. Al otro lado, el bloque de Joseph Oosting aterriza en Nimega noveno, con nueve puntos y dos empates consecutivos que no ocultan su vocación ofensiva.

NEC, posesión sin colmillo y una defensa al límite

La última salida liguera de NEC dejó cicatriz. Derrota 3-0 en el campo de Cambuur. Doble golpe de Ilyes Hamache, uno antes y otro después del descanso, y estocada final de Iwan Henstra en el tiempo añadido. Sin reacción, sin gol y con demasiadas dudas atrás.

La herida se abrió aún más en Europa. Viaje a Turín y 5-0 encajado ante Juventus en la Europa League. El dato que desconcierta: NEC completó 497 pases con un 91% de acierto, pero solo firmó dos disparos a puerta de 11 intentos. Mucho balón, muy poco veneno.

El patrón se repite. Línea defensiva muy adelantada, castigada una y otra vez a la espalda, y una delantera incapaz de transformar la posesión en ocasiones claras y, sobre todo, en goles. Dos partidos seguidos sin marcar lo confirman.

Esta sequía coincide con las dudas físicas de Clement Bischoff. El extremo, uno de los focos creativos más productivos del equipo, arrastra molestias desde el viaje a Turín y su disponibilidad sigue en entredicho. Oficialmente, el club no ha despejado la incógnita.

Mientras tanto, el peso del gol recae en el capitán. Tjaronn Chery sigue siendo el máximo artillero del equipo en liga con tres tantos. NEC, además, ya ha recibido dos penaltis a favor esta temporada, más que cualquier otro conjunto de la Eredivisie. Un detalle que habla de su presencia en área rival, pero también de cierta dependencia de la pena máxima.

El verano tampoco ayudó. Schreuder llevó al equipo hasta las rondas previas de la Champions League, un premio deportivo que ha llegado con factura física. La acumulación de partidos ha golpeado a una plantilla corta, y septiembre se está encargando de recordarlo.

Go Ahead Eagles, pólvora arriba y grietas atrás

Go Ahead Eagles viene de un 1-1 en casa ante Groningen que dejó sensaciones mezcladas. El equipo lanzó 35 centros al área y solo encontró el premio en el minuto 82, cuando Soren Tengstedt cazó el empate. Ya en la recta final, Stefan Sigurdarson tuvo en sus botas la victoria y la dejó escapar. Una acción que retrata el momento: generan mucho, rematan bastante, no siempre concretan.

Antes de ese empate, el conjunto de Oosting había protagonizado un 3-3 frenético en el campo de FC Utrecht y un 5-2 encajado ante AZ Alkmaar, con un 3-1 previo frente a ADO Den Haag en Deventer. Partidos abiertos, goles en las dos áreas, ritmo alto. Un sello claro.

En medio de ese intercambio constante, una figura se eleva. Tengstedt es el máximo goleador absoluto de la Eredivisie con cinco tantos y dos asistencias. Parte desde la derecha, pero ataca constantemente los espacios interiores y castiga a las defensas que no ajustan a tiempo. Su lectura de los movimientos centrales se ha convertido en un problema recurrente para los rivales.

No está solo. Victor Edvardsen generó siete ocasiones de gol él solo en el empate ante Groningen, una cifra que refuerza su rol como nexo entre el centro del campo y la delantera. Se descuelga, recibe, gira y habilita. Es el puente que sostiene la propuesta ofensiva de Oosting.

El peaje está claro: 13 goles encajados en seis partidos. Go Ahead Eagles no vive de la solidez, vive del intercambio. Necesita marcar más que el rival, no tanto contenerlo.

En la retaguardia, el capitán Joris Kramer manda en la línea de cuatro por delante de Kjetil Haug. Su salida de balón desde atrás se ha vuelto clave para superar la presión rival. El equipo prefiere jugar a través de la presión, no esquivarla con balones largos. Cuando sale bien, acelera ataques. Cuando sale mal, deja al descubierto una defensa ya de por sí frágil.

Bajas, dudas y posibles onces

En NEC, el parte médico condiciona el dibujo. Emre Mor sigue fuera por una lesión en la ingle y no se espera que regrese hasta mediados de octubre. Deveron Fonville continúa de baja por un problema de tobillo y apunta a volver a inicios de octubre.

Ahmetcan Kaplan es duda por molestias en la rodilla y su situación se evalúa día a día. Bischoff también figura como incógnita física tras el choque en Turín, sin confirmación oficial del club sobre su estado definitivo.

Con ese contexto, un posible once de NEC podría formar con:

  • Polster;
  • Kabar, Storm, Sandler;
  • Tahaui, Geiger, Nejasmic, Thomas;
  • Chery, Tadic;
  • Sierhuis.

En Go Ahead Eagles, Oosting no podrá contar de nuevo con Gerrit Nauber, que arrastra un problema en la pierna y se maneja también día a día. Pim Saathof sigue en la enfermería por una lesión de rodilla. El resto del bloque llega estable y con automatismos consolidados.

El técnico visitante podría apostar por:

  • Haug;
  • Sampsted, Dirksen, Kramer, James;
  • Meulensteen, Linthorst;
  • Tengstedt, Edvardsen, Suray;
  • Sigurdarson.

Un duelo abierto con ligero acento visitante

Todo apunta a un partido sin candados. NEC ha mostrado argumentos ofensivos suficientes, especialmente a través de Chery y Tadic, para hacer daño a la mayoría de defensas de la Eredivisie. Pero los ocho goles encajados sin marcar en los dos últimos encuentros invitan a pensar que el ajuste atrás no llegará de la noche a la mañana.

Go Ahead Eagles tampoco sabe lo que es dejar su portería a cero en seis jornadas. El intercambio de golpes parece casi inevitable. En ese escenario, la diferencia puede estar en la pegada.

Con Tengstedt en racha —cinco goles y dos asistencias— y un equipo acostumbrado a vivir en campo contrario, los de Oosting presentan un filo algo más afilado. NEC debería encontrar al menos un gol, impulsado por su estadio y por la calidad de sus referencias ofensivas. Pero si el guion reciente se mantiene, el desenlace apunta a un 1-2 visitante y a una pregunta incómoda para NEC: cuánto tiempo puede sostenerse un proyecto que domina la pelota, pero no los partidos.