Roberto Martínez: La elección sorpresiva de la KNVB
La federación neerlandesa ha decidido salirse del carril conocido. Según informó De Telegraaf, Nigel de Jong, director técnico de la KNVB, se reunió cara a cara en Málaga con el técnico español de 53 años, Roberto Martínez, en un movimiento que marca una ruptura clara con el método de selección tradicional para el banquillo de la Oranje.
No es un simple sondeo telefónico. Es una visita directa, casi una declaración de intenciones, en un momento en el que la federación busca desesperadamente un sucesor de Ronald Koeman tras ir perdiendo, uno a uno, a los grandes candidatos locales.
Candidatos neerlandeses que se caen del mapa
El giro hacia Martínez llega después de una serie de golpes para la KNVB. Nombres consolidados como Peter Bosz, Arne Slot y Erik ten Hag se han ido desmarcando de la carrera por motivos profesionales. Cada renuncia ha estrechado el margen de maniobra de la federación y ha empujado la mirada hacia fuera de las fronteras.
Si finalmente Martínez es nombrado seleccionador, el cambio sería histórico: Países Bajos no apuesta por un entrenador extranjero desde Ernst Happel, el austríaco que llevó a la Oranje a la final del Mundial de 1978. Desde entonces, casi medio siglo de pureza: solo técnicos neerlandeses al frente del banquillo más prestigioso del deporte del país.
Un español con alma “cruyffista”
Dentro de la KNVB, la figura de Martínez no se ve como un cuerpo extraño. Pese a su pasaporte español, algunos dirigentes lo consideran un encaje natural por su cercanía con los fundamentos teóricos del fútbol neerlandés. Es amigo personal de Jordi Cruijff y se le identifica desde hace años como un firme defensor de la filosofía futbolística impulsada por Johan Cruijff.
Ese vínculo ideológico pesa. En un país donde la identidad futbolística es casi religión, la idea de un extranjero se digiere mejor si llega alineado con el legado cruyffista.
Arne Slot explica por qué dijo “no”
Mientras el foco se desplaza hacia Martínez, la figura de Arne Slot sigue sobrevolando el debate. El técnico, que llegó a negociar para hacerse cargo de la selección de su país, decidió retirarse de la carrera. Se habló de dinero, de duración de contrato, de condiciones. Slot salió al paso y desactivó esa versión con un comunicado claro.
“En las últimas semanas, y en particular en los últimos días, han aparecido varios informes sobre la vacante en la selección neerlandesa, sugiriendo que me había retirado del proceso tras largas negociaciones, incluidas las relativas al salario y la duración del contrato. Esa especulación es incorrecta. Simplemente nunca llegamos a esa fase de las conversaciones. En esta etapa de mi carrera, prefiero verme en el campo de entrenamiento con mis jugadores cada día. Algo que simplemente no es posible de la misma manera con una selección nacional”.
Slot no se fue por dinero. Se fue por fútbol del día a día. Por el trabajo continuo, no por las ventanas internacionales. Un golpe más para la KNVB, que veía en él una opción de continuidad doméstica.
Plan B interno: Reiziger entra en escena
La federación no solo ha mirado fuera. También ha tanteado soluciones de la casa. Nigel de Jong y Clarence Seedorf, junto a la directora de fútbol profesional Marianne van Leeuwen, mantuvieron una reunión exploratoria con Michael Reiziger en el Hotel Okura de Ámsterdam, justo antes del Johan Cruijff Schaal entre PSV y AZ.
Reiziger, actual técnico de Jong Oranje, encarna la vía interna, la promoción desde la estructura de formación. Sin embargo, las informaciones apuntan a que, tras ese primer encuentro, no se han producido nuevas conversaciones. Una puerta que se abrió, pero que de momento no se ha cruzado.
El gran ausente: Louis van Gaal
En paralelo, el proceso no ha estado exento de polémica. El nombre de Louis van Gaal, inevitable en cualquier debate sobre el banquillo de la Oranje, se ha quedado fuera del circuito oficial. La afición ha pedido su regreso, un cuarto mandato al frente de la selección. La KNVB, según los reportes, ni siquiera ha contactado con el técnico de 75 años.
Esa ausencia duele a una parte importante del entorno neerlandés. Van Gaal simboliza experiencia, resultados y un liderazgo reconocible. Pero la federación parece decidida a mirar hacia otra dirección, a abrir una etapa distinta.
Ahora el tablero está claro: tras las renuncias locales, la reunión en Málaga coloca a Roberto Martínez en el centro de la escena. Si la KNVB cruza esa línea y apuesta por un extranjero por primera vez desde 1978, no solo cambiará de seleccionador. Cambiará de paradigma. Y la gran incógnita es si la Oranje está preparada para ese salto.






