Parma y Genoa buscan su primera victoria en Serie A 2026-27
Parma y Genoa se citan en el Ennio Tardini con la ansiedad a flor de piel. Dos de los cinco equipos que aún no conocen la victoria en esta Serie A se miden en la quinta jornada, con un objetivo tan simple como urgente: ganar por primera vez en la temporada 2026-27.
Dos equipos atrapados en el mismo problema
La fotografía de Parma admite dos lecturas. Optimista o pesimista. Nada en el medio.
El equipo de Carlos Cuesta no gana desde mediados de agosto, cuando eliminó a Catania en la Coppa Italia con un 2-0 que hoy parece muy lejano. Desde entonces, cuatro derrotas en los últimos cinco partidos y una incapacidad preocupante para hacer daño en el área rival.
Los números lo delatan: se quedó sin marcar en las caídas ligueras ante Cagliari (1-0) y Juventus (2-0), y volvió a irse en blanco en la eliminación copera frente a Cremonese (2-0) a comienzos de septiembre. Una sequía que ha condicionado por completo su arranque.
La ligera reacción llegó en la cuarta jornada, con el primer punto del curso en un 1-1 ante Monza. Después, una derrota ajustada por 2-1 frente a un Como debutante en Champions League que, al menos, dejó la sensación de un equipo algo más competitivo. No alcanza para respirar, pero sí para agarrarse a algo.
Parma, además, carga con otra losa: lleva tres años sin vencer a Genoa y acumula cuatro partidos seguidos sin imponerse al conjunto ligur. El contexto convierte el duelo del domingo en una pequeña final emocional.
El Genoa de De Rossi, entre la copa y el abismo
En la otra orilla, el Genoa de Daniele De Rossi también vive en esa tierra de nadie entre el alivio momentáneo y la preocupación de fondo.
El triunfo copero entre semana ante Sudtirol dio un respiro, pero no tapa la realidad del campeonato. Bajo el mando del excentrocampista campeón del mundo, el equipo encadena nueve jornadas sin ganar en Serie A. Demasiado castigo para un proyecto que había arrancado con buenas sensaciones.
La última alegría liguera se remonta a un 2-1 frente al ya descendido Pisa. Desde entonces, seis derrotas y tres empates. Una racha que ha empujado al Grifone hasta la penúltima plaza tras cuatro jornadas, con el agua subiendo lentamente pero sin pausa.
La tabla ofrece, eso sí, una pequeña rendija de luz: una victoria podría catapultar al Genoa hasta el 13.º puesto, siempre que acompañen otros resultados. Pero ese salto solo será posible si el equipo corrige dos problemas evidentes: marca poco y encaja demasiado.
Los datos son contundentes. Solo ha anotado dos goles en el campeonato, la misma cifra que Parma, que ocupa el 17.º lugar. Y en defensa, los ocho tantos recibidos lo colocan como la quinta zaga más vulnerable, solo por detrás de Venezia, Monza y Fiorentina (11) y Udinese (10). El equilibrio brilla por su ausencia.
La única señal positiva llega desde atrás: el Genoa viene de lograr su primer arco a cero de la temporada en todas las competiciones. Ahora la incógnita es clara: ¿puede ese primer paso sostener el despegue hacia la primera victoria liguera tras diez partidos de sequía?
Problemas de gol y piezas clave ausentes
En cuanto a nombres propios, Parma llega con una sola baja confirmada. Hans Nicolussi Caviglia sufre un problema en la ingle y no estará disponible para Cuesta este fin de semana. Todo lo demás, a disposición de un técnico que necesita encontrar soluciones ofensivas con urgencia.
La marcha de Mateo Pellegrino, autor de nueve goles el curso pasado y ahora en Fiorentina, ha dejado un vacío evidente en el frente de ataque. Lo reflejan los números: tras cuatro jornadas, solo Simone Lontani y David Romero han visto puerta en Serie A. Demasiado poco para un equipo que aspira, al menos, a vivir lejos del sufrimiento.
El once probable de Parma apunta a Corvi bajo palos; Delprato, Troilo y Carlos en la línea de tres; Britschgi, Bernabé, Keita y Valeri en el carril central; Toure y Lontani por detrás de Romero como referencia ofensiva. Un bloque reconocible, pero aún sin chispa en el último tercio.
Genoa, por su parte, afronta el viaje a Emilia-Romaña con un golpe serio en defensa. Johan Vasquez, héroe reciente con gol ante Frosinone y tanto decisivo frente a Sudtirol en copa, está suspendido tras ver dos amarillas el pasado fin de semana. Su ausencia se suma a las lesiones de Elias Havel (tobillo) y Lorenzo Venturino (rodilla), que siguen fuera de combate.
Sin Vasquez, la responsabilidad ofensiva recae en Milutin Osmajic, el único otro jugador del equipo que ha marcado esta temporada. Llega al partido con solo un tanto en su cuenta, logrado en la dura derrota 4-1 ante Como a principios de septiembre. Demasiado poco para un ataque que necesita encenderse ya.
El once previsto del Grifone podría formar con Bijlow en la portería; Marcandalli, Ostigard y Otoa en defensa; Ehizibue, Frendrup, Sow y Ellertsson en la medular; Baldanzi como enlace; y la dupla Osmajic–Colombo en punta. Un dibujo con músculo, pero con la misma pregunta de siempre: ¿quién va a decidir en el área rival?
Un duelo con olor a 0-0
Con dos equipos atascados de cara al gol, el guion del partido parece escrito a fuego: tensión alta, riesgo medido y pocas ocasiones claras. Parma y Genoa ya han firmado dos 0-0 consecutivos en sus últimos enfrentamientos, y nada indica que el choque del Ennio Tardini vaya a romper, de golpe, esa tendencia.
La previsión apunta a otro empate sin goles, un 0-0 que prolongaría la frustración de ambos y mantendría abiertas todas las dudas. La pregunta, entonces, cae por su propio peso: ¿quién se atreverá a romper primero el miedo y cambiar de una vez la historia de su temporada?






