Rúben Dias defiende a Cristiano y critica al equipo tras empate de Portugal
MIAMI GARDENS, FL – El debate se encendió alrededor de Cristiano Ronaldo en cuanto sonó el pitido final. No marcó, Portugal se atascó y el 1-1 ante la RD Congo en su debut mundialista dejó más dudas que certezas. Pero Rúben Dias salió al cruce de inmediato: el problema, dijo, no fue Cristiano. Fue el equipo.
El central, voz de mando en la zaga y en el vestuario, rechazó la idea de que el capitán sea el gran responsable del tropiezo. Para él, el origen del bloqueo estuvo claro: tras el gol inicial, Portugal se vació en ataque.
João Neves abrió el marcador muy pronto, en el minuto 6, con un cabezazo que parecía allanar la noche. Ventaja temprana, escenario controlado, rival herido. Ahí, justo ahí, Portugal se apagó.
A partir del 1-0, el equipo de Roberto Martínez se dedicó a tener la pelota sin colmillo. Posesión larga, ritmo plano, cero filo. La selección dejó de amenazar y la RD Congo, que había sufrido el golpe inicial, empezó a crecer sin presión real sobre su área.
El castigo llegó antes del descanso. Yoane Wissa aprovechó la falta de intensidad portuguesa y firmó el 1-1 que cambiaría por completo el clima del partido. No fue una sorpresa; fue la consecuencia lógica de un equipo que dejó de morder arriba.
Dias lo explicó sin rodeos a través de un traductor: Portugal perdió la capacidad de generar peligro. No se trató solo de fallar ocasiones; ni siquiera las creó. El dato es demoledor: el único disparo a puerta en todo el encuentro fue el cabezazo de Neves en el minuto 6. Nada más. Ni un solo remate que obligara a Dimitry Bertaud a intervenir tras el gol.
El propio central lo resumió con crudeza: faltó hacer sentir el peligro, faltó que la RD Congo se sintiera realmente amenazada. En lugar de eso, el choque entró en una especie de limbo, una atmósfera “extraña”, como la definió el defensa, en la que Portugal movía el balón sin intención clara y su rival se acomodaba en el partido.
Mientras tanto, fuera del césped, el foco se clavaba en Cristiano. Sexto Mundial, 41 años, estreno sin gol. Cada minuto que pasa sin que marque alimenta la narrativa de que el tiempo no perdona ni siquiera a las leyendas. Dias, sin embargo, insistió en que dentro del grupo no hay drama.
El defensa recordó que tanto Cristiano como el resto del vestuario están acostumbrados a vivir bajo el microscopio en torneos de este calibre. La atención mediática, las críticas, las lecturas exageradas de cada gesto forman parte del paisaje. Nada de eso, aseguró, altera la preparación del equipo.
Portugal, eso sí, no puede permitirse repetir un partido tan plano en ataque. Un solo tiro a puerta en 90 minutos para una selección con este arsenal es una cifra que golpea el orgullo. El empate ante la RD Congo no solo complica el arranque; obliga a una reacción inmediata.
La próxima cita ya tiene fecha y rival: 23 de junio, frente a Uzbekistán. Será algo más que un segundo partido de fase de grupos. Será un examen de carácter. ¿Responderá Portugal con la contundencia que se le exige o volverá a perderse entre pases inofensivos y dudas sobre el rol de su gran estrella?





