Ronaldinho regresa al fútbol: Ravenna prepara un histórico derbi en Serie C
El fútbol italiano se ha despertado con una noticia que suena a fantasía pero ya es realidad: Ronaldinho volverá a jugar un partido oficial. No será en un gran clásico europeo ni en un escenario de élite. Será en Serie C, con la camiseta de Ravenna, en un derbi contra Forlì el 15 de noviembre de 2026. Y el club lo vende como lo que es: un acontecimiento.
El presidente de Ravenna, Ignazio Cipriani, no se anduvo con rodeos al confirmarlo a través de la agencia Ansa: la vuelta del astro brasileño no es un guiño comercial ni un amistoso de homenaje. Es un partido de competición. “La magia nunca se fue; ahora es el momento de devolverlo al campo. El regreso es real”, declaró, dejando claro el tono casi desafiante de la operación.
De las gradas del Mundial al Stadio Benelli
Hace apenas unos meses, Ronaldinho aparecía en los palcos de los grandes escenarios del fútbol mundial. El 19 de junio de 2026 se le vio en el Philadelphia Stadium, siguiendo el duelo del Grupo C del Mundial 2026 entre Brasil y Haití. Otro símbolo de su condición de leyenda global: ya no como protagonista sobre el césped, sino como invitado de honor.
Un mes después, el 19 de julio, volvió a acaparar focos en la final del torneo, en el New York New Jersey Stadium de East Rutherford. Allí participó en el espectáculo del descanso del partido decisivo entre España y Argentina, compartiendo escenario con Madonna y Ronaldo en el Topps Final Halftime Show. Puro entretenimiento, puro show.
Lo que nadie imaginaba es que, poco tiempo después, su siguiente gran cita no sería un evento mediático, sino un partido de tercera categoría italiana. Precisamente ahí está la fuerza de esta historia.
“Nos dijeron que era imposible”
Cipriani relató el camino hasta este anuncio con el orgullo de quien ha ganado una apuesta contra la lógica: “Nos dijeron que era imposible. El 15 de noviembre, Ronaldinho saltará al césped del Stadio Benelli con nuestra camiseta, y en un partido tan importante como el derbi contra Forlì”.
El dirigente subrayó que la idea nació en el club y fue creciendo hasta convertirse en una operación con repercusión mundial: “Creímos en ello desde el primer día y, gracias a la pasión y al trabajo de todo nuestro equipo, transformamos una idea que parecía imposible en una ocasión que ahora espera todo el mundo”.
Ravenna ya había dado el primer golpe de efecto en junio, cuando oficializó el fichaje de Ronaldinho en un acto celebrado en Miami. Desde entonces, la expectativa no ha dejado de crecer.
Sin entrenar aún, pero con la mirada puesta en el equipo
A día de hoy, el exinternacional brasileño todavía no se ha entrenado con la plantilla de Ravenna. Sin embargo, no está desconectado del proyecto. Según informó Corriere della Sera, el campeón del mundo ha seguido varios partidos del equipo, mientras su hermano y agente, Roberto De Assis, fue visto en el estadio del club a finales de septiembre.
El gran interrogante ahora no es si jugará, sino cuánto. Los minutos que tendrá sobre el césped siguen sin definirse. Lo único seguro es que estará disponible y que su participación en el encuentro ya está confirmada. En un jugador que no disputa un partido oficial desde hace más de una década, cada segundo en el campo será observado al detalle.
Más de diez años después
Ronaldinho, que hoy tiene 46 años, no juega un partido competitivo desde 2015, cuando vistió la camiseta de Fluminense. Desde entonces, su figura se ha movido entre homenajes, actos promocionales y apariciones estelares alrededor del planeta, siempre rodeado de una aureola de nostalgia y admiración.
Ahora, esa nostalgia se transforma en expectativa deportiva. Un campeón de Champions, un exjugador de Milan y Barcelona, un ícono de la selección brasileña, se enfunda la camiseta de un club de Serie C para un derbi regional. No hay guion más inesperado.
El 15 de noviembre, el Stadio Benelli no será solo el escenario de un Ravenna–Forlì. Será el lugar donde el fútbol comprobará hasta qué punto “la magia nunca se fue” o si, por una noche, el tiempo puede realmente dar marcha atrás.






