Orlando Pirates logran victoria 1-0 ante Las Palmas
Los Orlando Pirates encontraron por fin el silencio que tanto buscaban: un 1-0 áspero, trabajado, frente a Las Palmas, que dijo mucho más de su presente que cualquier goleada de pretemporada.
Un examen europeo… y una portería a cero
En España, lejos de casa y bajo la lupa, el equipo de Abdeslam Ouaddou necesitaba algo más que minutos en las piernas. Necesitaba señales. Sobre todo atrás, donde el equipo había sufrido desde el inicio del tour.
Ante Las Palmas, las encontraron.
Durante noventa minutos, los Pirates mostraron una disciplina defensiva que había brillado por su ausencia en los partidos anteriores. Línea compacta, concentración sostenida, agresividad medida. El tipo de solidez que los cuerpos técnicos suelen perseguir durante semanas de trabajo.
Ouaddou no escondió su satisfacción. Para él, este partido tenía un mandato claro: crear ocasiones, sí, pero sobre todo no volver a encajar. El objetivo se cumplió. Por primera vez en esta gira, el rival se quedó sin abrir la defensa sudafricana. Un pequeño gran giro en el relato de la pretemporada.
Un tour con polémica y carácter
El triunfo frente a Las Palmas fue el cuarto encuentro del calendario de preparación: dos victorias, un empate y una derrota. Números discretos, pero con una curva de rendimiento en ascenso a medida que la plantilla asimila las exigencias del nuevo cuerpo técnico.
La gira ha tenido también su dosis de controversia. Ouaddou aún tiene muy presente el 3-3 ante Al Ittihad, un marcador que, a su juicio, debió ser victoria. El técnico recordó el gol anulado a Tito, una acción que él vio claramente legal, con control de pecho y no mano. Esa decisión arbitral, más que un lamento, se ha convertido en combustible interno.
De puertas hacia adentro, el mensaje ha sido directo: recuperar la fuerza que históricamente ha definido a Orlando Pirates. Volver a ser un equipo que impone, que no se dobla en los momentos calientes, que hace de su carácter una marca registrada.
Radiopane y la respuesta de los jóvenes
La noche ante Las Palmas dejó, además, un nombre propio: Boitumelo Radiopane. Ingresó desde el banquillo y firmó el gol del triunfo en el tramo final. Frío en la definición, oportuno en el área, determinante. Exactamente lo que se le pide a un suplente en un partido cerrado.
Pero Radiopane fue la punta del iceberg. Lo que más celebró Ouaddou fue el rendimiento colectivo de un bloque inusualmente joven. Según el propio técnico, se trató del equipo “más joven” que podía alinear en esta concentración. Y esa apuesta, lejos de temblar, respondió con madurez.
Los canteranos y los menos habituales se mostraron agresivos sin perder orden, disciplinados en la estructura táctica y lo bastante inteligentes para ejecutar un plan complejo ante profesionales europeos. Para un club que mira al futuro, esa es la mejor noticia del viaje.
El entrenador lo tiene claro: con esta camada, Orlando Pirates mira hacia adelante con optimismo.
Un último desafío y una cuenta pendiente
El grupo ya apunta al cierre de la gira española. Queda un solo partido, el más cargado de todos: Neom, rival que llega con aroma a revancha para los Pirates. En el vestuario se percibe que la misión no está completa. No basta con haber mejorado, quieren un cierre rotundo.
Las sesiones intensas de entrenamiento y la exigencia de estos amistosos no son un fin en sí mismo. Son el laboratorio para lo que realmente importa: la Betway Premiership. Cada ajuste defensivo, cada automatismo ofensivo, cada minuto de los jóvenes se mide en función de lo que vendrá en Sudáfrica.
Ouaddou lo resumió en una idea sencilla: su equipo todavía tiene más por ofrecer y no piensa abandonar España sin pelear por otra victoria. Si el 1-0 ante Las Palmas fue el primer aviso serio, el duelo ante Neom dirá si este grupo está listo para transformar una buena pretemporada en una temporada implacable.






